Con Páez nada está perdido

Páez convierte el penal de la victoria como visitante (fotos de Beto Arce)

Ticino ganó en Tío Pujio 1-0 con gol de Ayrton Páez y se regaló una sonrisa tras la sorpresiva renuncia del DT Fiandino. Jugó un poco mejor y tuvo su premio en el final por no renunciar en la búsqueda del triunfo

Páez convierte el penal de la victoria como visitante (fotos de Beto Arce)

Escribe: Beto Arce

En el fútbol como en la vida, nada está dicho hasta la última pelota, o el último suspiro. Atlético Ticino le puso cara feliz a un fin de semana que lo sorprendió con la renuncia de su entrenador Francisco Fiandino, y sumó su segundo triunfo sobre tres presentaciones en este campeonato. Superó sobre el final 1-0 a Yrigoyen en La Caldera con gol de Ayrton Páez, y encara una semana de novedades, en la que seguramente se conocerá el nombre del sucesor de Cacho.

El elenco Albirrojo (dirigido ayer por el PF Sebastián Villa) tuvo más carácter que el Diablo y marcó una leve superioridad futbolística dentro de la cancha, que se vio plasmada recién en el desenlace del encuentro. Si bien intentó jugar lejos del arco custodiado por Trecco, la parada no fue fácil. Es que Yrigoyen, con sus obligaciones, también salió a plantear un partido en terreno adversario, aunque cada vez que perdió la pelota en posición ofensiva, quedó descompensado en la cobertura.

Sobre los 3’ un cabezazo de Lorca tras un córner de Bolatti; a los 7’ un frentazo de Monje se fue por encima del travesaño; a los 9’ una media vuelta de Ayrton Páez obligó a Rodríguez a tapar con un enorme esfuerzo; a los 11’ Villegas probó al arquero, que respondió acertadamente. Hasta aquí todo de Ticino, que con aproximaciones a campo rival marcaba una superioridad en cuanto a presencia. En tanto, Yrigoyen dispuso de la pelota en buen porcentaje del primer tiempo, pero le faltó claridad para llegar al arco visitante, y fue recién a los 31’ que probó con un cabezazo muy desviado de Grosso luego de un tiro libre ejecutado por Nieva.

El partido fue “caliente” en todo momento y las amonestaciones tardaron en llegar, como así también la personalidad del juez para controlar el tenso clima. Un patadón desde atrás de Sanabria sobre Frías a punto estuvo de transformarse en roja, ya que el volante jamás quiso jugar la pelota y Reyna le perdonó la vida.

Ticino volvió a avisar con un tibio remate de Páez (35’) que controló Rodríguez sin problemas y a los 46’ el propio Ayrton mandó muy cerca del palo izquierdo un envío con la cabeza. Para destacar en el pobre primer tiempo: dos lindos “túneles” de Pereyra a Monje, y otro de Páez sobre el volante ofensivo Rojo.

En el complemento, Yrigoyen salió con otra actitud, pero tampoco bastó para quebrar el cero. De arranque, muchas dudas dejó la acción protagonizada por Alvaro Nieva ingresando al área cuando fue derribado por Monje y Lorca, lo que desató la euforia del banco de Peñaloza.

La más clara del encuentro la tendría Ticino (16’), cuando Lorca estrelló un cabezazo en el poste tras una buena maniobra colectiva entre Marrelli y Bolatti. Y rápidamente la respuesta del local llegó por intermedio de Fernández, que mano a mano con Trecco fue vencido antes de rematar, mediante una buena intervención del “1”.

Ticino seguiría marcando mayor amplitud en terreno de Yrigoyen, producto de disponer de situaciones claras. El Chila Bolatti la perdió en dos oportunidades dentro del área chica en un jugada donde la pelota no le caía nunca para definir (26’) tras un centro del ingresado Martínez por derecha; y Bergese probó los reflejos de Rodríguez (mandó al córner) mediante un buen disparo cruzado con zurda (33’).

La última del encuentro sería la definitiva, como en las películas. Aunque ésta, de acción tuvo muy poco. Corría el minuto 45 cuando Ayrton Páez perforó la línea defensiva para meterse a pelear la pelota con Ortiz. El defensor parecía tener controlada la pelota, pero el “10” siempre escurridizo se le filtró al marcador, que lo tocó dentro del área y quedó tan expuesto que no le dio alternativas al árbitro más que cobrar penal. Discutido, polémico, pero infracción al fin, situación que también le significó la doble amonestación y roja a Ortiz. Ayrton definió la pena máxima con un remate cruzado para sentenciar la única conquista del encuentro, que vio ganador a Ticino, cuando todos los caminos conducían a un cero clavado, más allá de la meritocracia, un concepto tan absurdo y mezquino por estos tiempos, tanto en el fútbol, como en la vida.

 

La figura: Ayrton Páez: Convirtió el único gol del partido a través de una jugada que el mismo generó, y que incluso derivó en la expulsión de su marcador (Ortiz). Intentó siempre jugar y mostrar el camino en un partido intenso y desordenado. No fue una de sus tardes brillantes, pero le alcanzó para ser el mejor y dejar en claro que desde hace rato es el as de espadas de Ticino.

El árbitro: Iván Reyna: no tuvo un gran desempeño, y su actuación fue discreta. Dejó pegar demasiado y se guardó varias tarjetas amarillas, lo cual hizo enfurecer a ambos bandos y fue determinante para que el partido se “picara”. En el final se animó a cobrar penal en una jugada que se parecía controlada por el fondo “diablo”.

 

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