El patrimonio y el legado de un artista

La velada finalizó en la Iglesia Catedral luego de recorrer cinco postas anteriores

Arte visual – El viernes pasado se realizó una exitosa segunda edición de la “Noche Bonfiglioli”

Más de cien vecinos pudieron apreciar los cuadros y murales de Bonfiglioli, aunque las obras en Naldo Lombardi están deterioradas. En tanto, La Alhambra está en refacciones

 

“¿Es posible que el patrimonio (que hace a la historia de una comunidad) sea privado? Por un lado, quienes defienden la propiedad privada entienden el patrimonio como inmuebles para alquilar o vender y, por el otro, quienes defienden el patrimonio ven en esa propiedad privada las marcas de memoria que hacen a la historia e identidad de una ciudad”.

Estas preguntas se realiza Analía Godoy, la directora del Museo Municipal Fernando Bonfiglioli, en el cuadernillo de presentación de la segunda edición de la “Noche Bonfiglioli”, que esbozó el viernes pasado un recorrido por el legado del genial artista paulista radicado y aquerenciado en nuestra ciudad durante el siglo pasado.

Precisamente, la propuesta –que a diferencia de la primera edición, dos años atrás, sumó a la Parroquia La Santísima Trinidad como una de las postas-, permitió que alrededor de más de un centenar de vecinos lograran apreciar de cerca las obras que el pintor plasmara en caballete y en murales (acaso su más valorada producción), distribuidas en espacios públicos y privados.

Desde las piezas exhibidas en el propio Museo, en el marco de la muestra “Una modernidad polifónica”, hasta los murales eclesiásticos en los Trinitarios y en la Iglesia Catedral, pero también de los cuadros que se encuentran en la casa que el mismo artista construyó y vivió hasta su muerte, en calle Mendoza 1433 (donde actualmente reside su nieto Carlos Seggiaro). En esa intimidad doméstica se logra intuir su exquisita manera de “cronicar” el crecimiento de Villa María, el centro, los barrios y su zona rural, a través de la paleta de colores. El famoso “pinta tu aldea” le caería de perillas a este brasileño e hijo de inmigrantes italianos que nunca se nacionalizara argentino por su profunda ideología anarquista, como explicara Seggiaro en el recorrido.

 

En el debe

Como puntos en el debe se deben anotar dos postas donde no se logró apreciar en todo su esplendor el legado bonfiglioliano. En el ex-Cine Opera y ex-Cine Sud, actual Naldo Lombardi, se encuentran cuatro murales elaborados, en dos etapas, por el artista a principios de los años cincuenta en alusión a la historia del arte.

Como el mismo Museo señala, “lamentablemente es muy poco lo que se logra visualizar de estas obras. Las nuevas reformas en el local tapan aún más los murales. También es importante mencionar que el estado de los mismos no es favorable debido a la humedad de los muros en la parte superior”.

Vale recordar que en 2010, la Asociación de Amigos del Museo la entonces directora del Museo Fabiana Romano llevaron adelante acciones para que se conservaran las obras, ante las pretendidas reformas del negocio.

Por otro lado, al monumental trabajo desarrollado en el hall de ingreso del Cine Teatro La Alhambra, en la Sociedad Española, considerado la primera gran obra del pintor en la ciudad e inspirado en el arte islámico, no se pudo ingresar debido a las reformas edilicias que está llevando adelante la institución.

Cabe recordar que en la primera edición sí se había logrado sumar a semejante obra de arte al recorrido.

En mayo el Museo Municipal celebrará nada menos que 50 años de vigencia. Y por lo tanto, se resignificará nuevamente la pregunta inicial: ¿cuánto se valora el legado patrimonial de una ciudad en comparación con otros criterios de sesgo inmobiliario o de progreso expansivo?

 

Intervenciones artísticas

La velada gratuita, organizada por la entidad museística y la Subsecretaría de Cultura, contó con la mediación de Emiliana Sinigaglia, Carlos Seggiaro y Cecilia Orso (responsable de un trabajo de investigación sobre Bonfiglioli), además de incorporar intervenciones artísticas en las postas: el Danzamble en el Museo, Fernanda Quintás y Fran Lauría en la vereda de la vivienda del artista, la bailarina Brenda Richiero y el guitarrista flamenco Fabián Soria en la puerta de la Sociedad Española, y el Coro Nonino en la Catedral.

La mayoría del público asistente se trasladó en tres colectivos cedidos por el municipio.

 

Juan Ramón Seia

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