Con expectativa por cosecha récord y economías regionales en problemas

El campo se prepara para cerrar un año cargado de expectativas, con una cosecha que casi seguro será récord en todos los cultivos de la pampa húmeda, pero con el grueso de las economías regionales muy golpeadas.

Durante un encuentro reciente, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaille, definió a 2016 como “un muy buen año” para el agro, pero reconoció que “falta para las economías regionales y a ese sector van a ir nuestras políticas.

“Hicimos cosas muy importantes”, dijo Buryaille en referencia al quite de retenciones para maíz, trigo y girasol y la baja de 5 puntos para la soja.

Todas esas decisiones impositivas que se tomaron recién comenzado el Gobierno de Mauricio Macri impactaron positivamente en todas las producciones más importantes.

Según distintos datos privados, de no mediar ninguna catástrofe climática, la Argentina se encamina a una cosecha récord.

Por el lado del trigo, el cultivo que venía más relegado, el crecimiento va a ser muy importante, de 10,9 a 15 millones de toneladas.

Algo similar va a ocurrir con el maíz, que alcanzó 4,7 millones de hectáreas sembradas, 27% más que la cosecha anterior.

El girasol, que venía cayendo sistemáticamente año tras año, también va a crecer con las nuevas reglas de juego que le aportó el fin de las retenciones y los permisos de explotación.

Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, se sembraron 1,7 millones de hectáreas, 40% más que el año anterior.

Estos pronósticos, más algunos datos como el ingreso récord de camiones a los puertos de Rosario, hacen prever un 2016 con un cierre muy positivo para el sector agroexportador.

Por el lado de la liquidación de divisas, el buen momento se vio reflejado en una suba de los dólares liquidados, pasaron de U$S 19.000 millones en 2015 a más de U$S 23.000 millones este año.

La ganadería, que también venía muy castigada, logró un repunte. Según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario, el stock ganadero vacuno se recuperó este año en 53 millones de cabezas.

Además, quedó muy cerca la reapertura del mercado estadounidense, que funciona como un sello de calidad para el resto del mundo.

La contracara de ese proceso, que fue reconocida como una prioridad a futuro por el ministro Buryaille, son las economías regionales y algunas agroindustrias como el sector lácteo, los porcinos y avícolas y los productores de peras y manzanas del Alto Valle de Río Negro.

Por el caso de la lechería, la fuerte caída del precio internacional de los lácteos a principios de año dejó muy golpeados a los tamberos, que vieron cerrar en el año cerca de 400 tambos y disminuir la producción de leche 12%.

Recientemente, tamberos nucleados en Confederaciones Rurales Argentinas, entidad de la que el ministro es socio, denunció la “ausencia de una política pública para el sector lácteo”.

El sector avícola, al que le fue muy bien durante el Gobierno anterior, también pasa por una situación difícil.

“Estamos con costos que nos subieron 82%, sobre todo por la suba que tuvo el maíz en el mercado interno por el fin de las retenciones”, dijo Javier Prida, titular de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (Capia).

Por el lado de los productores de peras y manzanas de Río Negro y los de hortalizas, vale la pena recordar que en agosto y septiembre, con dos multitudinarias protestas en Plaza de Mayo, lograron visibilizar sus reclamos.

Ambos plantearon que tienen problemas de rentabilidad que les complica seguir produciendo.

Esa situación, sumada a los problemas que enfrenta el fisco, llevaron a que el Gobierno incumpliera su promesa de bajar cinco puntos las retenciones a la soja en 2017 y postergarlo para 2018, que excluyó a las diez provincias del NOA y el NEA.

El anuncio incluyó la creación de un Fondo de $7.100 millones para las economías regionales para el año que viene.

Una economía del interior que cierra un 2016 para el olvido es el tabaco, que es una producción muy importante para provincias como Salta y Jujuy.

El volumen de ventas de cigarillos cayó este año un 20% por cambios impositivos que amenazan para el año que viene reducciones en la producción, lo que afectará a cerca de diez provincias.

Otro punto pendiente de 2016 para el agro fue la creación de empleo: según el último informe del Ministerio de Trabajo, pese al éxito del sector exportador, el agro perdió -en 2016- 2.165 empleos.

Al mes de septiembre, la cantidad de empleados registrados en el agro era de 312.000 trabajadores.

Biodiésel – Año récord
Tratamiento impositivo diferencial

El Gobierno dispuso prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2017 el tratamiento impositivo diferencial para la producción de biodiésel y la exención de gravámenes al biodiésel empleado como combustible líquido en la generación de energía eléctrica.

Así lo estableció mediante el Decreto 1325/2016, publicado en el Boletín Oficial, que da continuidad a la política dispuesta a fines de diciembre pasado, “en el marco del papel trascendental que reviste para el país la incorporación de la energía renovable en la matriz energética nacional”.

La normativa comenzó en mayo de 2014 y tuvo prórrogas en diciembre de 2015, abril de 2016 y luego hasta diciembre de este año.

“La incorporación de los biocombustibles a la matriz energética nacional continúa contribuyendo a cubrir las exigencias que plantea el incremento de la demanda de combustibles e impulsando el crecimiento del sector agropecuario y de las economías regionales con el agregado de valor a sus materias primas”, destaca.

En tanto, la producción de biodiésel alcanzará al cierre de 2016 la cifra récord de 2,7 millones de toneladas, con un aumento de 50% respecto al año pasado, informó la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).

De concretarse esta cifra, Argentina pasará al puesto número cuatro en el ranking de producción mundial de biodiésel y explicará el 9% del total global, estimado en 30 millones de toneladas.

“Las buenas exportaciones, que rondaran el 1,6 millón de toneladas, y que se haya cumplido en su gran mayoría el corte del 10% establecido en el país ayudaron a que se duplique la producción”, explicó a Télam el director ejecutivo de la entidad, Víctor Castro.

Por su parte, el presidente de Carbio, Luis Zubizarreta, indicó que “la fluidez del diálogo y la disposición de las carteras de Energía y Agroindustria para promover el consumo de biodiésel en áreas como transporte público de pasajeros, generación eléctrica y encauzar algunos problemas sobre transparencia de la información y protocolos de certificaciones de sustentabilidad han contribuido decididamente para conseguir este récord de producción”.

“Se abren buenas perspectivas para 2017 cuando esperamos afianzar estos resultados con ajustes necesarios, como la anulación de los derechos móviles a la exportación de biodiésel, para estar a la altura de los desafíos que propone el mercado mundial”, agregó.

La exportación cerrará 2016 con cifras similares a 2011, las cuales rondarán 1,6 millón de toneladas y representarán un salto del 100% con respecto a los comercializado en 2015.

Su principal comprador es Estados Unidos, destino del 90% de las exportaciones argentinas del producto, posición que obtuvo en remplazo de la Unión Europea, que en 2012 le impusiera un arancel diferencial que restringió los envíos.

Sin embargo, en 2016 la Organización Mundial de Comercio (OMC) hizo lugar, en forma definitiva, al reclamo argentino por dicha imposición, a la cual desde la entidad la consideraron como “injusta e ilegal”.

El último conflicto que enfrentó el sector se produjo este año cuando Perú tomó medidas símiles a las adoptadas por la Unión Europea y que le generarían a Argentina pérdidas de 147 millones de dólares en concepto de exportación.

“En 2017 continuaremos impulsando los reclamos de la Argentina contra estas medidas injustificadas para que sean prontamente resueltos en el marco de la OMC o en ámbitos bilaterales, para poder volver a exportar biodiésel a Perú”, concluyó Zubizarreta.

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