Colón, efectivo y escolta

Luego de dos derrotas, el Rojinegro se repuso con una goleada por 3-0 en su casa y ante un Alem que no levanta cabeza y que quedó en el cuarto puesto

Tottis, que abrió el marcador, intenta dominar ante el asedio de Elhall. Colón superó una mala racha con un importante triunfo y Alem sigue sin levantar cabeza

Escribe: Daniel Rodríguez

Colón de Arroyo Cabral hizo lo que tenía que hacer. Se recuperó de una derrota nada menos que con una goleada por 3 a 0 frente al último campeón, Alem de Villa Nueva. Con goles de Tottis, Giraudo y Pereyra, el Rojinegro dio un paso importante rumbo a la clasificación frente a su gente.

Bajo un sol radiante y con un viento invadiendo cada rincón del estadio “Socios Fundadores”, Colón y Alem se medían en un duelo de necesitados.

Por el costado cabralense era necesaria una victoria para aproximarse a la zona alta de la tabla y recuperarse luego de la caída que sufrió en Las Perdices. En tanto, el Tricolor llegaba con varías bajas por expulsión, además de Contreras que no jugó por haber sumado cinco amarillas. Pero no sólo los dirigidos por Agosto estaban sin los titulares habituales, también venía de una goleada que tal vez afectó a los defensores de la copa (5-0 con Rivadavia).

El local saltó al campo de juego con un planteo clásico. Conti optó por Giraudo y Pereyra para atacar, los cuales rindieron al momento de ser exigidos y hasta contaron con la colaboración de Morre, quien se proyectó mucho por el sector izquierdo. Además, durante el primer tiempo se destacó el trabajo de Federico Tottis, que cumplía funciones defensivas y ofensivas.

En el primer tiempo el juego de Colón primó. Es menester mencionar que Joaquín González tuvo una tarde magistral, con capacidad para ser polifuncional y adaptarse a las diferentes formas del juego. El local no era mezquino con su propuesta. Y de esta manera, por medio de subidas de sus volantes, tiros libres de Navarro y algunos aportes de Giraudo, pudo empezar a crear lo que luego se convertiría en realidad. A los 27’, luego de un exquisito tiro libre de Morre, Tottis sólo tuvo que tocarla a la carrera para definir ante Goell en el área chica.

El gol cayó como un baldazo de agua fría ante un Alem que había creado mayores situaciones de ataque. Es que con la vuelta de Elhall y la reincorporación de Ricardo Juárez, Alem se asomaba al arco defendido por Pedernera, pero no podía capitalizar su cuestión ofensiva. Vale la pena mencionar un cabezazo de Jacobi que cayó sobre el techo del arco.

El León comenzaba a sufrir el partido; no podía organizar su equipo ni su esquema. Con el Pescadito Rodríguez como un “9” referencial y un Páez devenido en un 11con poca proyección, la situación se volvía complicada. Era todo del local.

A los 33 minutos, luego de un rebote, la pelota le cayó redondita a los pies de Pereyra, quien trepó hasta la línea final para tirar un centro envenenado que cayó sobre la cabeza de Giraudo para acrecentar la ventaja de un equipo que tenía mayor efectividad. De Alem eran las situaciones, el ataque, pero los goles eran del Rojinegro. Y así fue.

En el segundo tiempo el visitante saltó a la cancha con dos cambios de arranque (ingresaron Argañaraz y Ghirardi). Y las modificaciones cambiaron totalmente el semblante ya que perecían torcer la historia. El León estaba herido y daba pelea. Con disparos de Elhall de media distancia, aportes de Acosta, un cabezazo de Jacobi en el travesaño y demás, Alem parecía acercarse al descuento; estaban todos pensando en el arco de enfrente.

Pero la historia no cambió. A los 23’, luego de una mala salida en la que Jacobi impactó con Giraudo, la pelota le quedó servida al recién ingresado Matías Bendazzi, que encaró hasta el área chica y, sin ponerse nervioso, levantó la cabeza y le dejó el arco libre a merced de Pereyra que terminó marcando el 3 a 0 final. De allí en adelante, el partido fue un trámite.

Alem dejó todo e hizo lo que pudo (a pesar de un esquema táctico que se fue desdibujando). En tanto, Colón solo se dedicó a defender la ventaja. Igual, no fue mayor la ventaja porque Bendazzi se perdió un mano a mano con Goell cuando el partido concluía.

Un partido difícil en una zona dura: todo podía pasar. Colón ganó por su efectividad y Alem fue víctima de su falta de gol (hace tres partidos que no marca). Las situaciones fueron del visitante, pero los tantos del local.

 

La figura: Joaquín González: Más allá de los goleadores de la tarde, el mediocampista supo proyectarse en ataque y defender en la última línea. Aportó y fue un puntal de apoyo para su equipo en el momento de la creación.

El árbitro: David Ramallo: De buen trámite. Tuvo el partido bajo control. Tal vez tardó en amonestar, pero eso favoreció a la fluidez del juego.

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