El Diario del centro del país

“En algún momento hubo una intervención desde lo militar, hoy hay una intervención desde lo judicial”

Mano a mano con Carlos Andrada

Nació en un sanatorio de La Playosa, el 28 de junio de 1963. Su infancia transcurrió en el campo, donde su familia residió durante 200 años. Docente, profesor de Educación Física. Casado, tres hijos, dos nietos. A fines de los 80, empezó su militancia en el ámbito gremial. Sus primeros pasos los transitó como delegado escolar y fue avanzando. Dos veces delegado departamental, dos veces secretario general de UEPC Departamento San Martín. Tres veces secretario de Acción Social en la Junta Ejecutiva de su Sindicato. En 2007 ingresó a la política de la mano de una alianza entre la UCR y el Frente Cívico local. Fue concejal hasta 2011, se escindió del bloque. En 2011 fue candidato a intendente de Villa María por Encuentro Solidario. Hoy es secretario general de UEPC Departamento San Martín

Escribe Nancy Musa
De nuestra Redacción

¿Quién es Carlos Andrada? ¿El chico de campo, el que padeció la falta de necesidades básicas en la adolescencia cuando murió su padre, pero que siempre le sobró el amor maternal? ¿El sindicalista de años del gremio docente, el polémico concejal, el que rompió con el juecismo, el autor del Plan de Acceso al Suelo en las tierras del ex-Aeroclub? Es todo eso y mucho más.

Pautamos la nota para el día después del congreso de CTERA que definió un paro de 72 horas al comienzo de clases, a pesar de haber tenido una semana de idas y venidas, se notaba descansado, los cambios climáticos le pasaron factura a su garganta, pero no fue impedimento para una charla que se extendió casi tres horas en la tarde del primer día de marzo.

La educación, la política, el peronismo, Luis Juez, el neoliberalismo, estuvieron presentes en el diálogo distendido, con recuerdos, con sueños, con esperanzas.

-¿Cuál es la situación de la docencia hoy, a momentos del comienzo de clases y con un paro de 72 horas ya dispuesto?

-Hoy estamos pasando un momento, coyuntural, muy grave. Ha habido un retroceso importante en los últimos años, donde no sólo estamos perdiendo poder adquisitivo, salario, sino también estamos perdiendo condiciones laborales.

De hecho el achicamiento del presupuesto de Educación, se refleja después en el funcionamiento de las escuelas y de todo el sistema educativo.

Y el haber derogado la paritaria nacional docente, es una clara señal de que no les interesa la educación, es más les molesta que haya una escuela jerarquizada.

-¿La pérdida de esa paritaria nacional qué alcance tiene?

-La pérdida de la paritaria tiene varios puntos, no sólo es salario, condiciones laborales, pedagógicas, edilicias, programas socio educativos que había de todo tipo y que hoy han desaparecido.

Las notebook parecía algo innecesario, pero a esta altura del siglo, el acceso a la comunicación, a internet, no es un derecho que solo tienen que tener los chicos que los padres le pueden comprar una computadora. Es lo que se le debe garantizar a todo chico.

Hoy una computadora para un chico es lo que era para nosotros un cuaderno hace veinte años. Es vital para un proceso de enseñanza aprendizaje.

-En salarios vienen con pérdidas significativas que se van acumulando.

-Sí, estamos muy mal, hemos venido retrocediendo, hemos perdido salario en 2016, en 2017, en 2018 el promedio de aumento de sueldo ha sido un 26% en la docencia y la inflación ha sido casi el 50%.

Pero lo más grave, es que la paritaria nacional docente era un piso, era para que no existiera una desigualdad en la docencia, hoy llegamos de nuevo a provincias que tienen un sueldo inicial de 12 mil pesos, mientras que en otras provincias es 22 mil pesos.

Hay provincias que no pagaron el bono de fin de año. Esto ya nos pasó en los 90.

El fracaso educativo de cada provincia es una capitalización para este modelo que no le interesa la escuela pública.

-¿Corre riesgo la escuela pública o estamos preparados para defenderla?

-Creo que hay un avance, pero estamos a tiempo de salvar la escuela pública. Una demostración fue lo que pasó con los colegios nocturnos en la ciudad de Buenos Aires. Y es muy importante, porque fue en enero, no hubo paro, no hubo asamblea, y se salvaron porque la gente salió a la calle, con los chicos, con los dirigentes.

