ESPECIAL MALVINAS (PRIMERA PARTE)

Memorias de un veterano: José Daniel Esparza

domingo, 5 de abril de 2020 · 08:00

Escribe: Luciano Pereyra
ESPECIAL PARA EL DIARIO


Introducción

Malvinas se encuentra en el imaginario colectivo, en el calor popular, en los niños y jóvenes, la causa se mantiene intacta en la sociedad. En el año 1997, mientras cursaba el último año del nivel secundario en la Escuela del Trabajo comenzaba a escribir mi destino como docente e investigador de la historia. Mi padre me regaló un libro, “Los dos lados del infierno”, de Vincent Bramley, un relato ameno con detalles pormenorizados de la batalla de Monte Longdon, durante la guerra de Malvinas. Este material marcó un antes y un después en la intención por continuar los caminos de la búsqueda, recopilación y análisis de documentos del pasado. A esto podemos sumarle el estímulo de haber crecido en una sociedad impregnada de identidad y pertenencia, donde “Malvinas” no es un tema más. Desde la escuela primaria a la vigilia del acto en homenaje a los veteranos y caídos. Con el desarrollo de mi trayectoria docente pude profundizar en la temática a través de la interacción con promotores de la causa. Finalmente, en el marco de la gestión del Archivo Histórico de Villa Nueva pude acceder a la lectura de material documental oficial, documentos familiares y especialmente el relato en primera persona de los veteranos como Horacio Faró y, en este caso, el de José Daniel Esparza.

Mi primer encuentro con Esparza fue a través de un recorte periodístico de 1982, la vivencia de un soldado herido en la batalla de Ganso Verde, condecorado por la herida en combate, la vuelta a casa y los recuerdos que marcaron su existencia, su historia, esta historia grande, la de un hombre, de un padre, de un contemporáneo que vivió en su propia piel la guerra de Malvinas, su relato pasará a la posteridad, será orgullo de los villanovenses del futuro, un relato que representa a toda una generación, representa a los que no volvieron y precisamente es la voz de muchos veteranos que jamás hablaron del tema.

El 26 de marzo de 1982 se creó la Compañía “C”, cuyo jefe era el teniente primero Daniel Esteban, estaba compuesta por la 1ra. Sección "Bote” al mando del teniente Roberto Estévez, la 2da. Sección "Romeo" a cargo del subteniente Juan José Gómez Centurión y la 3ra. Sección "Gato” a órdenes del subteniente Roberto Oscar Reyes. La Compañía “C'' ejecutó las más diversas y variadas misiones, ya sea en forma conjunta o con las secciones segregadas. Todo comenzó con el desembarco del 2 de abril, luego con la ocupación de la zona de Darwin y Pradera del Ganso.

“…Yo no hablo mucho de esto, pero siento la necesidad de contarlo, hay un montón de cosas más que puedo contar de lo que fue la guerra, de lo que pasó en el combate, pero bueno, son cosas que seguramente morirán conmigo ¿no? Las miserias y los actos de improvisación que tuvimos… Hasta el día de hoy hay cosas que no me puedo responder… todos los días me pregunto por qué estoy vivo…En realidad no sé… Yo estaba rodeado de muertos. Como dice mi hijo, tuviste que venir para contarlo…”.

 

“Pepe” Esparza

Después de 38 años de aquel recorte del Diario Noticias de Villa María, José Daniel Esparza, cuenta por primera vez su historia.

“…Soy Esparza, José Daniel, tengo 56 años, nací el 25 de noviembre de 1963, somos cinco hermanos en nuestra familia y estuve cursando la primaria en dos escuelas, primero en el Colegio Inmaculada Concepción. Después en el Colegio Belgrano, por una cuestión de traslado de barrio me cambié de escuela también. Y cursé después en el Colegio Nacional la secundaria que no la terminé. Al final rendí materias libres para poder terminar. Por supuesto tenía un montón de amigos, tenía conocidos en todos los barrios, me gustaba mucho jugar al fútbol, tenía realmente mucha participación con toda la gente del fútbol. Un poco trabajaba, un poco estudiaba, hasta que nos llegó la edad y el compromiso de hacer el Servicio Militar Obligatorio. Me tocó el sorteo junto con otros compañeros de acá. La mayoría todos de Villa María y Villa Nueva; nos conocíamos entre todos. Nos tocó ir al Regimiento de Infantería 25 en Chubut y después de eso me acuerdo que algunos se habían salvado. Otros teníamos la idea de que por ser cordobeses íbamos a quedar acá cerca pero no, no fue así. Nos tocó lejos, bien lejos así que es un poco el comienzo de todo esto ¿no?...”.

 

La colimba (Servicio Militar Obligatorio)

“En realidad, el tema de la colimba estaba totalmente asumido en una época que era una obligación que teníamos como ciudadanos y que había que cumplir y nada más ¿viste? De Malvinas ni soñábamos. A nosotros nos incorporaron en Río Cuarto de ahí ya para el primero de febrero nos trasladaron al sur. La vida en el regimiento era obviamente todo nuevo para nosotros; no conocíamos nada, no sabíamos nada, no estábamos familiarizados con armas ni nada. Imagínate, teníamos dieciocho años. Yo no soy de la tanda que reincorporaron. Estaba incorporado cuando se armó el conflicto de Malvinas. Soy de la clase nueva, la 63. Hasta el punto que casi casi terminamos de rendir las condiciones de tiro recién en Malvinas, nos terminamos de familiarizar con las armas recién allá. Cuando salimos del regimiento todos pensamos que íbamos a un ejercicio porque nos habían ocultado todo el tiempo lo de Malvinas. El tema era que había algunos suboficiales que se daban cuenta y nos decían: 'Mirá, esto no parece ser una maniobra porque nosotros hemos estado en maniobras y no se lleva tanto armamento y tanto pertrecho'. Era impresionante. Se movió todo el regimiento y luego todos los regimientos...”.

