El Diario del centro del país

El desafío de aceptar una nueva situación

Mirtha Vilella (51), cáncer de vejiga

#MujeresQueLuchan contra el cáncer

Mirtha Vilella es una de las mujeres que participó del reportaje fotográfico y de la charla en El Diario. ¿Cómo afrontó esa nueva situación? Así lo explicó en el panel

Refugiarse en las amigas de siempre y en las nuevas, con las que generó una empatía tras conocer su diagnóstico y por sobre todo, hablar, para que la enfermedad no se convierta en un tabú.

Así sintetizó Mirtha Vilella, una trabajadora social a la que le diagnosticaron cáncer de vejiga.

“Aprendí que la política que aconseja no hablar de ciertos temas, en este caso no ayuda. Yo lo pude contar y eso me fortaleció”, dijo la mujer que integró el panel para abordar cómo fue su lucha contra el cáncer.

Aunque aclaró: “Yo no sentí que tuviera un enemigo enfrente, por eso no me gusta la palabra lucha”. Prefiere “resiliencia”, que es la capacidad de las personas para superar situaciones adversas e incluso salir reforzado de ellas.

Antes de leer cómo afrontar de manera resiliente la enfermedad, Mirtha, de manera intuitiva, puso en práctica los consejos para adaptarse a la adversidad. Estos son:

-Crear y fortalecer relaciones sociales más allá de la familia.

-Cambiar la perspectiva con respecto a las crisis.

-Afrontar la situación, dado que esquivar la adversidad no hace otra cosa que prolongar el problema

-Potenciar la comunicación.

-Aceptarse con una visión positiva de cada uno, valorando las fortalezas y reconociendo las debilidades.

“Es como un desafío de vida, es cambiar la perspectiva”, indicó.

Igual, reconoció que cuando conoció el diagnóstico, se pasó tres meses llorando, por el significado que encierra la palabra cáncer. “Ahora hay una campaña para desmitificar al cáncer como sinónimo de muerte. Hay muchas maneras de evitar ese final dependiendo del tipo de cáncer y el momento del diagnóstico. Hay muchas alternativas y tratamientos”, agregó.

“La tremenda noticia después, se convierte como en un volver a nacer, porque uno se da cuenta de la finitud de la vida. Hoy estamos bien, charlando, proyectando y mañana no sabemos si vamos a estar. Es un quiebre en la persona que atraviesa este proceso”, planteó.

“Desde este lugar también hay que entender que cada uno de los seres queridos te acompaña desde donde puede”, indicó.

En este punto, es innegable que la situación de una mujer que atraviesa una enfermedad, tiene menos chances de que otros la cuiden, porque todavía, la cuestión de género atraviesa nuestras realidades y es más fácil que una mujer asuma las tareas de cuidado que un hombre.

“Igual no me quedo en eso. Entendí que yo me tengo que cuidar, porque lo que siento y lo que me duele, no lo puedo transferir a otro, por más que lo hable. Supe que tengo que aprender a cuidarme”, indicó.

También recomendó que, al conocer a alguien con cáncer, evitemos usar la palabra “pobre”. “Nadie busca dar lástima”, indicó.

“Somos personas, que atravesamos por una adversidad y lo mejor que podemos hacer es escuchar. Lamentablemente, todos hemos conocido a alguien directa o indirectamente que le pasa. Y no todos saben abrirse y contarlo”, indicó.

“Esos silencios generan emociones negativas y eso no ayuda para nada. Hay que hablar, y si lo que decimos no le gusta a alguien, pues bien, que ese alguien siga su camino”.

“Las invito a eso, a que como mujeres nos escuchemos, nos pongamos en el lugar de la otra, a trabajar lo que es la empatía”, concluyó.

De distintas maneras todas estas mujeres manifestaron haber salido fortalecidas. Nilse, Natalia, Mirtha y Carolina accedieron a participar del suplemento luego de haber superado un cáncer. Todos tenemos la capacidad de ser resilientes ante un dolor, una crisis, un trauma… ante la adversidad. Ellas nos muestran su fortaleza

 

Print Friendly, PDF & Email

En la misma categoría

Cuando sumar experiencias es clave en Optica y Contactología

Juan Pablo Morre

#MujeresQueLuchan

Daniel Rocha

La luz que dejaron las mujeres de Chiapas

Daniel Rocha