Lo decíamos con un compañero, lo que salvó a las escuelas de adultos, fue el amor de la gente a la educación pública.

La escuela pública es un patrimonio riquísimo que tenemos los argentinos, viene de hace muchos años, y nuestra lucha no es solo por salarios, nuestra lucha es prender una luz amarilla cada que vez que se quiere tocar la escuela pública. Es decir, precaución porque hay algo que está en peligro.

Y la escuela garantiza derechos, posibilidad de igualdad, futuro, porque un niño sin educación está condenado a la exclusión de por vida.

-¿Qué expectativas de negociación salarial tienen para este año en la provincia?

-Nos han ofrecido un 5% con el mes de febrero, después la cláusula de ajuste hasta un 23% y todo lo supere ese porcentaje queda sujeto a la recaudación de la provincia. Sabemos, de antemano, que la recaudación cae todos los días. Tuvimos una asamblea muy discutida, había departamentos que aprobaban la propuesta y otros que no la aprobaban.

Se encontró una moción para llegar a un acuerdo, que presenté, de declararla insuficiente a la propuesta para que el Gobierno siga discutiendo y exhortar al Gobierno para que la siga analizando y nosotros en los próximos días tenemos medidas de fuerza (decidida por CTERA).

Y la semana que empieza el 11 tenemos asambleas de dos turnos para seguir discutiendo en las escuelas y diseñar un plan de lucha si fuese necesario.

-Saliendo del sector docente, ¿qué visión tiene sobre el rumbo económico del país?

-Mala. Sin ser economista, cualquiera que no sea economista llega un punto en que se está mirando más la heladera que la televisión. La realidad es muy dura, muy cruel. Los aumentos del combustible, de las tarifas, de los impuestos. Cuando la provincia recaudó más, por los aumentos desproporcionados, no nos hizo partícipe, nos hace partícipe de la escasez. Esa es la mirada del gobernador, una mirada muy empresarial, cuando sobra es para mí y cuando falta es de todos.

Hoy la economía popular está muy deteriorada, los merenderos están cada vez más poblados, se ve la migración de los chicos de escuela privada a la pública, hay cada vez más chicos en condición de calle, la economía no sirve si no contribuye a la dignidad de las personas, si funciona para unos pocos no tiene sentido.

La economía tiene que estar al servicio del bienestar de la gente.

-El presidente en la apertura de las sesiones legislativas dijo que estamos mejor que en 2015, ¿qué piensa?

-Con respeto por la investidura uno no sabe si lo dice en serio o cómo lo dice. Uno como docente si nos dice que estamos mejor en 2015 podemos entender que nos está tomando de estúpidos.

Porque cualquiera se da cuenta que estamos mucho peor. Acá siguen con la historia de la pesada herencia, van a terminar el mandato y van a seguir hablando de la pesada herencia.

Me duele y me entristece mucho que un presidente se dirija al pueblo diciendo una mentira. Y si él lo dice convencido o no conoce la realidad o no le importa la realidad.

Creo que no le importa el bienestar del conjunto. El presidente no tiene procedencia popular y es muy difícil gobernar para un pueblo al que no se lo conoce.

-¿Qué errores cometió el peronismo para que llegue un gobierno que no conoce al pueblo como usted dice?

-Muchos, no los considero graves por sí mismos, pero fueron bien utilizados. No haber revisado el impuesto a las ganancias que pagaban los trabajadores, de hecho el presidente dijo “en mi gobierno ningún trabajador pagará ganancias” y ahora estamos pagando todos y mucho más.

Pero más allá de las cuestiones puntuales, se subestimó un poder que estaba agazapado esperando este momento.

Hubo errores y ellos se encargaron de multiplicarlos y también hay cosas que usaron y que pasan por una cuestión ideológica. Creo que uno de los errores del peronismo fue no haber estado unidos, hay muchos peronistas que fueron en contra de sus propios principios.

-Una división que se visualizaba.

-Es medio ilógico que un gobernador peronista se lleve mejor con Cambiemos que con el kirchnerismo.

Fue un error de los dirigentes del peronismo y de algunos sindicalistas que contribuyeron a que llegue este Gobierno, porque este Gobierno no nació de un repollo.

