Cirugía laparoscópica: mejor opción para las patologías ginecológicas

Hoy, casi cualquier patología puede tratarse con laparoscopía

Escribe Dr. Marcos Caballieri – MP 33709 ME 16670
Dr. Daniel Bottino MP 22459 ME 8192
SERVICIO DE GINECOLOGIA Y OBSTETRICIA CLINICA DE ESPECIALIDADES

Hasta hace un tiempo el diagnóstico y tratamiento de muchas de las patologías ginecológicas requerían cirugía mayor con internación de varios días. Hoy, las técnicas de cirugía mini-invasivas (cirugía laparoscópica) permiten un correcto diagnóstico y tratamiento de las mismas, de forma menos agresiva.

Es por esto que es la práctica de elección de nuestro servicio de Ginecología y Obstetricia. A continuación se detallan sus principales características:

-¿En qué consiste la cirugía laparoscópica ginecológica?

-Los avances tecnológicos han facilitado y mejorado en gran manera las intervenciones quirúrgicas de tipo ginecológico. Una de las técnicas más eficaces y utilizadas es la laparoscopía ginecológica, que permite al médico visualizar el interior del abdomen y la pelvis de la paciente.

El cirujano realiza una pequeña incisión en el ombligo, por donde se introducirá un tubo con una cámara pequeña, el laparoscopio, y que le permitirá visualizar los órganos de la paciente sin tener que realizar una cirugía mayor.

Por medio de esta cámara y con otros instrumentos, el médico realizará la cirugía que necesita la paciente. Son cirugías que, por vías mínimas de ingreso al abdomen, brindan la posibilidad de realizar la misma intervención que del modo tradicional.

-¿Cuáles son las diferencias con la cirugía tradicional?

-En primer lugar, no hay grandes incisiones en la piel (cicatrices). Comúnmente se piensa que el beneficio es estético solamente, pero este tipo de cirugía tiene además menos índices de complicaciones, con una estadía hospitalaria de 24 horas en promedio, disminuyendo el riesgo de infecciones intrahospitalarias severas. Además, al permitir una movilización precoz, se disminuye el riesgo de trombosis de miembros inferiores, y complicaciones digestivas. Todo esto permite una reinserción laboral mucho más rápida, se padece menos dolor, se consume menos analgésicos y antibióticos, y las cicatrices son prácticamente inexistentes.

Otro punto por demás importante es que, al ser una cirugía más precisa y menos agresiva, aumentan las posibilidades de mantener la fertilidad de las pacientes.

-¿Cuáles son las indicaciones de este procedimiento?

-En teoría, hoy podemos tratar casi cualquier patología quirúrgica por vía laparoscópica. En la práctica, dependerá de los medios técnicos, el entrenamiento del personal médico y del problema ginecológico concreto de que se trate.

Podemos realizar una laparoscopía con fines terapéuticos, como extirpar quistes de ovario, embarazos ectópicos, miomas, ligadura de trompas, extraer el útero, o algunos cánceres ginecológicos, o con fines diagnósticos que es un punto más que importante, como en las algias pélvicas (pacientes con dolor pelviano), donde uno no sabe cuál es la causa del dolor y lo que se necesita es simplemente observar el interior del abdomen y la pelvis para definir el cuadro. Recalcamos que realizar una laparoscopía diagnóstica conlleva una incisión abdominal de solo 5 milímetros que se realiza bajo anestesia.

-¿Qué se necesita para realizar este tipo de cirugía?

-Al hablar de este punto uno siempre remarca la necesidad de tecnología para poder hacer una cirugía laparoscópica. Si bien es cierto, es también fundamental formar un equipo de trabajo y es exactamente este punto el que permite realizar dicha intervención. El equipo de trabajo lo conforman no menos de dos ginecólogos con entrenamiento en laparoscopía, el servicio de anestesiología, y el personal de instrumentación quirúrgica, sin el accionar en conjunto de todas estas personas es imposible pensar en una cirugía laparoscópica.

-¿Qué complicaciones puede tener una cirugía de este tipo?

-Son las mismas que para una cirugía convencional: suelen ser pequeños hematomas en la pared abdominal, infección de las incisiones, distensiones abdominales, o lesión de algún órgano situado en la cavidad abdominal. Lo importante es la frecuencia que tienen estas complicaciones, que en comparación con la técnica tradicional es realmente muy baja.

 

Conclusiones

En la actualidad, la cirugía laparoscópica permite un correcto diagnóstico y tratamiento de muchas patologías ginecológicas, de forma menos agresiva y preservando la fertilidad. La mayoría son ambulatorias o “cirugía de día”, como se le llama habitualmente, permitiendo no modificar sustancialmente la actividad laboral o social, manteniendo la eficacia en relación a la técnica tradicional, con secuelas posquirúrgicas (cicatriz) que son prácticamente inexistentes.

Por todo ello, la cirugía laparoscópica debe ser la cirugía de elección para el tratamiento de las patologías ginecológicas.

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