“Esta campaña es lo más trucho que he visto en los años que hago política”

Nació en Córdoba capital, el 19 de febrero de 1954. Casado, tres hijos. Es abogado y docente universitario, doctor en Derecho y magíster en Derecho Internacional Público. En 1983 ingresó al terreno de la militancia política en las filas de la Democracia Cristiana. En 1991 fue uno de los fundadores del Portal de Belén, el hogar para las madres solas. Es cofundador del programa Nazaret y la Red Federal de Familias. Alejado durante años de la militancia partidaria para dedicarse al Portal, volvió al ruedo fundando un nuevo partido. Con la lista de Encuentro Vecinal Córdoba llegó a la Legislatura provincial en el año 2011. En 2015 fue relecto en la banca provincial. Hoy es candidato a diputado nacional por Encuentro Vecinal Córdoba

Escribe: Nancy Musa 

Habla en forma pausada, manejando la formalidad sin descuidar el pequeño toque de informalidad matizada por un fino sentido del humor. Con su boleta distintiva, sin más referentes que su nombre y el de su equipo, se fue abriendo caminos en el difícil territorio de una política basada, principalmente, en los partidos tradicionales. Desde su banca logró un sistema para ejercer “el control del poder”, investigar la corrupción estructural y seguir creyendo que algún día tendremos “un proyecto de Nación” que gire sobre el fortalecimiento de la familia, la protección a los jóvenes con pocas oportunidades y la creación de espacios que contengan y motiven a la participación. Para García Elorrio, la única grieta real está en los millones de pobres, lo demás son “negocios electorales”

Sencillo, cuidadoso de las palabras, va buscando nuevos horizontes con optimismo y confianza en la sociedad, en su gente y en sus valores.

 

-¿Qué expectativas tiene en este camino que emprendió para llegar a una banca en el Congreso de la Nación?

-No es muy complicada la expectativa porque habiendo pasado las PASO cómodamente, habiendo casi un millón de personas que tienen que replantear su voto, 850 mil que no votaron, más 100 mil que perdieron los partidos que no pasaron las primarias, más los 100 mil díscolos que tiene Cambiemos que lo votaron a Rossi, vos te das cuenta que si nosotros logramos que cada una de las personas que nos votó trajera un voto y medio cada una, estamos adentro. O sea, que no es una misión muy difícil, tenemos expectativas reales.

 

-¿Cuál es su mirada sobre la tensión social existente, este enfrentamiento que estamos teniendo?

-Lo que veo es que estamos actuando con mucha irresponsabilidad los argentinos. Demasiadas grietas hay reales como para ir inventando grietas artificiales. Hay una sola grieta real y profunda en la Argentina que es un 30% de pobres. Para mí esa es la única grieta real y a superar.

Después por negocios electorales se van ampliando grietas. Por ejemplo, esta campaña es lo más trucho que he visto en los años que llevo haciendo política.

Porque Mauricio Macri muestra la foto de Cristina y Cristina muestra la foto de Mauricio Macri y la gente sale corriendo a subirse a la ladera de la grieta. Cuando ves eso pensás: “Y esto es toda la campaña”.

 

-Es una estrategia.

-Sí, y en esa estrategia hasta uno llega a pensar que son socios porque la gente corre a la ladera de la grieta pero ahí arriba han acordado cómo es el sistema. Y les sale tan bien que no puede ser casualidad (sonríe). Eso me da mucha pena porque hace que detrás de la foto de Macri, en esta provincia, entre una lista de diputados que la gente no sabe ni lo que piensa ni lo que quiere ni lo que va a hacer. Y eso es una truchada más.

Todo lo que se te ocurra pasa por el Congreso, por eso me parece que es muy irresponsable lo que hacen, porque dejar una sociedad fracturada con un 30% de pobres, es irresponsable. Me parece que no hay que jugar con las grietas. Yo después que vi lo de Venezuela, le tengo mucho respeto a las grietas porque en Venezuela se han quedado peleando pobres contra pobres.

 

-Y aquí también estamos en una pela de pobres contra pobres…

-Sí, sí, podemos terminar pobres contra pobres. Por eso nuestro programa central de campaña es el plan Cruz del Sur, es el remedio contra las grietas.

 

-¿Podría explicarnos el plan al que se refiere?