También hubo una campaña mediática muy fuerte, construyendo un odio y cuando se llega al odio se pierde la capacidad de raciocinio.

-¿Y la corrupción?

-Fue un elemento que utilizaron. Corrupción hubo en todos los gobiernos, si empezamos a buscar, pero si Jaime robó que esté preso, la gente corrupta tiene que ser condenada. Lo que pasa es que creo que se magnificó y también hubo muchas maniobras, muchos inventos y algunos están saliendo a la luz.

Una pregunta lógica que tendríamos que hacer ¿si hace tres años y medio que no se roba por qué estamos peor?. ¿Por qué no podemos ir saneando si no se roba más? Pero resulta que acá, estamos peor, nos hemos endeudado y empezamos a pagar en 2020, cosa que es gravísima.

-¿Gravísima?

-Acá se ha hipotecado el futuro, a corto plazo. Y el deterioro social se va a ir profundizando. Y están influyendo sobre la libertad de expresión, sobre la libertad de prensa, al fotógrafo que tomó la imagen de la señora alzando la berenjena lo doblaron a balazos de goma, hay presos políticos por pensar. Hay un Comodoro Py que hoy es casi una intervención desde lo judicial.

Como en algún momento hubo una intervención desde lo militar, hoy hay una intervención desde lo judicial.

De hecho la causa que le quieren sacar al juez Ramos Padilla, es porque es un juez que no está dentro de esa estructura.

-¿Se podrá comprobar lo que dice?

-Todo se va a comprobar con el tiempo, ya se ha empezado a comprobar. Espero como ciudadano que funcione bien la Justicia y muchas de estas cosas tendrán que ser enjuiciadas.

Acá nos han endeudado, han puesto en peligro la Patria, han hecho cosas que ni siquiera en la dictadura se hicieron.

Hoy, si no cumplimos con los pagos de la deuda y quieren venir a quedarse con Vaca Muerta se quedan. Porque se firmó que los bienes del patrimonio nacional sean garantía del pago de deuda.

Y eso se hizo.

Han puesto en peligro la Patria y hay que mirar el rol que está cumpliendo Estados Unidos en esto. Tenemos que mirar lo que está pasando en Venezuela, le han confiscado todo los capitales, no pueden cobrar, la están asfixiando, pero está claro que Estados Unidos está yendo detrás del petróleo porque es la reserva más grande del mundo, como antes hizo en Medio Oriente.

-Es duro lo que está planteando

-Sí. Estamos obligados a mirar lo que está pasando, lo que pasó en Brasil, y creo que nosotros en octubre vamos a poder revertirlo. No hablo de un partido político, ni mucho menos de un nombre, hablo de que en octubre tenemos que erradicar un modelo neoliberal, anti popular, un modelo que va en contra de los intereses de la gente.

Ese es el gran desafío que tenemos, debemos tener mucho amor, mucha generosidad para poder ver por encima de lo personal, las cuestiones colectivas.

Porque cuatro años más de esto, sería gravísimo.

-Lo voy a llevar para atrás en el tiempo, hábleme de su infancia, de su familia.

-Nací en La Playosa, igual que mis hermanos, y vivimos en el campo, en una zona rural que estaba entre Los Zorros y Playosa.

Soy hijo de Carlitos y la Emi, del boliche Las Latas. Fui a la escuela de La Rinconada que estaba a tres kilómetros del boliche.

En ese lugar nació mi padre, mi abuelo, mi bisabuelo. Hace más de 200 años que está ahí la familia.

-¿Qué imágenes le quedaron de su niñez en el campo?

-Las mejores. Tienen que ver con la integridad de la familia, estábamos los cinco, con la convivencia familiar, la escuela rural, el ir a caballo o en sulky a la escuela, participar de los recreos de la primaria.

Siempre digo que ha sido la etapa más feliz de mi vida y ayuda a proyectarse, porque son los primeros años los que te marcan. Yo jugaba solo, las cubiertas colgadas en las plantas, uno se volvía creativo para no aburrirse. Recuerdo cuando nos íbamos a las sierras en el baqueano.

Después, yo tenía 15 años y fallece mi padre en un accidente. Ahí cambió bastante todo, ese año no vine a la escuela y la pasamos muy mal. El dolor de la pérdida, también tuvimos necesidades básicas, pero nunca nos faltó el amor maternal y la orientación y la firmeza de mi madre.

