El León escapó ileso del Bosque

Con una gran recuperación en el segundo tiempo, el elenco villanovense llegó a la igualdad (2-2) tras ir perdiendo 2-0 con San Lorenzo en Las Perdices. Velasco (de penal) y Zuriaga adelantaron a los de Trullet, mientras que Márquez y Páez sellaron el resultado final

Escribe Beto Arce

Desordenados, sin prolijidad, con demasiadas confusiones y poca claridad, San Lorenzo y Alem igualaron 2-2 en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga Villamariense de Fútbol y no se sacaron diferencias de cara al compromiso que sentenciará la clasificación a la siguiente instancia.

Mucho mérito del Santo para ponerse arriba en el marcador dos veces. Vale aclarar que los de Trullet jugaron con diez hombres desde los 21m PT tras la expulsión insólita de Matías Silva por insultar al juez. Indudablemente desde ese momento el trabajo se intensificó y hubo que mover piezas para el rearmado, no obstante mostró carácter para ir al frente y no renunciar al ataque. Mientras la pelota viajaba por el aire sin destino pidiendo a gritos que la bajen, Jonathan Silva fabricó una maniobra perfecta para romper el juego (15m). Perforó la defensa en velocidad y Martínez se lo llevó puesto del área, situación que terminaría en un clarísimo penal y amonestación. Marcos Velasco ejecutó con potencia un remate bajo que llegó a tocar Gómez, pero no pudo evitar el primer grito de la tarde: 1-0.

El gol de penal de Velasco

¿Entró dormido Alem? Sí, claro. ¿Aprovechó el Ciclón?, sin dudas. El partido ya estaba quebrado y los protagonistas todavía no habían podido tratar con cariño al balón, de hecho, eso sólo sucedió en escasos pasajes del encuentro. Quedaron dudas sobre la mano de Velasco (19m) dentro del área ante el “siga, siga” de Romero, como también quedaron las mismas sensaciones ante la expulsión de Matías Silva (al término del PT le consultamos al juez sobre la jugada y dijo: “Me insultó”). De esta manera quedaban despejadas las hipótesis que indicaban que el referí había confundido a los mellizos Silva (en esta acción el partido estuvo demorado seis minutos ante el desconcierto de todos).

El descuento de Márquez

Alem no había llegado al arco, pero tuvo una clarísima a los 34m Márquez asistió a Leroux de espaldas con un pase formidable y dos hombres Leones quedaron mano a mano con Giraudo: la jugada pedía definición urgente, pero Maxi se demoró y dio el pase hacia delante a posición de Pedernera (inhabilitado) que definió al travesaño y en el rebote Velasco convertía en contra. Increíble, pero real. Un error conceptual ofensivo privaba a Alem de la igualdad.

En el inicio del complemento volvieron a “dormir” los de Morales y a los 3m ya estaban 2-0 abajo. Zuriaga se desmarcó con un buen movimiento y sacó un potente remate desde fuera del área que se ubicó juntó al poste izquierdo de Gómez. La pelota se desvió en el camino, pero todo el mérito es del pibe por intentar desmoldar tanta estructura rígida con un zapatazo.

El festejo del tanto de Zuriaga

Los problemas de Alem no solo pasaron por carecer de juego y claridad, sino también por no sacar provecho del hombre de más que tuvo en gran parte del partido. Ni que hablar de volver a cometer un error grave en la definición. Con el Mono Giraudo “jugado”, Pedernera la tiró por encima y la pelota iba camino al gol, pero en el camino Martínez intentó asegurar y el juez a instancias del asistente anuló la acción por correcta posición adelantada: increíble, nuevamente. Alem perdía dos goles similares por errores propios en menos de 15 minutos.

No había forma de ingresar en terreno Santo. Hasta que Márquez, con su hermosa desfachatez para jugar a la pelota hizo lo que el partido pedía: tras recibir de Juárez encaró, se sacó a dos de encima y cruzó un remate perfecto, imposible para el portero: 2-1. Este gol daba esperanzas, no sólo para el León, sino para el partido en sí, necesitado de firuletes y acciones que lo embellecieran… al menos un poco

La celebración de Páez por el 2 a 2 final

Nueve minutos más tarde y con mucho por jugar llegaría el 2-2. Márquez, Fernández, Páez: el camino al gol. En la única jugada clara con pases al pie, la pelota viajó al fondo del arco. ¿El autor? Ojito Páez, que definió bárbaro, cumpliendo la promesa que hizo en el banco: “Si entro meto un gol”.