-Cuarenta y cuatro millones de argentinos, 30% de pobres, son 13 millones, capacidad alimentaria 500 millones de personas. Algo hemos hecho muy mal. Creo que lo que nos está faltando es un proyecto de Nación. Nos está faltando el diálogo político y nos está faltando hacia dónde queremos ir.

Cruz del Sur es eso, nosotros proponemos un pacto político en el Congreso, donde con dos tercios de los votos lo que se decida en materia de energía, vivienda, desarrollo social, los temas centrales entra al catálogo de política públicas a 15 años.

 

-¿Por qué votamos a uno que hace una cosa y luego al que hace todo lo contrario? ¿Usted qué piensa?

-Hay que recordar algunos detalles de la condición humana. Alemania generó en las décadas del 20 y del 30 un movimiento totalitario que le costó al mundo, dicen, 50 millones de muertos. Hoy ha tenido elecciones el domingo pasado y parte de esa ideología de terror sacó el 13% de los votos.

Tiene que ver con la condición humana también. Pero mire, que Argentina sea lo que es, es de manual. Ya lo decía Alberdi, en un pueblo lleno de fertilidad, tirás dos tipos ahí y hacés un pueblo de inútiles. Lo decía Alberdi en 1840 y pico. Y Argentina el drama que tiene es que no se termina de fundir nunca (sonríe), son tan potentes las cosas que Dios nos dio.

El tema de la inmigración fue clave, por eso no tenemos que ser tan duros con nosotros mismos, la primera inmigración fue clave, se cerró sobre sí misma. Yo vengo de inmigrantes españoles, todas las familias que conocí en mi infancia eran españolas y vivían las fiestas de los españoles, los bailes, vivían su cultura. En el pueblo las vías dividían, de un lado estaban los criollos y del otro los colonos.

Todo eso ha ido explicando, sociológicamente, la demora de encontrar un proyecto de Nación en este país eternamente adolescente.

 

-País eternamente adolescente, ¡qué definición!

-Es que es así, lamentablemente. Pero yo soy un optimista. Porque a la Argentina la comparo con la parábola del hijo pródigo. Se fue, tuvo todo, se gastó todo, tuvo todo, se gastó todo, generó 30 millones de pobres y en un momento pidió perdón y volvió a su padre. Tuvo un final feliz. Y yo creo que Argentina en algún momento tiene que hacer ese camino. Integrarse, pedirse el perdón correspondiente todos con todos y encontrar su destino. Y lo va a encontrar porque hay tanta gente buena en este país, vos la vas conociendo a medida que vivís más. Hay tanta gente de bien, el problema se da en la falta de un proyecto en común.

 

-¿Por qué empezó a militar políticamente?

-No sé, era natural vocación, todo estudiante de derecho a los 19 años quiere ser presidente de la República, salvo alguno que otro que ande por ahí. Debe haber un poco de todo, ego, inmadurez. Pero cuando decidí empezar a militar en el 83 ya tenía 29 años. Y ya tenía claro que alguna responsabilidad social tenía, no sabía bien cuál era, era muy inmaduro en ese sentido. Después, en el 93, como ya habíamos fundado el Portal de Belén, mi mujer me dijo “o el Portal de Belén o la política” porque de algo hay que comer (sonríe). Y en 2009 decidí volver, sentía que tenía mucho más que dar, empecé de nuevo.

La política empezó siendo un caramelo de cianuro, por fuera muy suave, muy rico, que te abría todo un mundo de egolatría y cuando le pegaste el mordiscón al caramelo, salió cianuro porque es todo muy difícil y lo primero que uno piensa es en irse. Y ahí es cuando aparece la verdadera vocación y decidís quedarte.

 

-¿En su casa se hablaba de política cuando usted era niño?

-En mi casa no se hablaba de política, mi abuelo era inmigrante, mi padre que es el que podría haber hablado se murió ahí nomás. Se murió cuando yo tenía 6 años. Ahora en la casa de él se hablaba de política porque a mi padre lo echaron y lo castigaron. Era una familia de Buenos Aires, y estando mi abuelo y sus hijos, mi padre no sé qué dijo y mi abuelo le preguntó “¿y usted por qué piensa así?”. Y me parece que le contestó y le dijo “usted nos enseñó a pensar así”. Ahí nomás mi abuelo le dijo “se va pupilo a Córdoba” (risas).

