Bailar para defender las raíces

Hace un tiempo el conjunto “Caporales Villa María” lleva a diferentes partes de la ciudad (y la región) la música y la cultura de la República de Bolivia. Enterate de qué se trata o conocé un poco más de lo que nos rodea

Escribe Daniel Rodríguez

Fotos Damián Borgiani

Allí están, sonrientes. A veces seis, a veces cinco. Desde los 11 hasta los 25 años (por ahora) todas se mueven al mismo ritmo. Moviendo sus caderas, sus manos, sus hombros y siempre con alegría. Son el grupo “Caporales Villa María”, quienes llevan adelante desde hace más de un año la tarea de compartir y “difundir la cultura boliviana en diferentes lugares de la ciudad y la región” con el deseo de seguir creciendo.

Nelly Yurquina, quien forma parte de la organización del grupo afirma que “esto se lleva adelante con el deseo de poder llevar la cultura, de una manera independiente y nunca con el pensamiento de lucrar con eso” por esa misma cuestión asisten contentas al lugar al que sean invitadas.

Con vestimentas llamativas, que siempre van variando, ellas siempre interpretan dicho ritmo en diferentes lugares de las Villas.

“El grupo nació el 12 de octubre del 2016”, comenta Nelly con alegría.Y fue en el Instituto de Educación Superior del Centro de la República (Inescer) cuando ella cursaba Comunicación Social. Además agrega respecto a ello que “fue con la idea de poder exponer algo de lo nuestro en el acto del Día de la Diversidad de dicha institucion”.

Con respecto a otras presentaciones y desempeño, la integrante de Caporales cuenta que “hace un par de días también estuvimos en la fiesta de las colectividades conjuntamente a otros grupos, también en un Peñazón (…) ahora estamos invitadas a un evento cultural muy grande organizado en Río Tercero llamado “No Durmai” y tenemos muchas ganas de ir”.   Dicha festividad se hace en Plaza San Martín de dicha localidad durante el segundo fin de semana de noviembre y cuenta con un gran número de delegaciones de diversos puntos de Latinoamérica.

 

¿Que es un caporal?

El caporal nos asegura Nelly “es un personaje de la etapa colonial latinoamericana. El caporal era el capataz de los esclavos que había en diferentes lugares de Bolivia. La persona era siempre empleado de confianza y capataz del hacendado”.

Para más datos, de hecho, las palabras caporal y capitán tienen la misma raíz etimológica y se refiere a la cabeza, al principal de un grupo, en este caso el atuendo de caporal es una variante del atuendo español, justamente.

Por esta misma cuestión, las ropas tienen en algunos casos muchos cascabeles que suenan al ritmo de sus canciones. “El sonido que sale de los cascabeles es una metáfora del sonido de las cadenas con las cuales estaban apresados dichos hombres que permanecían cautivos en la época dónde la Patria era aún una colonia española”.

De dicho baile, se puede decir que tiene nacimiento en 1969 por los hermanos Estrada Pacheco en un festival folclórico en La Paz, tomando como base un personaje representado en La Saya -otra danza icónica-.   Esta música, tal como lo mencionamos, tiene mucho de africano por su contacto directo con otras culturas (por eso la marcada percusión que se presenta y acompaña al ritmo).

 

La vestimenta

La vestimenta de esta danza en varones consistía en aquellos momentos en látigo, camisa holgada, faja, pantalón militar y botas. En tanto, la mujer tenía una blusa de mangas anchas, pollera larga (aunque ahora se fue acortando) calzados y sombrero tipo Borsalino o de “cholita”.

Hablando justamente respecto al tema de la indumentaria, Yurquina menciona que “la ropa es muy costosa y difícil de conseguir. Todos los atuendos son artesanales y pocas tenemos los propios.Algunas personas incluso los han comprado usados, otros las alquilan. Al ser totalmente artesanales, hechos a mano, y no parecerse ninguno al otro (ya que no se hacen en serie) se complica muchísimo comprarlos o poseerlos si uno no va a Bolivia de manera frecuente. Algunos se los alquilamos a las comunidades cordobesas”. A manera de investigación, desde EL DIARIO hemos podido comprobar que están en lo cierto ya que pueden costar hasta cuatro mil pesos uno solo de estos vestidos.

Otro dato muy importante es el maquillaje. “La mujer siempre tiene que verse sonriente, más linda, seductora, más femenina”, por eso siempre lo que sea vestimenta tiene que conectarse directamente con las bases y sombras que elijan para sus rostros. “En otros bailes utilizan máscaras, pero en estos no”, por eso es de vital importancia dicha manera de presentarse.

Con respecto a la música, ahora es mucho más fácil de conseguir. Ya que antes, sin Internet, no había manera de encontrar a los artistas favoritos o necesarios ya que no ingresaban de manera directa estando a tantos kilómetros del terruño. También vale la pena mencionar que muchos artistas argentinos como Los Tekis o Galleguillo también hacen estos ritmos. Pero antes, “los parientes cuando viajaban, traían discos porque todos se los pediámos. Ahora yo le solicité a mi papá que cuando vaya me traiga un vestido y por eso pude empezar”, dice la entrevistada entre risas.

 

Mirando al futuro

Por ahora son seis mujeres ya que “algunos hombres aún no se animan o les da vergüenza”, pero la convocatoria está abierta para que todas las personas se sumen y puedan formar parte de este grupo que viene trabajando y a la espera de nuevas convocatorias. Todo es emoción y alegría en el grupo. Hace poco tiempo recibieron la visita del cónsul de la provincia y han sido elogiadas por cada público que ha observado su colorido y movimiento (con una coreografía que no es fácil).

Allí van, diciendo siempre que sí, sonriendo y queriendo mostrar y demostrar el amor y el orgullo por sus raíces.

Para contactar a dicho grupo se puede utilizar la red social Facebook y buscar Caporales Villa María.

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