El año del perro

Un perrito baila con la murga y hasta con el intendente villanovense, Natalio Graglia. Convivir entre todos, esa es la cuestión

El horóscopo chino coincide con una realidad anunciada. Con la nueva ordenanza por la pirotecnia, la toma de conciencia, el arte que llega al CAM y tantas cosas más, 2018 asoma con entusiasmo para los canes

En el horóscopo chino 2018, que recién comienza, es el año del perro. Y quizás esa sentencia que otorga el vaticinio pueda caer perfectamente en el animal en sí, más que aquellos que nacieron en tal día y llevan el mote de serpiente, dragón o conejo, siendo personas comunes y corrientes, diferentes a todos.

Dice el oráculo que profesa Ludovica Squirru que “la influencia del perro pone a todo fluir” y que “este fresco animal irrumpe con exuberancia, trayendo consigo un ritmo rápido como un relámpago y una fantástica motivación. El perro incrementa la comunicación, el humor y el ingenio, ayudándonos a superar situaciones estresantes con gracia y tranquilidad”.

Todo para nosotros. Pero ¿qué pasa con el perro? ¿qué le dicen las predicciones? ¿entran ellos en la profecía o son simplemente peluditos que andan por ahí, regalando su nombre para que lo aprovechen los pronosticadores, cual si fuera un animal cualquiera?

Es que parece que también será el año del perro en esta ciudad y la región.

En 2017 ya le dieron un guiño para 2018: en pocos meses, ya no se podrá comprar pirotecnia, o sea, ya tendrán los peludos algo de paz en sus oídos, a pesar del fastidio de quienes aman los fuegos artificiales.

Habrá un show de fuegos en el arranque del recorrido peñero, a fin de mes, pero con la premisa de achicar un poco el ruido porque así lo acordaron todos los que se dieron cuenta que el estruendo es perjudicial para los niños autistas, por ejemplo, además del caniche de la doña de la esquina.

Pero además será el año del perro porque el mundo está tomando conciencia sobre el cuidado del animal. Cada vez más maestras concientizan en las escuelas, a punto tal que el año pasado, por primera vez en años, hasta la patrulla rural de la Policía, con el perro Saro como protagonista, visitó los establecimientos y le mostró a los niños la importancia del can en la sociedad.

Para empezar el año, hasta una artista, Lorena Salcedo, junto al equipo del Museo Bonfiglioli, pintaron murales en las paredes del Centro de Adopción Municipal (CAM), aportando color a un espacio cargado de animales.

Mientras, en Villa Nueva, se esperan también proyectos para avanzar sobre el cuidado del animal, la tenencia responsable y algo más que mejore la situación actual.

No lo dice el oráculo, es lo que se viene, aunque tal vez los chinos no lo hubiesen planeado mejor.

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