-¿Qué hacían sus padres?

-Teníamos el boliche, era como una pequeña proveeduría de campo y teníamos un tambito chico. Hasta en 1982 que nos instalamos a vivir en Villa María. Mi madre siempre fue una persona muy participativa, muy inquieta.

-¿El chico de campo tenía algún sueño en especial?

-(Sonríe) Cuando iba a la escuela primaria quería ser militar. Mis padres eran peronistas, mi mamá fue presidente de la Unidad Básica en los años 70, y yo quería defender la Patria. Tenía ese sueño del soldadito de plomo, de Víctor Heredia. Y eso me provocó un quiebre a futuro muy grande.

El 24 de marzo de 1976, yo estaba en la Escuela de Trabajo, prendieron las luces del internado y escuchaba a algunos decir “hubo un golpe de Estado, por fin la sacaron a esa vieja”, y sentí algo muy incómodo. Percibía que algo muy malo estaba ocurriendo.

Y a partir de ahí, a pesar que no me gusta generalizar, le tuve antipatía a la institución militar.

-¿En la Escuela del Trabajo cursó el secundario?

-Sí. La secundaria la hice en la Escuela del Trabajo, y a los 12 años vine a Villa María y fui encontrando mi lugar en el mundo. Tengo amistades de esa época que siguen intactas. Estudié electrónica y en un momento determinado empecé un bachillerato con orientación docente en el Instituto San Antonio. Cursaba en las dos.

En 1983 me recibí en las dos escuelas e hice convencido el Profesorado de Educación Física. La primera escuela en la que trabajé fue en el Instituto General Paz de Etruria, antes de recibirme.

-¿El sindicalismo lo atrapó rápidamente?

-Sí, fui una vez a una reunión y empecé a escuchar lo que decían distintos compañeros y se ve que el hecho de participar estaba en uno, debe haber algo genético. Y me empezó a cautivar, comencé a intervenir, a opinar y vi que mis ideas eran tenidas en cuenta.

Y el primer paso fue ser delegado escolar, es una responsabilidad muy grande y me fui involucrando cada vez más, y uno se va apasionando con esto.

El movimiento obrero, como decía Perón, es una columna vertebral muy importante y la justicia social es un trabajo que también se hace en el sindicato.

No hay trabajadores que se puedan realizar en el marco de una injusticia social. Por eso, uno siempre debe tener cuidado de que aun con diferencias en la concepción tengamos unidad en la acción.

Y creo que la formación del dirigente gremial debe ser escuela para un buen dirigente político.

Porque parece ser que si sos un empresario y mañana sos presidente está bárbaro, si sos un terrateniente y ocupás un ministerio de la Nación está bárbaro, pero si sos un laburante y sos concejal no está tan bárbaro.

-¿Prejuicios?

-Esos son los prejuicios con los que se ha fundado la Patria. Hay una frase de Robustiano Patrón Costas que dice: “Lo que nunca le voy a perdonar a Perón es que durante su gobierno y luego también, el negrito que venía a pelear por su salario se atrevía a mirarnos a los ojos. ¡Ya no pedía. Discutía!”

Creo que eso fue uno de los grandes logros del peronismo, romper con esta hegemonía de poder del patrón, dio derechos, y me acordaba de eso cuando el empleado de la UOCRA le dijo al presidente “hagan algo”, fue muy simbólico.

Respeto todas las ideologías políticas, debemos reconocer a Alem, a Hipólito Yrigoyen, debemos respetar a todos los que tuvieron un protagonismo en la construcción de Argentina.

-Si tuviera que hacer un balance sobre su participación en la política, su paso por el Concejo, la candidatura a intendente, ¿qué saldo le quedó?

-(Pausa). Esos cuatro años que estuve como concejal para mi han sido, políticamente, de muchísima importancia. Para mí fue un honor tener ese cargo y un orgullo que tengo es que en un momento polémico, tuve la idea del PASU. Se lo comenté a Caño Roganti, hubo un momento en que rompí con el Frente Cívico y le pedí una reunión al intendente para comentarle mi idea.

Si él la avalaba yo presentaba un proyecto para que esa tierra no estuviera en estado ocioso habiendo tanta gente que necesitaba vivienda.