Y a raíz de que vino pupilo a Córdoba, o nací, pero me doy cuenta de que por ahí pueden venir los genes (sonríe). Yo no lo viví a él porque murió en un accidente, siendo yo muy chiquito, pero me parece que de alguna forma está en los genes porque a mi papá lo castigaron por una discusión política (risas).

 

-¿Qué recuerdos tiene de su infancia?

-Hermosos, una infancia hermosa, criado por abuelos. Querer era tener, por eso a veces hay que entender lo que le pasa a la Argentina. Porque las primeras generaciones que hicieron el país trabajaron mucho, pero no quisieron eso para las segundas y menos para las terceras. Y entonces ahí vienen las complicaciones. Un chico tiene que ser criado por padres, no por abuelos, pero, bueno, se muere el padre, la madre tiene que salir a trabajar y te terminan criando los abuelos.

Yo entendí que el futuro de una Nación se fragua en la educación que se les da a los chicos, en la familia, si lo educo en la austeridad, si entiende que no todo lo que él quiera, si yo lo llevo a que aprenda que todas las cosas se conquistan con esfuerzo, aun en las que no tengo problema en dárselas, ese chico va a salir de la casa sabiendo que todo se consigue con esfuerzo.

Si yo lo educo de forma tal que crea que con el mínimo esfuerzo se da el máximo resultado, va a salir con esa matriz. Mínimo esfuerzo, máximo resultado y eso es la corrupción. Después, en los cargos que ocupe va a ser estructuralmente corrupto. Y llega un momento en el que cruzás la línea de la legalidad porque vas buscando la máxima utilidad con el mínimo esfuerzo. Eso se puede resolver en la casa.

 

-De acuerdo a su criterio, ¿cuáles son los temas más preocupantes a nivel país?

-Que no se ponga el acento en la cuestión central. Estamos viendo la salida de la Argentina en una cuestión economicista, estamos viendo el PBI, si vamos a tener un crecimiento de tanto, ¿y el entramado social profundo de la Nación? ¿Y la situación de la familia, el golpe que recibe a diario desde todo punto de vista? ¿El narcotráfico metido ahí, rompiendo cada vez la malla social profunda? Nada va a lucir, se te está pudriendo la casa en los cimientos y están en los detalles del techo. Eso es lo que a mí más me preocupa que no se ponga en la proa. Para mí el tema central es el sostenimiento de la familia y nos damos cuenta de que toda la sociedad se construye alrededor de ese esquema.

La educación de los chicos, de ahí para arriba se hace un país, lo demás es una mentira. Está bien, sostenemos algunos estándares económicos, pero tenemos cientos de miles de chicos “ni, ni”, totalmente atrapados por el problema de la droga, sin vínculo familiar. ¿Qué estamos haciendo? Eso son los problemas reales de la Argentina.

 

-¿Usted observa hoy una predisposición para combatir en serio el narcotráfico?

-No, se lo tengo que decir con pena, no. El problema central del narcotráfico vino porque la Argentina autorizó en la década del 90 una ruta internacional de droga colombiana hacia Europa y Estados Unidos. Un inmenso tráfico aéreo clandestino en la provincia de Santiago del Estero. Eso sigue igual, esa droga que caía en Santiago del Estero tenía que ir a los puertos y para eso se blanquearon rutas y son las mismas rutas que ahora usan otras drogas que son para consumo local. O sea, lo que estoy viendo ahora es que a Santiago del Estero lo mantienen intocable, esas rutas no se tocan, están sobreactuando en las rutas secundarias, en la provisión de droga local, sobre todo marihuana. Para intervenir un cargamento de marihuana o cocaína en la Argentina no hay que ser un mago, si todo el mundo sabe quiénes son los operadores de esa droga. Si usted pregunta en Córdoba quiénes son los 35 distribuidores que habilitan a 1.500 o 2 mil quioscos, se los digo con nombre y apellido y se los digo a las autoridades del área, pero no los tocan. O sea, si usted quiere saber si el Gobierno de Macri va a tener un compromiso serio con el narcotráfico, no se quede con los procedimientos de marihuana que se hagan. Sígalo, a ver si mete mano en Santiago del Estero, si rompen el foco principal.

 

-¿Considera entonces que hay una convivencia entre la política y el narcotráfico?

-Y a usted qué le parece. Mire, en el Gran Córdoba hay mil quioscos, esos mil quioscos son abastecidos por cadenas de distribución, los que traen la pasta base de cocaína, la cocinan y después uno de esos 35 habilitan a 100 quiosquitos, cien esclavitos que los tenés vendiendo para vos.

