Domingos de historia: notas de 2017

Cuando ya quedan pocas horas de 2017 para vivir, hacemos un recorrido de las notas que publiqué en estos meses. Domingo tras domingo fui incursionando en diferentes temáticas. En algunos casos tomé datos de otros autores, con las citas correspondientes, pero también pude sumar información de cosecha propia a partir de seguir datos que suelen proporcionar los lectores. Así fue que este año publiqué testimonios de vecinos que conocieron al jerarca de las SS, Ludolf von Alvensleben. Criminal nazi que al ingresar al país, en 1949, estaba acusado de haber asesinado a más de cinco mil judíos en los campos polacos de Resvin y Karolewo. El alemán, apodado Bubi y ex jefe del Estado Mayor de Himmler, vivió en la zona rural de Villa María. Juan Carlos Negro, lector de esta columna dominical se contactó con El Diario para ofrecer su testimonio. Así fue que pude dar a conocer datos de la familia de von Alvensleben en Villa María. Negro fue compañero de grado de los hijos del militar europeo, en la escuela rural “20 de Junio”. Aunque divulgué más información, también contacté a quien fue maestra de esos niños y a una mujer, originaria de Tío Pujio, que recordaba haber estado sentada en las rodillas del jerarca nazi que aparentaba ser un hombre correcto y muy educado.

 

Por la memoria

En medio de un proceso sociopolítico complejo que vive nuestro país, este año, la Corte Suprema de Justicia declaró aplicable el beneficio del cómputo del 2×1 para Luis Muiña, represor condenado por delitos de lesa humanidad. Ante ese inaudito fallo y las voces que se levantaron apoyando la posición del máximo tribunal argentino, algunos lectores pidieron que intentara publicar algo al respecto. La generosidad de Nora Cortiña, titular de Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, permitió que pudiera dar a conocer su posición. Fue esa una nota de El Diario que circuló por distintos rincones del mundo. Ese domingo Cortiña marcó el rumbo al decir “encontraremos el camino para anular el fallo”. Las multitudinarias marchas de ciudadanos que repudiamos la posibilidad del 2×1, junto a la acción de numerosas organizaciones lograron revertir, en parte, el clima que se vivía. Por estos días se ha dado otra ofensiva en el mismo sentido de aquel fallo, al haberse emitido otra decisión judicial que otorgó el beneficio de prisión domiciliaria al represor Miguel Etchecolatz, varias veces condenado por delitos de lesa humanidad. Pero las acciones de las organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos, junto al ejercicio de la memoria histórica tendrán la fuerza necesaria para que, de alguna manera, el fiel de la balanza de la justicia regrese donde debe.

Desde este espacio también intento realizar contribuciones que trabajen para dificultar los olvidos, es así que aparecieron notas relacionadas a la dictadura cívico militar y eclesiástica iniciada en 1976. Una de ellas fue el relevamiento de datos que permiten advertir el tratamiento otorgado a la figura de los interventores municipales, por parte de medios de prensa locales. Se los presentaba como héroes, como personajes necesarios que debieron asumir una responsabilidad pública en ese momento histórico. Es claro que esa imagen debe desmontarse pues no fueron más que parte de la dictadura, que cometió tantas atrocidades.

 

El adiós a Horacio Cabezas

Cuando se superó esa larga y horrible noche de la vida institucional del país, recuperamos la libertad de votar a nuestros gobernantes. El primer intendente municipal elegido en Villa María fue Horacio Cabezas. Un hombre de reconocida trayectoria que falleció este año, en el mes de mayo, hecho que provocó mucha tristeza en la comunidad local. Hacía tiempo que, junto a alumnos del Inescer, le había realizado un extenso reportaje que se mantenía inédito. Ante la desaparición física de este vecino que tanto trabajó para la ciudad, publiqué algunas de las opiniones que nos había confiado en aquella oportunidad. Entre otras reflexiones referidas al retorno de la democracia dijo “tanto los jóvenes como los grandes abrigábamos muchas esperanzas de que la democracia nos iba a traer otras formas de vivir, de mayores ilusiones… efectivamente fue así. Pero después vinieron los desencantos, la desilusión en muchos casos, no por fallas de la democracia sino, a veces, por debilidades en el pensamiento de los hombres que ejercían en la democracia. Cuando decimos cuál es la falta que quedó de la democracia, creo que la pregunta está mal planteada porque la democracia no falló, lo que fallaron fueron los hombres que tuvimos el ejercicio de la democracia”. Con su humildad no se excluía del juicio crítico a quienes tuvieron la obligación de ejercer en los gobiernos que desde 1983 se sucedieron.

 

Mujeres en la historia local

Si bien publicar notas referidas a la mujer en la historia local, ha sido una constante en estos 12 años de escribir en El Diario, por inquietudes de lectoras tuve que agregar algunas especiales en estos meses. Así fue que abordé la vida de la artista local Marina González, pero también realicé un breve relevamiento de trabajadoras villamarienses, luchadoras por sus derechos en los años ´30. Otra publicación que mereció el reconocimiento de lectoras y lectores, fue la referida al rol que se le otorgaba a la mujer en el ámbito artístico villamariense durante los años ´50. Se trató de un relevamiento de datos duros, concretos, obtenidos del análisis de programas pertenecientes a salones municipales de “Artes Plásticas” desarrollado en esa época.

Entre las otras notas referidas a mujeres, sin lugar a dudas se destacan las de Abuelas de Plaza de Mayo y, en especial, el reportaje a la Abuela Sonia Torres que continúa la búsqueda de su nieto que actualmente tiene 41 años de edad y que le fue arrebatado a su madre Silvia Parodi, cuando la misma estaba secuestrada por las fuerzas de la dictadura en la época del terror.

Estas sólo son algunas de las notas que más intercambio permitieron con quienes leen la columna. Cerca de iniciar 2018, los saludo con los mejores deseos y me despido hasta la segunda semana de febrero. Quizás para entonces hayamos podido alimentar nuestra esperanza con realidades que hoy nos parecen imposibles.

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