Lo trabajé en la UEPC, con compañeros, con afiliados, con un equipo armamos el proyecto, lo presentamos a Accastello y nos dijo que le diéramos para adelante.

Y lo importante es que hoy el barrio Ramón Carrillo, fue un proyecto mío.

Y de tomar esa experiencia, después hicimos un plan comunitario, encuentro comunitario nació como una agrupación política y después hicimos una compra comunitaria de tierras donde hoy ya hay cien familias viviendo.

El barrio Padre Mugica fue una idea mía, que lo extendí a otra gente y hoy es un barrio y una realidad.

-¿Están avanzados los trámites para la escrituración de esos terrenos del barrio Padre Mugica?

-Hoy están haciendo la obra de gas, después de tres años que estuvo el expediente parado. Al contrato lo firmamos en noviembre de 2015 y recién empezaron la obra.

Y con respecto a la escrituración tiene que salir, de un momento a otro, el expediente de Hídrica. Y con ese expediente la ingeniera María Eugenia Borra lo ingresa a Catastro y luego pasa al Registro de la Propiedad. Lo único que nos falta es la aprobación de Hídrica, es burocrático.

-¿Tiene alguna opinión formada, algún análisis sobre lo que puede pasar en los comicios provinciales del próximo 12 de mayo?

-Creo que en Córdoba hay un acuerdo marco Provincia-Nación, donde Schiaretti va a ganar la gobernación, Cambiemos no va a forzar nada para que eso no sea así, y la Intendencia de Córdoba va a volver a quedar, una vez más, fuera del PJ.

Esto no le es gratis a la provincia, porque creo que seguirán acompañando los proyectos principales del Gobierno nacional.

-¿Qué piensa del PJ villamariense con una puja entre dos precandidatos?

-Lo veo que transitoriamente está pasando un momento difícil y de transición, pero subrayo el transitoriamente. Porque no va a haber internas.

Esto uno lo ve desde afuera, pero creo que no va haber una compulsa entre dos compañeros integrantes del PJ local.

Por supuesto, nosotros intentaremos hacer un aporte desde afuera, pero los dos responsables de la no ruptura se llaman Eduardo Accastello y Martín Gill.

Y creo, porque lo han demostrado a lo largo de su trayectoria que van a tener la madurez suficiente para evitar ese debilitamiento, se va a ir dirimiendo.

-¿No ve ruptura?

-No puedo hacer futurismo, pero no veo una ruptura. Los respeto a los dos como políticos y como personas, brego por la unidad y que para la próxima Intendencia voy a trabajar como siempre lo hice, aportando mi granito de arena.

Y agotada la etapa de Schiaretti, creo que Accastello tiene una proyección y es legítimo que piense en eso.

Lo que voy a criticar siempre de cualquier dirigente es que la vocación de poder esté por encima de la vocación de servicio. Las aspiraciones son legítimas.

-Si le ofrecieran un cargo político, ¿lo aceptaría?

-Sí, para ser coherente con lo que dije. Pero no lo aceptaría a cualquier precio. No me puedo subir hoy a un palco con Schiaretti que es mi patronal, que nos ha recortado a los jubilados, que nos está patinando, cuando en el momento que pudo ir más allá no lo fue.

Si lo miro desde la convicción no tengo ni que dudarlo, me encantaría integrar una lista, pero no cualquier lista ni a cualquier precio.

-¿Por qué rompió con Luis Juez?

-Nosotros trabajamos por convicción, con un grupo de dirigentes, con la lista de Néstor en 2003. Cuando lo conozco a Juez a través de Alejandro (Roganti), me pareció una alternativa válida, cuando tuvimos la elección ese 2 de septiembre de 2007, donde Juez tuvo la mayor cantidad de votos y de una manera sospechosa al salir el sol había perdido las elecciones. Fue muy burdo.

Luego, empezó toda una movida, llevar gente al Correo, pero también le faltó una estructura para cuidar los votos. Creo que esa injusticia lo debe haber enojado y empezó a generar una tensión con el Gobierno nacional haciéndolo responsable de eso.

Y vino un momento difícil, el conflicto con el campo. Y en realidad no era un conflicto con el campo, era un conflicto con una estructura de poder muy grande donde estaba como eje la Sociedad Rural.

Creo que usaron a pequeños productores, yo nací, me crié en el campo y vi el estado de bienestar en que estaban. En el momento del conflicto fue el mejor estado de bienestar del campo.

