Condena y libertad para un pintor por hechos de violencia de género

Tres años de prisión en suspenso por “daño”, “amenazas” y “lesiones leves calificadas”

Se trata de Sergio González, quien negó haber agredido verbal y físicamente a su expareja, Paola Corallo. El fiscal Horacio Vázquez pidió la misma pena, pero de cumplimiento efectivo, aunque prevaleció el requerimiento del abogado defensor, Jorge Bustos

Sergio Daniel González en el banquillo de los acusados, poco antes de ser condenado y recuperar la libertad

Un pintor villanovense fue condenado ayer por hechos de violencia de género en perjuicio de su expareja, pero como la pena impuesta fue de ejecución condicional, pudo recuperar la libertad ni bien concluyó el debate en el quinto piso de los Tribunales de Villa María.

Al declarar en la sala de audiencias de la Cámara del Crimen local, Sergio Daniel González (49) negó haber amenazado y golpeado a Paola Deolinda Corallo (43), pero los elementos de prueba colectados en el expediente llevaron al juez Félix Martínez a declararlo culpable de “daño”, “amenazas” y “lesiones leves calificadas”, tal como llegó acusado en la causa.

De todos modos, el magistrado le aplicó una sanción de tres años de prisión en suspenso, la misma pena que había pedido el abogado defensor, Jorge Bustos, al momento de pronunciar su alegato, lo que le permitió ser excarcelado apenas terminó el juicio.

Momentos antes, el fiscal Correccional, Horacio Vázquez, había reclamado la misma condena, pero de cumplimiento efectivo, con lo cual González hubiera tenido que completar al menos ocho meses entre rejas (fines de enero de 2019) para poder solicitar la “libertad condicional”.

En su sentencia, el juez Martínez dispuso que el condenado deberá cumplir una serie de reglas de conducta, como abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con la denunciante y su familia, realizar un tratamiento psicológico y abstenerse de ingerir bebidas alcohólicas, entre otras.

Si González incumple alguna de esas medidas, automáticamente quedará sin efecto la condicionalidad de la pena y volverá a la cárcel para purgar de manera efectiva la pena impuesta en la víspera.

A poco de comenzada la audiencia y tras la lectura de la pieza acusatoria por parte del secretario Guillermo Picco, el convicto decidió prestar declaración y en su exposición negó haber amenazado y golpeado a su expareja, aunque reconoció que pisoteó unas fotografías de los hijos de la mujer.

 

Declaró la víctima

Poco después compareció en la sala Paola Corallo, quien ratificó su denuncia por los hechos acaecidos el 27 de mayo del corriente año, en horas de la tarde.

Según la acusación formulada por el fiscal René Bosio, quien instruyó la causa, alrededor de las 15 de ese día González pasó a buscar a su pareja en el domicilio de la mujer, sito en General Paz 722 de Villa Nueva, y cuando ambos se dirigían en moto hacia el cementerio, se produjo una discusión durante la cual el pintor la insultó con términos muy groseros.

Cuando redujo la marcha de la moto, Corallo aprovechó para bajarse del rodado y regresó a pie a su casa. González fue tras sus pasos y luego de ingresar a la vivienda, le dijo que se terminaba la relación y comenzó a juntar sus pertenencias.

En esas circunstancias, el agresor empezó a romper unas fotos de los hijos de Paola que había sobre una cómoda. Ella le recriminó su actitud y se originó otra discusión, durante la cual González la tomó de los brazos y la zamarreó, hasta que se retiró del lugar.

Alrededor de una hora después, Corallo se dirigió a la casa de Sergio, ubicada en Paraguay 151, en barrio San Antonio de la vecina ciudad, con la finalidad de aclarar algunas cuestiones de la relación de pareja que hasta ese momento mantenían.

Siempre según la denuncia, luego sostenida en la acusación, González la hizo ingresar al inmueble y una vez que estaba adentro comenzó a pegarle, al tiempo que le decía “quién te creés que sos para venir a mi casa”.

En esas circunstancias, la tomó de los cabellos y la tiró al suelo, donde le asestó puntapiés en la región abdominal. Luego la arrastró desde la cocina hasta el dormitorio y la arrojó sobre la cama, donde le aplicó varios golpes con un bate de béisbol que había dentro de la habitación.

Si bien la Policía nunca encontró ese elemento deportivo, las lesiones que Corallo presentaba en sus manos y muñecas (por las cuales le asignaron 10 días de curación) habrían sido provocadas con un elemento contundente, por lo que la Justicia le dio credibilidad a sus dichos.

Momentos más tarde la mujer radicó la denuncia en sede policial y al caer la tarde González fue detenido por personal de la Comisaría de Distrito de Villa Nueva.

Si bien el irascible pintor no registra antecedentes penales (el de ayer fue su primer juicio), sí tiene un prontuario policial más que nutrido. Pudo saberse que durante su juventud y hasta el año 2011, fue detenido muchas veces por hechos de amenazas, violencia y hasta consumo de drogas.

De todos modos, González no tiene procesos en curso en el ámbito judicial.

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