El Diario del centro del país

Ciudades y comunidades sustentables

Para tener siempre presente – Objetivo 11

La población mundial actual es de aproximadamente 6.000 millones de personas. Más de la mitad, 3.500 millones, vive hoy en zonas urbanas. Se estima que en 2050 esa cifra habrá aumentado a 6.500 millones, dos tercios de la humanidad. Es por ello que conviene tener presente el llamado “Objetivo 11” aprobado para 2030 por la Organización de las Naciones Unidas, de la cual nuestro país es miembro

Año nuevo, No es posible lograr un desarrollo sostenible sin transformar radicalmente la forma en que construimos y administramos los espacios urbanos.

El rápido crecimiento de las urbes en el mundo en desarrollo, en conjunto con el aumento de la migración del campo a la cuidad, ha provocado un incremento explosivo de las mega urbes.

En 1990, había 10 ciudades con más de 10 millones de habitantes. En 2014, la cifra había aumentado a 28, donde viven en total cerca de 453 millones de personas.

La extrema pobreza suele concentrarse en los espacios urbanos y los gobiernos nacionales y municipales luchan por absorber el aumento demográfico en estas áreas. Mejorar la seguridad y la sostenibilidad de las ciudades implica garantizar el acceso a viviendas seguras y accesibles y el mejoramiento de los asentamientos marginales. También contempla realizar inversiones en transporte público, crear áreas públicas verdes y mejorar la planificación y gestión urbana de manera que sea participativa e inclusiva.

Algunos de los objetivos trazados de común acuerdo por buena parte de la comunidad internacional son, de aquí a 2030:

*Asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales.

*Proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad.

*Aumentar la urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad para la planificación y la gestión participativas, integradas y sostenibles de los asentamientos humanos en todos los países.

Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo.

*Reducir significativamente el número de muertes causadas por los desastres, incluidos los relacionados con el agua, y de personas afectadas por ellos, y reducir considerablemente las pérdidas económicas directas provocadas por los desastres en comparación con el producto interno bruto mundial, haciendo especial hincapié en la protección de los pobres y las personas en situaciones de vulnerabilidad.

*Reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo.

*Proporcionar acceso universal a zonas verdes y espacios públicos seguros, inclusivos y accesibles, en particular para las mujeres y los niños, las personas de edad y las personas con discapacidad.

Apoyar los vínculos económicos, sociales y ambientales positivos entre las zonas urbanas, periurbanas y rurales fortaleciendo la planificación del desarrollo nacional y regional.

*Aumentar considerablemente el número de ciudades y asentamientos humanos que adoptan e implementan políticas y planes integrados para promover la inclusión, el uso eficiente de los recursos, la mitigación del cambio climático y la adaptación a él y la resiliencia ante los desastres, y desarrollar y poner en práctica, en consonancia con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030, la gestión integral de los riesgos de desastre a todos los niveles.

Proporcionar apoyo a los países menos adelantados, incluso mediante asistencia financiera y técnica, para que puedan construir edificios sostenibles y resilientes utilizando materiales locales.

 

¿Superpoblación es igual a hambre?

En este punto, conviene explicar que no todos los estudiosos del tema de cómo se vive en nuestra ciudades asocian la superpoblación con pobreza.

El concepto se superpoblación se originó en Inglaterra en 1798, cuando el clérigo Thomas Robert Malthus hizo notar que la población se reproducía exponencialmente, a un ritmo mucho mayor que la producción de alimentos.

Según sus cálculos el mundo carecería de suficientes recursos alimenticios para 1980. Malthus creía también que ciertas enfermedades no debían ser curadas para poder controlar la población. “Se equivocan los que piensan que están haciendo un servicio a la humanidad proyectando esquemas de extirpación total de ciertas enfermedades”, argumentaba el clérigo.

Pese a la rudeza de estas palabras, muchos siguieron y apoyaron la idea de la despoblación, afirmando que no salvar a las personas enfermas es un mal necesario para salvar a todo el planeta.

En 1968 Paul Ehrlich, profesor de la Universidad Stanford, desarrolló la teoría de Malthus, advirtiendo que la superpoblación amenazaba el planeta y pronosticando una carestía que mataría a cientos de millones de personas para la década de los 70.

Sin embargo, hay sociólogos que consideran errónea la idea de que nos faltan recursos, ya que -sostienen- en realidad al planeta le sobran los recursos y puede colmar las necesidades de cada persona. Así, ocurre que cada año los países ricos gastan más de 220 millones toneladas en comida, mientras que los países pobres siguen sufriendo hambruna, no tanto por la falta de recursos, sino porque falta de recursos y limitación de derechos fundamentales.

Los sociólogos Frederick Buttel y Laura Raynolds han publicado un estudio en esta línea sobre el crecimiento de la población y el consumo de comida en el tercer mundo, demostrando con sus estadísticas que el hambre no está causado tanto por la superpoblación, como por la pobreza y la desigualdad.

Hecha esta salvedad, a recordar todos el “Objetivo 11” a la hora de trazar un plano, sea desde la faz pública como de la privada.nueva

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