Y la verdad que verlo a Juez, subido a los tractores con Aguad y con Schiaretti me molestó mucho.

-¿Ese fue el quiebre?

-Sí. Yo no podía ser concejal del Frente Cívico y compartir un acto con alguien que insultara al gobierno nacional cuando yo, antes del Frente Cívico, había sido parte del kirchnerismo.

Fue un momento traumático, pero no tuve dudas, por coherencia tomé la decisión y creo que políticamente fue un acierto y a la distancia lo veo con claridad.

Porque en esa alianza también sumé votos y al tiempo quedó demostrado que tenía un caudal de votos cuando fui candidato a intendente.

Esa fue la ruptura y no solo yo rompí con Luis Juez, muchos en el tiempo se fueron desprendiendo y creo que Juez construyó un capital político con mucha grandeza y lo que construyó en el tiempo lo dilapidó.

Su discurso contra los radicales y terminar de embajador, por un cargo, en un espacio como Cambiemos. Lo respeto, lo he saludado, pero no puede estar la conveniencia por encima de la convicción.

-¿Le sorprendió la participación de Juez en Cambiemos?

-Sí, porque Cambiemos es mucho peor que lo que él criticaba de Córdoba. Integrar un gobierno nacional con estos ribetes. Siempre se criticó a gobiernos que fueron serviles al poder real, hoy directamente el poder real toma el gobierno y sumarse a eso me parece gravísimo.

Recién te hablé de Alem, de Yrigoyen, respeto al radicalismo, pero días atrás lo escuchaba a Storani decir que Macri no había cumplido, que no bajó la inflación, que la pobreza. Y los radicales se van a tener que hacer cargo, porque Macri no podría haber llegado a ningún lado sin la estructura del radicalismo.

Hoy dicen rompemos, pero han creado al monstruo. Ahora la mayoría se quiere despegar, pero “no sabían lo que nosotros sabíamos”. Si ellos están mucho más cerca del poder real que nosotros, los simples dirigentes gremiales.

Hoy se dan cuenta, pero no alcanza con la crítica al presidente, se van a tener que hacer cargo. Ellos hicieron a este monstruo.

-¿Qué sueño tiene hoy?

-Ver a toda mi familia sana, trabajando, a las personas que quiero y también a las que no conozco. Sueño que podamos salir de esta situación, sueño con mayor justicia social, poder terminar mi trayecto con la misma energía, con errores y aciertos, pero con la misma convicción que lo he venido haciendo hasta ahora.

Y sueño de que mi siembra en algún momento sirva, con seguir dejando huellas. Y en esta vida que estamos de paso, espero que el día que desaparezca haya dejado cosas, que en esa balanza libriana haya puesto una piedrita para que se incline por el bienestar general, por la felicidad del pueblo como decía Perón y del buen vivir como decían los ancestrales.

 

Opiniones

Mauricio Macri

Un empresario que llega a ocupar el máximo cargo de la Nación, con un gran desconocimiento de la realidad social y con fines, de los que tengo muchas dudas. Un país no es una empresa, y esto se está administrando sospechosamente con un grupo grande de empresarios, familiares, y se está dando lugar para pingües negocios.

Me parece que la mirada empresarial no la dejaron de lado, no solo él, sino el Gabinete completo. Son ministros CEO.

Que él esté en la Presidencia no es el problema más serio, el problema es que como pueblo dejamos el zorro a cuidar las gallinas.

 

Juan Schiaretti

Un peronista que llegó de la mano del entonces gobernador José Manuel de la Sota. Tiene una mirada bastante particular y hoy está más alineado con un Gobierno neoliberal que en el momento en que tuvo un gobierno peronista.

Tiene algunas cosas buenas, pero en el resultado general creo que ha sido funcional al Gobierno neoliberal que uno tanto critica, aprobando las leyes, entre ellas la reforma previsional, con sus legisladores.

 

Martín Gill

Es un peronista al que no solo he votado, sino que he aportado un granito de arena. Creo que es alguien de nuestro espacio al que respeto, admiro y lo conozco hace muchos años. Aunque no comparto algunas decisiones políticas. Creo que es un dirigente que en el esquema del peronismo de Córdoba puede ser representativo ocupando espacios importantes en la política provincial y nacional, a mediano y largo plazo.

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