BOLSA DE CEREALES DE CÓRDOBA

Girasol: 300% más

La campaña estival muestra, en términos generales, un estado de cultivos muy bueno, aunque con una creciente heterogeneidad entre regiones y fechas de siembra, indicaron desde el Departamento de Información Económica (DIA) de la Bolsa de Cereales de Córdoba.

El relevamiento realizado en el territorio provincial entre el 5 y el 12 de enero muestra que, si bien “el inicio del ciclo fue favorable, con buenas condiciones de implantación y perfiles que, en muchos casos, comenzaron con reservas adecuadas”, hacia fines de diciembre y comienzo de enero “se intensificaron las altas temperaturas y la falta de precipitaciones, generando señales de estrés hídrico y térmico, especialmente en los cultivos que transitan o ingresan a su período crítico”.

Los maíces tempranos, principalmente en los departamentos del sur, fueron los más afectados por las altas temperaturas, la escasez de lluvias y los eventos de granizo ocurridos durante los meses de noviembre y diciembre. Según los reportes, estos daños ya se manifiestan en los lotes y se espera una reducción de los rindes, dado que las condiciones climáticas desfavorables coincidieron con el período crítico del cultivo. En contraste, los maíces tardíos presentan un mejor estado general, ya que la demanda hídrica en la etapa de formación de hojas es menor.

Para la soja, el maní y el sorgo también se reportaron síntomas de estrés asociados a las altas temperaturas y a la falta de agua, aunque de menor gravedad. En particular, la soja temprana y el maní se encontraban, en mayor proporción, transitando la etapa de floración y próximos a ingresar en su período crítico, mientras que la soja tardía y el sorgo aún estaban en etapa vegetativa. En este contexto, el estrés registrado hasta el momento no se traduciría necesariamente en pérdidas significativas de rendimiento, siempre que las condiciones ambientales mejoren en las próximas semanas.

En el cultivo de girasol, aproximadamente la mitad de la superficie relevada se encontraba transitando el período crítico, mientras que el resto ya lo había superado, con una fracción del área que ya había sido cosechada. “Durante las primeras semanas de enero, la cosecha de girasol llevaba un avance elevado para la época, explicado por un mayor porcentaje de superficie sembrada de manera temprana. En esta primera estimación, los rindes resultan superiores al promedio histórico, aunque inferiores a los obtenidos en la campaña pasada. En cuanto a la producción esperada, se estima un volumen superior en más de un 300% respecto del histórico provincial, impulsado principalmente por el aumento de la superficie sembrada en la presente campaña”, concluyeron.

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