El Diario del centro del país

“Entre todes lo vamos a tirar”

José Palazzo recibió innumerables críticas por sus declaraciones, por las que luego pidió disculpas

Cartas – Opiniones – Debates – Los lectores también escriben

La docente Soledad Felipe hizo llegar una carta a nuestra Redacción en relación a las declaraciones de José Palazzo, el productor cordobés que organiza el Cosquín Rock, quien al hablar sobre el cupo femenino en los escenarios aseguró que no hay tanto talento femenino en el rock.

“‘No hay suficientes mujeres con talento’. ¿Quién se animaría a decir semejante estupidez? ¿A quién se le ocurriría?

Hoy el mundo está movilizado por una marea de mujeres que, desde hace algún tiempo, salieron, salimos a la calle para denunciar las desigualdades ‘normalizadas’ en esta sociedad. En el año 2015 pedimos que dejen de matarnos, gritamos y gritamos #NiUnaMenos, después nos atravesó el momento en que las plazas y las calles se vistieron de verde con el reclamo por el aborto legal, seguro y gratuito, más tarde corrimos el velo y pudimos ponerles palabras a abusos y violaciones.

A partir de ese momento pasaron muchas cosas. Sin embargo, creo que lo mejor que pasó fue que muchas mujeres y muchos hombres nos dimos cuenta de que el sistema patriarcal nos afecta a todes, sin distinción de géneros.

Los invito a pensar qué pasaría si invertimos el razonamiento. Por ejemplo, el hombre no puede mostrar sus emociones porque eso es de mujeres o, en su defecto, de ‘maricas’, el hombre no puede ser bailarín o maestro jardinero, tiene que ser mecánico, ingeniero o contador o cualquier otra ocupación destinada a los ‘machos’, el hombre no puede ganar menos que una mujer ¿adónde se ha visto? ¡Semejante indignidad! Y así… Acá cabría un largo etcétera de lo que es de hombres y lo que es de mujeres. El deber ser, vio.

La declaración de Palazzo es el resabio de un lenguaje que al grito de ‘brujas’ nos quemó, nos marcó por ‘putas’, nos encerró por ‘locas’ y ahora nos dicen ‘feminazis’; pero también es el reflejo de un sistema que se está cayendo a pedazos, que de a poco se está resquebrajando, desgajando, deshojando. Le sacamos un pedazo con la ley de identidad de género, otro con la del matrimonio igualitario, una hoja con la reglamentación del cupo para el Estado, le arrancamos un gajo con el reclamo que truena ‘educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir’, el lenguaje inclusivo se quedó con otra parte en la mano cuando se propuso desestabilizar nuestra manera de nombrar, acto revolucionario si los hay.

Hoy los hombres ocupan mayoritariamente los espacios de poder y los lugares desde donde se toman las decisiones, por eso tienen mayor responsabilidad. Muchos se sienten interpelados por el reclamo de las mujeres para abrir intersticios de interacción igualitaria. Muchos están entendiendo que el patriarcado nos atraviesa para encorsetarnos, para reprimirnos el deseo. Ese deseo que pone en jaque al deber ser. El deseo de elegir quiénes, cómo, dónde y cuándo queremos ser lo que queremos ser.

Lo que provocaron los dichos de Palazzo: la indignación y la carcajada, evidencian que la sociedad está cambiando y que el relato tranquilizador del patriarcado se está quedando sin argumento, porque ¿quién puede decir hoy que las mujeres no tenemos talento, quién puede siquiera pensarlo?

Acá cerquita podemos vislumbrar el nacimiento y la búsqueda de otras historias que contar. No se preocupen, no tengan miedo que estos aires nuevos solo van a lograr que respiremos mejor, con más libertad y entonces solo podremos ser mejores cuando nos saquemos, de la mochila, todas y cada una de las desigualdades.

Soledad Felipe

DNI 24.617.822

 

Print Friendly, PDF & Email

En la misma categoría

USA, no queremos que nos den una mano, sino que no pretendan ponernos el pie

Daniel Rocha

Por el aborto legal, seguro y gratuito

Daniel Rocha

Los lectores también escriben

Alexis Loudet