Empieza hoy el juicio a “Manuco” por el alevoso crimen de Brenda

Víctima y victimario en dos fotos publicadas en Facebook. Retamar se encamina a una casi segura perpetua

Caso Arnoletto – Jueces técnicos y jurados populares resolverán si es “culpable o inocente”

El peón rural Emanuel Retamar está acusado de un gravísimo delito que tiene como única pena la prisión perpetua. Por las características del hecho, es probable que las audiencias de debate sean a puertas cerradas. Lo tiene que decidir el tribunal

La Cámara del Crimen de Villa María comenzará a juzgar hoy al santafesino Emanuel Heraclio Retamar (38), alias “Manuco”, el trabajador golondrina que está acusado de haber violado y estrangulado a Brenda Jael Arnoletto (24), la noche del 28 de noviembre de 2016 en la localidad de Pozo del Molle.

El juicio oral comenzará a las 9 en la sala de audiencias ubicada en el quinto piso de los Tribunales locales y por las características del hecho (particularmente el abuso sexual al que fue sometida la joven antes de ser asesinada), es probable que las deliberaciones se realicen a puertas cerradas, es decir sin la presencia de público ni de los medios de prensa en el recinto.

Según pudo saberse ayer, esa cuestión será resuelta por los miembros del tribunal momentos antes de que los actores jurídicos del trascendental proceso penal se constituyan para iniciar el debate.

 

Grave acusación

Retamar comparecerá imputado como presunto autor de “abuso sexual con acceso carnal” y “homicidio doblemente calificado”, por críminis causa (matar para consumar otro delito y lograr la impunidad) y por violencia de género, una gravísima figura que tiene como única sanción la prisión perpetua (ver “Qué dice la ley”).

El tribunal técnico estará integrado por los camaristas René Gandarillas (presidirá el debate), Félix Martínez y Eve Flores de Aiuto, a los que se sumará un jurado popular integrado por 12 ciudadanos comunes (seis mujeres y seis hombres) radicados en Villa María, Villa Nueva y localidades de la región, quienes decidirán sobre la inocencia o culpabilidad del acusado.

 

A la hora de votar…

Sin embargo, cuando jueces y jurados pasen a deliberar para dictar sentencia, los que emitirán su voto serán los ocho jurados titulares (cuatro hombres y cuatro mujeres) y los vocales Martínez y Flores de Aiuto. El juez Gandarillas solo intervendrá en caso de que se produzca un empate a cinco.

Además, intervendrán en el proceso el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y la asesora letrada Silvina Muñoz, quien estará a cargo de la Defensa de Retamar.

En la primera parte de esta audiencia inaugural el presidente del tribunal les tomará juramento a los 12 miembros del jurado y de inmediato, por Secretaría de Cámara, se dará lectura a la acusación que se le atribuye a Retamar, elaborada en el ámbito de la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, a cargo de René Bosio.

 

Presentación del caso

Posteriormente, tanto el titular del Ministerio Público como la defensora oficial realizarán una “presentación del caso”, a tenor de lo que establece el artículo 33 de la Ley Provincial Nº 9.182 de Jurados Populares.

Dicha norma establece que “una vez abierto el debate y leída la acusación, las partes y los defensores podrán presentar el caso brevemente al jurado, explicando lo que pretenden probar”.

Los integrantes del jurado no podrán conocer las constancias de la investigación y solo tendrán acceso a la prueba producida o incorporada al expediente durante las audiencias de debate y en las deliberaciones previas al momento de decidir sobre la responsabilidad penal del imputado. Tampoco podrán interrogar a Retamar ni a los testigos o peritos que presten declaración.

 

La violó y estranguló

De acuerdo con la pieza acusatoria elaborada por el fiscal Bosio, el brutal crimen de Brenda Arnoletto se produjo entre las 22.30 y las 23.30 del lunes 28 de noviembre de 2016, en una obra en construcción ubicada en la intersección de las calles Belgrano y Tucumán de Pozo del Molle.

Aquella noche, la joven había salido a caminar por el circuito pedestre conocido en el pueblo como “el Chanchódromo” y durante el trayecto -que hacía habitualmente- se encontró con una amiga, que en definitiva fue la última persona conocida que la vio con vida.

A partir de allí no se supo más nada de Brenda, sino hasta las primeras horas de la mañana del día siguiente, cuando su cuerpo sin vida fue hallado por una vecina que llevaba a su hijo a la escuela.

Según la requisitoria del instructor de la causa, Retamar interceptó a su circunstancial víctima en la mencionada esquina, la golpeó brutalmente para reducirla y de inmediato la llevó hasta la obra en construcción donde la violó.

 

Brenda se resistió

La joven se resistió tenazmente y alcanzó a rasguñar a su agresor en el rostro y el cuerpo, pero la mayor contextura física del peón rural le permitió lograr su salvaje objetivo. Poco después, Retamar la ahorcó con sus manos, por lo que la causa eficiente de la muerte fue “asfixia por estrangulamiento manual”.

Durante la etapa de investigación, el fiscal Bosio obtuvo abundantes pruebas testimoniales e instrumentales que incriminan seriamente al jornalero nacido el 12 de septiembre de 1979 en la localidad de Calchaquí, provincia de Santa Fe, quien al momento del homicidio estaba transitoriamente radicado en Campo Ricca, un predio rural ubicado en el paraje Trincheras, sobre ruta nacional 158, entre Pozo del Molle y Las Varillas.

 

El ADN lo condena

Sin embargo, la prueba más contundente es la genética, ya que las muestras de semen obtenidas en el cuerpo de la víctima coinciden con el ADN de Retamar. Además, tanto la pericia psicológica como la psiquiátrica practicadas al acusado determinaron que “Manuco” comprendió la criminalidad del hecho cometido, por lo que no se trata de un convicto inimputable.

Como los elementos probatorios reunidos en la causa son tan contundentes, no es aventurado adelantar que Retamar recibirá la pena máxima cuando jueces y jurados arriben a un veredicto.

Print Friendly, PDF & Email
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus