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El revés de las lágrimas

LIGA VILLAMARIENSE – Clausura – 4tos. de final – Revancha

Alto Alegre está de fiesta y no es para menos. Tenía una dura parada, cuesta arriba, y salió victorioso. Le ganó 2-0 a Unión Central con un gol marcado en la última acción del partido por Brian Verón y se impuso 5-3 en los penales en Plaza Ocampo

Verón se abraza con Mono Zabala, actual entrenador e histórico exjugador del club, en el 2 a 0 agónico. El CUS extendió su puntería en los penales y es uno de los semifinalistas de la liga local

Escribe: Beto Arce
Foto: Victoria Araujo

Unión Social logró quizás la victoria más importante de su historia. Quedará en la memoria, se guardará en las páginas más recordadas de la vida futbolera del pueblo, pero puede que esto no termine aquí, porque el triunfo le permitió meterse entre los cuatro equipos que animarán las semifinales del certamen.

Le ganó 2-0 a Unión Central y forzó a una definición por penales en Plaza Ocampo, luego de que en la ida cayera por el mismo resultado en su casa. El pronóstico se presentaba claramente adverso, pero la esperanza siempre será lo último que pueda perderse, incluso si hay quienes se resignan a ceder esta condición, tal como le sucedió al elenco de Alto Alegre, que encontró la igualdad de la serie en el minuto 52 del complemento a través de un magnífico penal.

La grandiosa tarde del domingo tuvo puntos altos en nombres propios, los cuales quedarán en el registro de esas páginas que ya llenan de orgullo a una localidad. Braian Verón, dueño de todas las pelotas paradas, aun las que resolvieron con notable categoría esta llave eliminatoria; y Sami Suárez, custodio de un arco que no recibió goles merced a destacadas intervenciones, como así también en los penales, donde llegó a manotear dos disparos y adivinar la intención en otro.

El partido tuvo los condimentos necesarios para que fuese vibrante y emotivo, lo suficiente para que no quedaran uñas por comerse en los hinchas de ambos equipos. Realmente apasionante y cargado de vértigo. Un domingo que los dos recordarán, ya sea para lamentar o festejar toda la vida.

Un tremendo zurdazo de Cipollone previo una formidable gambeta obligó a Suárez a una estupenda volada sobre el palo (14m); también respondió el arquero a un fuerte remate de Contreras (19m) y a un gran tiro libre cerrado de Solís (24m). Unión Central tomó la riendas de la acción en arco rival, pero los de Alto Alegre mostraban por entonces y como casi todo el partido un buen y criterioso trato del balón. Y recién sobre el final de la primera parte pudo llegar con claridad cuando Alanis le tapó un pelotón a Zabala desde una posición inmejorable (43m).

Si algo curioso, inédito, llamativo y hasta merecedor de aplausos de todo el público, dejó el primer capítulo, fue la fiereza y la lealtad con la que lucharon Solís y Nahuel Cerutti por la pelota: el impresionante choque de botines retumbó de tal forma que la cámara del esférico pidió salir del cuero, y eso fue lo que sucedió. Los dos “5” reventaron la pelota en la pelea por obtenerla. Aplaudieron todos, incluso los dos protagonistas de esta acción que nunca no olvidarán.

En el inicio del complemento Clemente avisó con un buen disparo anticipando lo que haría minutos después. Contreras desperdició una situación formidable para liquidar el pleito tras una combinación con Zucotti, aunque fue Suárez, una vez más, el responsable de evitar la caída (7m).

El árbitro dejó varias dudas en el partido, y una de ellas fue entender que Guilhen intentó simular un penal ante el contacto con Molina (16m). Lo cierto es que esa acción le valió la segunda amonestación al volante y la pérdida de un hombre clave al equipo “aurinegro”, con “una vida” por delante. Inmediatamente después Clemente concretó lo que había anticipado, y con un preciso remate junto al palo llenó de esperanzas los sueños de Unión Social a los 17m: golazo (0-1).

Pese a la desventaja numérica los de calle Rucci no dejaron de disponer de chances. Fue clarísima la de Cippolone, cuando en una contra letal de 4 contra 1, demoró su definición y fue asfixiado cuando parecía que el telón podía caer (24m). Francisco Mellano había ingresado en el equipo de Rubiano, y desde su aparición mantuvo un pegajoso duelo personal con Contreras, que terminó de la peor manera: el asistente vio un golpe del defensor y su informe al juez le valió la roja, quedando así 10 contra 10.

Panchito Zucotti pudo sentenciar la historia, pero Sami Suárez dejó en claro que esta era su tarde (39m). En la réplica Franco Cerutti apareció en solitaria posición y fue derribado fuertemente por Alanis, cometiéndole una clara infracción dentro del área, pero la jugada fue invalidada debido a la posición adelantada del futbolista ingresado, lo que no evitó que se quisieran “comer” al juez de línea por el fallo (43m).

El encuentro moría, se jugaban 50 minutos, y Verón ejecutó un tiro libre con dirección al área chica, sitio en el que Medel bajó a Molina y el árbitro marcó penal. No había quedado clara la adición del juez, pero lo cierto es que esta sería seguramente la última jugada. En el minuto 52 toda la responsabilidad cayó en el botín derecho de Verón, que con una tremenda personalidad y jerarquía, sacó pecho y picó la pelota que mansamente viajó al fondo del arco coreado de un “gol” estremecedor: 0-2.

A los penales. Nadie falló en Unión Social. Masticó bronca Medel que remató al travesaño para el “aurinegro”. Se llenó de lágrimas de emoción una vez más Verón, que tomó el quinto y último disparo y no defraudó, poniéndola contra el poste: 3-5. Nada está dicho hasta el final, y de lo que parecía suponerse tras el partido de ida, solo quedo eso, en una lógica que no existe… Por eso, el revés de las lágrimas…

 

El árbitro

Emanuel Murúa

Tuvo una tarde intensa y cargada de reclamos. Dejó dudas en la segunda amonestación de Guilhen; se apoyó en sus asistentes para invalidar una infracción dentro del área y expulsar a Mellano y confió en su visión para ver un agarrón de Medel a Molina en la última jugada del partido. Jugó hasta el minuto 53 y si hubo adición, no se vio con claridad su anuncio.

 

La figura

Sami Suárez

El arquero fue determinante y decisivo. Apareció en las situaciones más exigentes para dejar su valla en cero y transmitir la confianza esperanzadora a su equipo. En los penales llegó a tocar dos envíos y adivinó la intención en otro. Braian Verón recordará por siempre este partido, como todo Alto Alegre: picó la pelota en el penal registrado a los 52’ del ST y definió la serie con un exquisito toque a la red.

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