El Diario del centro del país

En 1917: municipio de Villa María pagó aguinaldo

NOTA Nº 553, escribe Jesús Chirino

En este mes los trabajadores y las trabajadoras con trabajo formal y registrado cobraremos el sueldo anual complementario, beneficio popularmente conocido como “aguinaldo”. Algo que, de manera lamentable, no llega a quienes desarrollan actividades laborales en la informalidad o no están debidamente registrados. Situación que alcanza tanto a quienes laboran en el sector privado como público, donde también se sostienen relaciones laborales precarias


Antecedentes

Si bien este tipo de derecho suele ser adjudicado a actos benévolos de líderes, en realidad han sido logrados por largas luchas colectivas. El término aguinaldo supo significar regalo de fin de año, luego se transformó en sinónimo del sueldo anual complementario, un derecho de todos los trabajadores. La historia de esa transformación está jalonada por la demanda de los trabajadores y, claro, decisiones de gobernantes. Al pago del aguinaldo formal a los empleados públicos en Argentina suele ponérsele inicio el 30 de septiembre del año 1924. En esa fecha los diputados Jorge Villafañe y Arturo Palisa Mujica presentaron un proyecto en la Legislatura de Jujuy para que el gobierno del radical Benjamín Villafañe pagara el aguinaldo a todo el personal de servicio y ordenanzas públicos. Quedaban fuera del beneficio el gobernador de la provincia y su vice. Se aprobó la Ley provincial 619 que textualmente decía: “Acuérdase al personal de servicio y ordenanzas de la administración medio mes de sueldo imputando el gasto a rentas generales”. Pero en Villa María se pagó antes a los empleados municipales.

Pero el término aguinaldo puede ser rastreado hasta llegar al primer monarca de Roma a quien sus colaboradores le obsequiaron, el primer día de un año, ramas cortadas de un frutal del bosque de la diosa Strenia. El gesto fue repetido cada 1 de enero, llamándoselo “strena” y fue visto como buen augurio para el resto del año. Luego los presentes fueron tornándose más sofisticados llegando a ser de naturaleza tributaria, cuando los siervos le regalaban a sus amos o gobernantes. Por otra parte los strena podían ser donativos cuando eran los poderosos quienes se los ofrecían a sus súbditos en señal de buenos augurios para el futuro. En cuanto a la palabra, aguinaldo es el resultado de la deformación de la expresión “ac in anno” (en latín “y un año”) a la cual se le dio el significado de “regalo que se da en Navidad o en la fiesta de la Epifanía”. En Europa fue Alemania el primer Estado que institucionaliza el pago del sueldo complementario a los trabajadores. Lo hizo en el año 1935, bajo el gobierno del terrible Adolf Hitler.

Entender el aguinaldo como regalo de fin de año es algo que se mantuvo por bastante tiempo. Por ejemplo, el diario la Voz del Interior, el jueves 6 de enero de 1910, publicó un aviso de la tienda Los Nuevos promocionando su aguinaldo por la Navidad y Año Nuevo. Entre otras cuestiones el texto de la publicidad decía: “Con motivo del fin de año y también de nuestro balance anual, hemos resuelto hacer un verdadero obsequio a nuestra clientela en agradecimiento del favor que nos viene dispensando” y habla de diferentes productos propios de la época como “Corsets Luis XV a un peso…”. Días antes se publicó una nota bajo el título “Aguinaldo para los pobres” donde se contaba que en pos de “favorecer en cuanto sea posible a aquellas personas que por su extremada pobreza” habían entregado sus máquinas de coser en la casa de empeño “para proveer a sus necesidades y por vía del aguinaldo de año nuevo” el gobierno provincial decretó… acordarles recursos a fin de que abonen y puedan rescatar las máquinas”.

 

Municipio de Villa María

Pero las cosas fueron cambiando y los trabajadores reclamaron lo que entendían como un derecho. Así es que mucho antes que el coronel Juan Domingo Perón, en 1945, generalizara el pago del aguinaldo mediante la resolución (Decreto-Ley 33.302), en Villa María ya se reclamaba su pago. En mayo de 1910, en una reunión de la Comisión Administradora municipal, se leyó el pedido de trabajadores municipales que reclamaban “un mes de sueldo como aguinaldo, con motivo de la celebración del primer centenario”. Las autoridades dijeron que no accedían al pedido “pues de dárselo a ellos debieran dársele también a los demás empleados, ascendiendo así a una suma bastante elevada y que en los actuales momentos sería gravoso al Tesoro municipal”. Siete años después, en diciembre de 1917, otra Comisión Administradora municipal a propuesta de su presidente, Serafín Olivero, “y con el fin de que puede servir de estímulo en la prosecución de sus trabajos la HC resolvió conceder en concepto de aguinaldo el importe de medio mes de sueldo”. Pero el beneficio no fue para todos los empleados municipales, pues las autoridades establecieron que solo lo cobraran “secretario, tesorero, inspector y submunicipal, escribiente y portero del DE de esta Municipalidad”. La erogación fue imputada a la cuenta de “cargo de Eventuales”. Ese es el primer pago de aguinaldo a empleados municipales de que se tiene registro. Aunque debe aclararse que luego, por varios años, no se registran pagos de ese tipo. Incluso puede decirse que en la actualidad en el municipio de Villa María cientos de trabajadoras y trabajadores a quienes no se les abona aguinaldo alguno, son los popularmente denominados “facturantes”.

Print Friendly, PDF & Email

En la misma categoría

“Quiero que las personas sientan conmigo”

Alexis Loudet

Estación Sanabria

Alexis Loudet

Búsqueda identitaria en marco de seguridad

Noemí Bramardo