El Diario del centro del país

En defensa del pitbull

Propietarios de esta raza subieron fotos a las redes para mostrar su lado más bueno y muchas imágenes se viralizan por el mundo

Mientras siguen los casos de ataques de perros de esa raza a seres humanos, hubo quienes promovieron campañas para mostrar la faceta positiva. Una experta cuenta cuáles son los problemas de quienes no saben educar a una mascota semejante

Cada noticia que da cuenta de una persona mordida por un perro tiene, en su gran mayoría, a un pitbull como victimario.

Esta raza tomó entonces tanta mala fama que sale como natural que sea casi un enemigo en ciertas historias, como en la última película que llegó a los cines, “Mis huellas a casa”, donde el can malo es Beckenbauer, un agresivo pitbull.

Sin embargo, dueños o amigos de estas mascotas salieron en su defensa en los últimos días y promovieron campañas para destacar las virtudes de estos perros.

La mayoría recuerda, con razón, que los agresivos contra los seres humanos se hacen por la irresponsabilidad de sus propietarios, mientras otros indican que así como hubo gente que preparó a los galgos para correr en competencias, hay quienes preparan a los pitbull para la pelea, gestando una serie más agresiva de esta raza que de cualquier otra.

Alejandra Ramírez, experta en el comportamiento de perros y gatos, explica que la agresividad de estas razas depende 50% de la genética y 50% del ambiente, es decir, del entorno en el que crece y la crianza que recibe.

El ambiente, tiene que ver con la crianza y los cuidados de los amos. Por eso explica que un perro de raza potencialmente peligrosa debe permanecer hasta los tres o cuatro meses de vida con su madre y sus hermanos, porque cuando es sacado antes de tiempo empiezan los problemas.

“La mamá le enseña al cachorro cómo debe comportarse, le muestra que no debe morder duro, le enseña a comer y a hacer sus necesidades”, afirma.

Además, los primeros seis meses son fundamentales: es ahí cuando el amo debe mostrarle el mundo al perro y enseñarle a relacionarse con los demás perros, humanos, niños, carros, caballos; en medio año, el perro aprende a relacionar con el entorno en el que va a vivir.

Para esto, la etóloga sugiere como mínimo tres horas diarias de actividad física y de socialización. “Y tres horas bien dadas”, puntualiza. Y en ese sentido, Ramírez recomienda que las personas que quieran adoptar perros de estas razas evalúen cuánto tiempo tienen y si cuentan con los recursos para educar a sus mascotas y brindarles alimentación y salud:

“Cuando no tiene todo eso y sale a la calle, el perro sale, literalmente, a comerse el mundo. Porque no lo conoce”, afirma.

Otro error que cometen los dueños de perros es tratarlos como si fueran bebés. “Cuando el perro duerme en la cama y come pollo con sus amos, también hay problemas”, dice.

Muchos dueños que cumplieron con ese requisito y se sienten molestos por el desprestigio que padece la raza, se unieron en los últimos días por las redes sociales y publicaron fotos pintorescas y simpáticas de sus mascotas. Todo en defensa del pitbull.

Print Friendly, PDF & Email

En la misma categoría

Cuidar de un perro como terapia para presos

Daniel Rocha

Al cine con ellos

Alexis Loudet

Los perros pueden tener diabetes

Alexis Loudet