El rock llora a “Titina” Bravín

Con Pappo en 2001 en un festival de blues

Fue el líder de la banda Motorblues, docente de Artes Visuales y campeón con Alumni en 1993

El 19 de septiembre había sido reconocido como Ciudadano Destacado de nuestra ciudad (foto Marcos Ferrari)

“No vamos a ser místicos ni nada por el estilo. Vamos a homenajearlos de la manera en que eran ellos: simples y de perfil bajo”.

Las palabras habían sido elegidas en abril de 2005 por César “Titina” Bravín a horas de un tributo doble brindado a su recordado amigo, el tecladista, sonidista y artista plástico Daniel “Monky” Tieffemberg y a su ídolo máximo dentro de la música nacional, Norberto “Pappo” Napolitano.

Desde la tristísima noticia que sacudió ayer la escena artística local, se pueden recobrar esas mismas valoraciones en relieve de la memoria colectiva para el propio “Titina”: “Simple y de perfil bajo”. A la vez se puede agregar su pasión por la música, por el arte visual y por el fútbol además de su amor explícitamente cultivado hacia la familia y la amistad.

 

Ciudadano Destacado

César Bravín falleció ayer por la noche luego de luchar contra una penosa enfermedad, rodeado de sus seres queridos. Hijo del también músico y fileteador Oscar Bravín, hermano de tres (Marcos, Hernán y Juan María), convivía con su pareja, la docente Fernanda Repetto, con quien tuviera un hijo Santiago y dos “hijos de la vida”: Rodrigo y Ramiro.

El 8 de septiembre pasado, “Titina” había celebrado su cumpleaños número 46 y días más tarde, el martes 19, fue reconocido como Ciudadano Destacado de la ciudad, por parte del municipio. “Algo insólito, pero es cierto”, había bromeado el artista en su momento.

Aunque resultaba conocido mayormente como letrista, bajista y vocalista de su banda Motorblues, “Titina” ejerció como docente de Artes Visuales tanto en instituciones locales como en San Antonio de Litín, de donde proviene su familia.

Con Pappo en 2001 en un festival de blues

Además, colaboró en la restauración de la Capilla del Instituto San Antonio (en 2011 junto a Hugo Las Heras), en el escudo y fachada de la antigua casona municipal sobre calle Mendoza (septiembre de 2016), y había iniciado este año la labor reconstructiva en el monumento al Libertador General San Martín, ubicado en la costanera, hasta que la enfermedad le impidiera continuar.

Su arte tuvo repercusión no solo en nuestra región y en el país sino que también adquirió relevancia internacional en Estados Unidos y en Europa (sus cuadros habían sido requeridos desde España en 2001).

Asimismo, una de sus obras conjugaría dos de sus pasiones más nítidas aunque con un velo trágico. A mediados de la década pasada, Bravín estaba preparándole un lienzo especial para regalárselo a Pappo cuando se entera de que su ídolo fallece en febrero de 2005. En 2012, Bravín logró viajar a la casa materna del creador de Riff, en el barrio bonaerense de La Paternal, para colgar el cuadro terminado gracias a una invitación de Liliana Napolitano, hermana del “Carpo”.

 

El rock en las venas

A mediados de los ochenta y deslumbrado por el heavy metal, Bravín desandó sus primeras experiencias en bandas como Post Mortem (luego renombrada a Brass), pasando por su ingreso a la mítica Sudaca de “Monky”, Vicealmirante Morgan (junto al Turco Meinardi y Pepo Lucero), y Carroñero, donde también militaba Lucero.

Años adelante, y ya interiorizado en el blues, sería parte de Mr. Mojo, integrada por Alexis Verde con quien había compartido escenarios en Carroñero, hasta que abandonó definitivamente en 2001 para formar poco después, su propio grupo.

Con Motorblues editó tres álbumes: “Sillazo por el lomo” (2008), “Buscador de sueños” (2011), y “Polvos”, presentado en noviembre de 2016 en el Centro Favio y lanzado mediante financiamiento colectivo. Estructurada siempre como un “power trío”, la banda la completaron Gastón Nigro en guitarras (prácticamente un hermano de las cuerdas), mientras que en batería se sucedieron Marcelo “Pelado” Gómez, Darío Vasconi y, en la última etapa, Alejandro Argüello.

En la tribuna de Alumni hinchando con su papá y hermanos

Logró conocer y actuar junto a íconos como Adrián Otero, Miguel “Botafogo” Vilanova (quien grabara en el último disco), Alejandro Medina (quien hizo lo propio en “Buscador…”), Víctor “Vitico” Bereciartúa (con quien estrechara una relación de amistad al igual que con su hijo Nicolás y su sobrino Sebastián), y el ya mencionado Pappo, con quien se presentara en festivales de blues concretados en la ciudad.

Entre las participaciones más destacadas de la banda se recuerdan su apertura del escenario principal del Cosquín Rock 2009 (único caso en la historia local), y en las ediciones del Festiblues en Bolivia, donde era altamente valorada.

Vale decir que en la cancha de fútbol, “Titina” también la “rockeaba”. Con su extensa cabellera rubia se destacó como lateral izquierdo en el recordado Alumni de 1993 con el cual saliera campeón de la Liga Cordobesa de Fútbol y del cual fuera hincha desde pequeño.

Desde aquí, este humilde homenaje a un tipo simple, familiero, que se fue de noche, como un rockero de ley.

J.R.S.

 

En febrero pasado, “Titina” había vuelto a tocar con su banda tras un impasse debido al padecimiento de su enfermedad. En ese entonces, le había dicho a EL DIARIO: “Decidí volver con tres shows seguidos porque psicológicamente ayuda mucho ya te bajonea no estar tocando, que es lo que a uno más le gusta y lo motiva. Principalmente por eso. Estar de nuevo marchando y tocando te motiva. Es una apuesta a que eso ayude a subir el ánimo para recuperarme”.

 

Hasta las 16 de hoy se hará el servicio velatorio de “Titina” en Casa Itatí (Mendoza y Mariano Moreno). La familia pidió expresamente que los asistentes no lleven flores sino “coronas de caridad”. Sus restos serán cremados y depositados bajo un roble en el campo familiar, ubicado en San Antonio de Litín.

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