“…Empezaron a separar a los grupos y se creó la compañía 'C', esa que a la postre terminó siendo la que estuvo en Darwin y Ganso Verde; era una compañía de tres secciones. Salimos de Sarmiento, fuimos hasta Comodoro Rivadavia y en camiones directamente nos llevaron a Puerto Belgrano y partimos en el rompehielos Almirante Irizar, en el glorioso Almirante Irizar. Fue terrible, mucha historia tiene ese barco. Cuando estábamos navegando en alta mar ahí nos informaron de que íbamos a tener el honor de recuperar la Islas Malvinas".

 

El 2 de abril de 1982

“A partir de ese momento nos empezaron a instruir más o menos de cómo tenía que ser la cosa porque no íbamos a un ejercicio, íbamos a una guerra. Nos sorprendió mucho, pero bueno, teníamos una cosa a favor: los jefes eran todos soldados que habían sido formados en la escuela de comandos. Eso jugó mucho a nuestro favor, así que bueno. Nos fuimos interiorizando un poco de qué se trataba la recuperación y llegamos a Malvinas, desembarcamos y empezó otra historia”.

“Después que desembarcamos nos quedamos ahí. Estuvimos unas horas en Puerto Argentino porque la compañía tenía que desembarcar detrás de la casa del gobernador y quedar de reserva pero el helicóptero que nos iba a transportar en una tormenta se rompió. Luego, nos llevaron en un buque cerealero, el ‘Isla de los estados’ que después participó en el combate también. Ese llevaba y traía armamento. Al final lo hundieron. Si mal no recuerdo ahí estaba el chico de Villa María (Roberto Adrián) Bustos (fue el 10 de mayo de 1982)”.

"Llegamos a Ganso Verde al otro día. Empezamos a realizar tareas de patrullaje. No estábamos instalados siempre en el mismo lugar. En un momento nos instalamos en una escuela, la teníamos como base porque no teníamos otro lugar. No estábamos en ‘pozos de zorros’ nosotros. Si bien teníamos armadas las  posiciones, dormíamos adentro de la escuela. A eso nos dedicábamos, a hacer patrullas de reconocimiento. Permanentemente los helicópteros seguían yendo y viniendo y nuestra tarea era patrullar todo San Carlos".

"A un montón de lados fuimos. Hasta recuperamos el material y los cañones de uno de los barcos que habían hundido (el Río Iguazú), que había quedado cerca de la costa. Fuimos nosotros y el jefe Gómez Centurión que era buzo táctico. Era él quien se dedicaba a retirar las cosas el barco. Así estuvimos hasta el 28 de mayo. Hubo un problema: como nosotros éramos una compañía de reserva teníamos que estar siempre juntos y por cuestiones de algunos jefes, no de los jefes nuestros, sino de jefes de otro lado, nos separaron y así quedaron las tres secciones divididas y tuvieron que combatir las tres por separado. Gómez Centurión relató después por qué nos separaron: cuando él rescata las cosas del Río Iguazú, medio que tiene ahí unos entredichos con otros jefes porque él había rescatado las cosas y los cañones y armamento quedaron para el regimiento. Pero el resto, la ropa y la comida, lo dejó para nosotros, para los soldados. Eso molestó a los demás jefes".

 

"Cualquier soldado del Regimiento 25, te va a decir lo mismo, que lo que  teníamos a favor eran los jefes. Nos habían concientizado muy bien de lo que se venía, estábamos preparándonos para eso. Eramos muy, muy jóvenes pero no por eso no teníamos responsabilidades y no nos dábamos cuenta de las cosas que pasaban. Por eso asumimos las responsabilidades. Aunque estábamos esperando lo que pasó sí tuvimos una sorpresa grande el 1 de mayo en el primer bombardeo que recibimos. Ni nos imaginábamos. Ninguno tenía idea de lo que era un bombardeo de aviones. Aparecieron los aviones y realmente que nos cagamos (sic). Pero después nos familiarizamos con los bombardeos, con los ataques aéreos, con las alertas rojas. Iban pasando los días y te ibas haciendo cada vez más fuerte y convenciéndote de que se venía lo inevitable. De esa manera supimos más o menos manejar la situación hasta que llegó el momento del combate y ahí se jugaron otras cosas”.

"Había tres secciones en la compañía, la sección ‘Bote’, la sección ‘Gato’ y la sección ‘Romeo'. Yo pertenecía a la ‘Romeo’, Lánger (Erik, villamariense) estaba en la ‘Bote’ y entre los 'Gatos' estaba el subteniente Reyes que junto con el sargento Colque tuvieron un enfrentamiento con los ingleses cuando desembarcaban y le derribaron algún helicóptero. Tuvieron mucho tiempo deambulando porque los perseguían los ingleses. Los querían agarrar porque le habían hecho bastante daño. Un párrafo aparte de eso es aclarar a los que dicen que el desembarco de ellos (los ingleses) no había nadie. Son mentiras: estaba la gente del Regimiento 25 que les hizo bastante daño también”.

 

Continúa el domingo 12/04

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