Entonces en vez de ir a esos mil de abajo, que si meten preso a dos el distribuidor los cambia por otros dos, ¿adónde tenés que ir?

Tenés que ir a los 35, pero a esos no los tocan. Y a la vez esos 35 que tocan la droga no tienen ni cabeza ni capacidad económica financiera para manejar seis mil millones de pesos al año. Por ende, necesitan arriba de ellos cuatro cajas. Una caja que es de gente retirada o en actividad de la Policía con capacidad operativa, otra caja está en la política, otra son las cuevas financieras y la otra no termino de saber dónde está. Pero estoy seguro de que hay otra importante dando vuelta.

 

-Aurelio, hablemos del Portal de Belén, cómo surgió la idea de su creación.

-Tampoco tengo explicación. Nunca pasé por un aborto, no supe que en mi familia hubiera una situación de ese tipo, pero interiormente supe que había que defender la vida, pero no la vida en abstracto, sino en concreto. Con una mujer sufriendo, con niños en el vientre o ya nacidos. No sé si estaré pagando la culpa de alguna generación anterior, nunca encontré explicación de por qué. Pero era así, tenía que ser la mamá y el niño.

 

-¿Tuvo buenos resultados?

-Sí. Mire, le doy un ejemplo, los otros días cumplíamos 50 años desde que habíamos entrado al secundario, nos juntamos los compañeros, voy a guardar mi auto en el club donde se hacía la reunión y el guardia me dice “¿Usted es Elorrio?”. Y me dijo “usted cuidó a mi mujer y a sus hijos hace 15 años, ahora los cuido yo”. Se ve que es un hombre que se unió a una mujer con chicos, entonces me estaba agradeciendo que en el momentos más difícil de esa mujer y sus hijos, nosotros la habíamos tenido en nuestra casa. Y me paran muchas mujeres. En 21 años han pasado miles de mujeres, semanalmente tengo noticias de ellas porque el que no tiene un roto tiene un descosido. Y me van a ver a la Legislatura con sus problemas. Creo que ha dado excelentes resultados. Uno no lo puede medir porque nunca le faltó nada, pero hay que ponerse en el lugar del que le faltó todo. Una mujer que se está metiendo en el Portal de Belén le falta todo, no tiene un pariente que la cobije, un amigo, nada. Nunca alcancé a dimensionar lo que significaba para esas mujeres el Portal de Belén.

 

-¿Qué balance hace de su paso por la Legislatura provincial?

-Extraordinario. Primero, cuando entré el poder político me dio la siguiente bienvenida. “Bienvenido a la isla del paraíso, quédate quietito ahí (risas), no te va a faltar nada, quédate quietito. Yo sentí eso” (risas).

Digo que fue extraordinario, primero porque yo nunca gané un concurso en nada, cuando me presenté salía tercero, cuarto (risas). Pero que te vote la gente es extraordinario. Y que te vote porque no vas con una lista de gobernador, vas solito y van exclusivamente a poner la X porque te quieren dar su apoyo es una satisfacción enorme y ya me pasó dos veces, una satisfacción inmensa.

Puedo tener un máster, un doctorado, pero nada puede ser ni parecido a investir una representación popular directa y real, como es el caso nuestro. Y otra cosa extraordinaria es que pudimos hacer algo porque todo estaba hecho para que no hiciéramos nada. Porque yo me encontré con un pacto político de primera magnitud entre Unión por Córdoba y el mestrismo radical. Un pacto bajo la mesa, horrible, que es lo que explica cómo quedó esta provincia y cómo está realmente, que los cordobeses algún día se enterarán. Frente a ese cuadro, fue importante haber encontrado la forma de darle utilidad a la banca.

 

-¿De qué forma le dio utilidad a la banca?

-Tras unos años de aprendizaje, hemos encontrado un sistema que le va a servir a los hombres y mujeres de Encuentro Vecinal que se sienten en la banca para ejercer el control de poder. Para lo cual hubo que armar un equipo, no de amigos de la política, sino de personas que estaban en condiciones de hacer técnicamente un seguimiento al Gobierno de la provincia. Y empezamos a hacer un seguimiento muy profundo y como venían gobernando sin oposición, estaban cebados y nos permitió impactarlos en un sistema de corrupción estructural que venían teniendo en complicidad con el mestrismo.