Se venía Alem con todo, empujando, llevándoselo puesto, con olor a tercer gol, pero Pedernera recibió la segunda amarilla por “hablar”, dejó el partido diez contra diez, y ahí se pinchó todo. Increíble lo del volante ante la mejor posibilidad en el partido. El Panzón Márquez tuvo la victoria, pero el Mono Giraudo (terminó lesionado) se quedó con “la pelota” al descolgar el intento del ex-Argentino.

Terminaron 2-2 y está bien. Alem estuvo más cerca pero no lo aprovechó. San Lorenzo trabajó demasiado para sostener y no haber perdido, también es negocio pensando en la vuelta.

 

La figura

Julio Giraudo. Fue lo mejor de San Lorenzo en virtud de soportar la embestida final de Alem cuando el partido estaba 2-2. En el León, nuevamente Márquez fiel a su estilo de romper estructuras, mostró el camino de la recuperación y la fe. Páez ingresó y fue determinante. No hubo figuras sobresalientes, solo puntos destacados en medio del gran desorden.

 

El árbitro

Matías Romero. Mal. Le faltó mucha personalidad y pese a que el juego no se descontroló, sus fallidos cobros y poco criterio hicieron que su tarea se opacara. Los aciertos: cobró bien el penal y expulsó a dos jugadores por “irse de boca”.

 

Mauricio Morales: “Hay que ajustar las clavijas”

Chopo mostró su enojo por la actuación de sus dirigidos en el primer tiempo y, con vistas a la revancha, remarcó: “Habrá que planear bien para no pasar sobresaltos y definirlo rápido”

Con sentimientos encontrados finalizó el partido el entrenador de Alem, Mauricio Morales, quien reconoció su enojo por la actuación de sus dirigidos y que será “cuestión de ajustar las clavijas” para el partido de vuelta.

El villanovense, en diálogo con EL DIARIO, expresó que “entré muy enojado al vestuario porque estábamos haciendo todo para darle de comer a ellos, en un partido que tenía que estar controlado porque habíamos hecho todo el gasto. Equivocamos el camino, las pelotas paradas eran todas a las manos del arquero, en vez de atacar por derecha íbamos por izquierda… Todo al revés”.

Por lo que, explicó que “en el segundo tiempo aposté a que entrará Páez adelante, a Ricky Juárez para tener juego cerca de (Pablo) Fernández, y logramos que Panzón acertará en esa jugada, y empezar a aparecer por afuera, que era el negocio”.

De todos modos, más allá de lograr revertir un 0 a 2 abajo y volver a Villa Nueva en pardas, Morales sostuvo que “no los vi bien, así que será cuestión de ajustar las clavijas para lo que viene y preparar un mejor partido para lo que será la definición”.

Sobre las variantes que decidió en el inicio del partido, fundamentó: “de entrada decidí poner a Acosta y saqué a Páez, pero adelanté a Le Roux, y no cambiar el esquema, pensando que iba a tener una batalla en el medio ubicando a Pedernera, Acosta y Fernández; de igual modo, noté que no me servía, y después me decidí con Ojito… Son por ahí movidas que uno analiza teniendo en cuenta que son partidos de 180 minutos”.

“Son cosas para aprender; ahora ya sé lo que tienen ellos y, para lo que viene, habrá que planear bien para no pasar sobresaltos y definirlo lo más rápido posible”, concluyó.

 

Giraudo: “No supimos aprovechar la ventaja”

El arquero de San Lorenzo, Julio Giraudo, quien tuvo una acción desafortunada en la última acción del partido que le dejó un fuerte dolor en una de sus rodillas, se lamentó por el empate, tras ir 2 a 0 arriba en el marcador, pero igual destacó que el equipo viene mejorando en los últimos partidos.

“Estábamos en ventaja con dos goles y son partidos que hay que aprovecharlos, más con esta clase de rivales, y no pudimos”, sostuvo el Mono en un principio de la charla pos partido con nuestro medio, tras el 2 a 2 en Las Perdices.

Y, a continuación, relató: “Nos pusimos en ventaja, después lo pudimos ampliar con un hombre menos y se nos vinieron, descontaron y en el segundo gol era una pelota que tenía controlada pero el pique es cómo que me mata la pelota y me pasa por abajo del brazo”.

“Hemos mejorado mucho de lo que fue la fase regular, donde tuvimos muchos inconvenientes, bajas y un nivel bajo, pero gracias a Dios estamos subiendo y lo vamos a demostrar en este cruce”, cerró.

 

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