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Aferrarse como koalas amateurs

Javier Páez representó en su primera publicación una novela que reúne a tres personajes adolescentes. Las historias personales, la juventud, los prejuicios y lo impredecible. “Lo importante es que la literatura genere interrogantes”, afirmó el autor

Escribe: Daniel Rodríguez

Javier es meramente conocido en el under de la ciudad por su continuo trabajo artístico. Es que, más allá de su rol docente, el hombre también ha tenido participación en diversas bandas de rock como la legendaria Macroporno, Body Boo y Los Paranoicos o Los Miedos, donde se encuentra actualmente.

Durante el año 2016, su novela “Koalas Amateurs” fue publicada por la editorial cordobesa Borde Perdido. En el mismo trabajo persisten diferentes historias, ópticas y hasta interrogantes.

Respecto al trabajo editorial, Páez dialogó con este medio y manifestó que “Sebastián (Maturano, dueño de la editora) me dio muchísima libertad para darle los últimos toques”.

 

Nacimiento

Respecto a la configuración de dicha novela, el escritor destaca que “Koalas…”: “Iba a nacer como un cuento y cuando vi que la historia me pedía que sea para algo más largo; me di cuenta de que iba a ser una novela”.

Con una pintoresca cita de Nelson Muntz (el brabucón de “Los Simpsons”). “Algunos preferimos la ilusión a la desesperación, la creación comienza a sorprender desde el primer segundo y a apelar a lector para rellenar cada uno de los escenarios que tiene preparado el camino de la tinta que crea, en su trayecto, una atmósfera particularmente adictiva.

Un dato particular a destacar en su forma, su ópera prima tiene una marcada división en donde tres personajes se desempeñan y van exponiendo sus historias de vida. El autor, en sus palabras destaca que “la estructura tiene a tres personajes y es bien coral en el sentido de las fechas y el diario de cada uno totalmente desordenado, pero se puede leer de cualquier manera; no va a influir en la historia”.

Respecto a las vivencias de cada uno de los protagonistas, con lenguaje fluido y atrapante desde un primer momento, el creador afirma que “son tres personajes que por momentos se tocan, pero no hay problema en mezclarlo. Más allá de prestarle atención porque va a servir, no es imprescindible seguir una cronología”.

Con una tercera persona predominante, más situaciones cotidianas y otras que rozan lo fantástico, sus 80 páginas se pasan rápidamente y pueden ser leídas de un solo tirón, ya que sus hechos consecutivos van generando una especie de adicción.

 

El título

Ante la pregunta de la elección de su título, Javier destacó que “muchas veces ponerle título es complicado y es esencial; no se le puede poner cualquier nombre, ya que a partir de ahí uno comienza a leer. Tenía algunos títulos, pero no me convencieron y un día, bien de madrugada porque soy noctámbulo, engancho un documental de los koalas y sus particularidades: ellos desde crías tienen el instinto de aferrarse a los eucaliptos para no caerse: es como uno”. Generando un paralelismo y una metáfora, el entrevistado define que en la condición humana “uno tiene mil complicaciones y, sin embargo, se aferra a un montón de situaciones para zafar de eso. Y ellos (los personajes), como son adolescentes, son amateurs”.

De tal modo, Bruno, Lucila y Jonás (esos son los nombres de los tres protagonistas) se van enfrentando a diversas cuestiones y afrentas de la existencia página a página, turno por turno.

 

La función de la literatura

Al momento de haber elaborado dicha novela siempre se apuntó a la universalidad. Por eso, al ser consultado sobre si cualquier lector podía disfrutar de dicha obra, el escritor destacó que (en su ficción) la intención es “hacer algo en lo que todos puedan participar; que a todo el mundo le genere interrogantes. Cuando la literatura genera interrogantes tiene una razón de ser”.

Además del contenido propio de la trama, el docente manifiesta que en interior de cada página “hay cuestiones que aparecen en un pueblo cordobés. Está presente el tema de las problemáticas adolescentes como el bullying, el tema de no sentirse parte de un contexto, de un entorno, la cuestión de la religión; elementos que se hacen presentes en la historia” por demás nutritiva.

En otras publicaciones, recuerda su trabajo en la antología “Voces de este río” de editorial Eduvim cuando fue convocado por Marcelo Dughetti. “Yo hacía mucho microrrelatos en ese momento y aporté cuatro”. Luego, también expuso en blogs, revistas, además de la extinta News Magazine que salía por frecuentemente por la ciudad hace un par de años atrás.

“Koalas Amateurs” puede conseguirse en contacto con el autor o en LibreLibro.

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