Después hicimos una alianza estratégica con otros legisladores que andaban sueltos. Y ahí me di cuenta de que es tan importante ser oposición como ser gobierno. Porque si el gobierno es bueno y la oposición es buena, es mejor, negocio para la gente. Si el gobierno es malo y la oposición es buena, el gobierno se adecenta. Y si los dos son malos, que Dios te ayude.

 

-Hablando de la corrupción, en estos tiempos que parece que algunos son los buenos y otros son los malos, le pregunto: ¿la corrupción es patrimonio de un sector político nada más?

-No. Mire, nosotros nos vamos con dos legisladores el 30 de octubre a Curitiba (Brasil) porque los gasoductos de Córdoba han aparecido en una lista de un arrepentido allá. Esperamos pacientemente que la Justicia argentina actuara, pero no actuó. Aduce que falta una ley nacional que les garantice a los arrepentidos brasileños inmunidad para declarar en Argentina. Y los jueces brasileños tienen razón y les dicen a los jueces argentinos “estos hablan acá porque tienen delación premiada, qué motivo habría para que vayan hablar allá si no se la dan. Denle la delación premiada y van a ver cómo hablan”.

 

-¿Por qué no se la dan?

-Porque la delación premiada de esos tipos traería muchos problemas en la Argentina. Porque estas empresas brasileñas, entre ellas Odebrecht, que es la jefa del grupo, no venían a negociar acá con una firma de Villa María. Acordaban con las empresas del poder, en la Nación acordaban vía Electroingeniería, con el Gobierno de la Ciudad acordaban vía IECSA, los Macri, y en Córdoba con Roggio o Britos, que era socio estratégico de De la Sota. Si estos arrepentidos hablaran, quizás nos enteraríamos de que aparte de las coimas han financiado campañas porque parece ser que estas empresas tenían doble destino de los fondos. Ellas ponían en obras determinadas sobreprecios y devolvían y por otro lado, financiaban campañas y me parece que les han puesto plata a todos. A todos. Entonces, nosotros vamos a ir a hablar con los fiscales del Lavajato.

 

-¿Qué necesitamos para fortalecer la democracia?

-Nuevas y mejores familias que eduquen a sus hijos en la austeridad, la tolerancia, el diálogo, el respeto, la paciencia, así se fortalece. La fuerza hay que ponerla en las familias y en la construcción de espacios saneados para esperar a esos chicos.

 

-¿Qué opinión tiene del Papa Francisco, que por momentos es muy cuestionado por ciertos sectores?

-Creo que el Espíritu Santo lo eligió bien y está mirando a la Argentina con mucha más profundidad de lo que la estamos mirando nosotros.

 

-¿Cuál es su sueño hoy?

-Mi próximo proyecto es hacer un paseo a caballo con mi hija en octubre. Mi sueño de corto plazo es hacer una marcha (a caballo) por las postas del camino real con otros legisladores y con nuestros hijos. Y el sueño a largo plazo, la construcción de una herramienta que perviva a todos los que estamos acá, que funcione por sí misma, con criterios profundo de participación.

 

Opiniones

Mauricio Macri

Macri es un hombre con suerte, pero no sé si la va a tener siempre. Digo con suerte porque supo hacer las cosas para estar en el lugar exacto, en el momento indicado y quedarse con el poder en la Argentina.

Si no hubiera sido Macri, podría haber sido cualquier otro que le ofreciera a los argentinos un cambio de vía. Los argentinos no buscaban a Macri, buscaban un cambio de vía y Macri tuvo la suerte de posicionarse en un lugar de la vía, mover la manija para que el tren no siguiera su descarrilamiento.

 

Juan Schiaretti

Algún día los cordobeses se enterarán del nivel de corrupción y desgobierno que hemos tenido.

 

Ramón Mestre

Mestre es el responsable de que la provincia de Córdoba se haya quedado sin oposición. Digamos, de que nadie haya cuidado a los cordobeses en los últimos años.

 

Emoticones

Me gusta

Leer, encuentro descanso en la lectura.

 

Me encanta

Caminar con mi mujer

 

Me divierte

Hablar con amigos, los ambientes distendidos

 

Me entristece

Errores cometidos. La ceguera de la enfermedad del poder

 

Me enoja

La impunidad, la falta de justicia, verla sometida al poder político

 

 

 

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