Ayudar a otros contribuye a mantenerse sobrio

Los miembros asisten a reuniones de AA con regularidad

Escribe: Alcohólicos Anónimos DISTRITO ZONA CENTRO Teléfono 154136709

Los miembros asisten a reuniones de AA con regularidad

Alcohólicos Anónimos (AA) tuvo su comienzo en Akron, Estados Unidos, en 1935, cuando un hombre de negocios de Nueva York, (Bill W.) que había conseguido permanecer sin beber por primera vez tras haberlo intentado en varias ocasiones durante varios años, buscó a otro alcohólico para compartir con él sus experiencias en un esfuerzo por superar un mal momento que estaba atravesando y que temía que lo llevase a una recaída.

Durante los escasos meses de su recién adquirida sobriedad, este alcohólico había observado que sus deseos de beber disminuían cuando trataba de ayudar a otros borrachos a permanecer sobrios.

En Akron le pusieron en contacto con un médico de esta localidad, Bob S., que tenía problemas con la bebida. Trabajando juntos, el hombre de negocios y el médico descubrieron que su capacidad para permanecer sobrios estaba muy relacionada con la ayuda y estímulo que ellos pudieran dar a otros alcohólicos. Así como compartir entre ellos su experiencia, que a partir de entonces llevaron otros.

En 1939, con la publicación del libro “Alcohólicos Anónimos”, del que la comunidad tomó su nombre, y con la ayuda de amigos no alcohólicos, AA empezó a llamar la atención con su programa, extendiéndose rápidamente, tanto en Estados Unidos como en el extranjero.

En la actualidad la comunidad funciona a través de más de 115.000 grupos locales en la mayoría de países del mundo.

 

El programa

El ejemplo y la amistad de los alcohólicos en recuperación ayudan al recién llegado en su esfuerzo por dejar de beber. Comparten sus experiencias y le transmiten cosas tan sencillas como que “si no se toma la primera copa, no se puede uno emborrachar”, o a no proponerse metas a largo plazo y sustituirlas por otras de plazos más cortos como, por ejemplo, 24 horas.

“Cualquier alcohólico puede pasar 24 horas sin tomar esa primera copa”.

Encuentran más conveniente concentrar su energía en evitar esa copa en el día de hoy, porque si hoy no la beben, hoy no se van a emborrachar. ”De mañana ya nos ocuparemos cuando llegue, e intentaremos hacer lo mismo”. “No tiene demasiado sentido obsesionarse por el pasado, eso ya pasó”.

Al no ingerir alcohol, los alcohólicos se recuperan físicamente de su enfermedad. Pero, el alcoholismo es una enfermedad que no solo afecta al cuerpo, si un alcohólico en recuperación quiere alcanzar una sobriedad duradera necesita también una mente sana y unas emociones equilibradas.

El programa de recuperación de AA ayuda al alcohólico a poner en orden sus pensamientos confusos y a deshacerse de la carga de negatividad de sus sentimientos.

Los miembros asisten a reuniones de AA con regularidad, para estar en contacto con otros miembros y para aprender cómo aplicar mejor el programa de recuperación en sus vidas.

Rara vez se ha visto fracasar a una persona que haya seguido cuidadosamente el programa de recuperación de Alcohólicos Anónimos. Los que no se recuperan son aquellas personas que no pueden o no quieren entregarse totalmente a este sencillo programa.

Las experiencias de los miembros de AA, explican de modo general cómo eran, lo que les ocurrió y cómo son ahora, tras haber dado ciertos pasos en la aplicación del programa de recuperación.

Print Friendly, PDF & Email
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus