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“Esto es legal y beneficia a la ciudad”

Los desarrollistas “tienen que invertir 50 millones de pesos, recién después recibirán el inmueble y empezarán a construir, entre una y otra les llevará 4 años. Recién luego pueden empezar a recuperar”, recalcó

El proyecto que comprende el Salón de los Deportes – Los fundamentos del titular del bloque legislativo oficialista

Carlos De Falco respondió todas las dudas de El Diario y recalcó que el proyecto mejorará la economía local

El presidente de la bancada del oficialismo Carlos De Falco defendió el despacho legislativo del proyecto que abarca al Salón de los Deportes, sostuvo que no hay nada ilegal, que no falta transparencia y que sólo traerá beneficios a la ciudad.

Primero recalcó que no están “vendiendo una cosa para obtener dinero”, sino que lo que se conseguirá es un estadio de 4 mil metros cuadrados para la práctica del deporte cerrado.

“Estamos trocando una propiedad por otra, que tiene la gran diferencia de la funcionalidad. El de ahora no es funcional para nadie”, aseveró.

Incluso advirtió que el inmueble céntrico no fue realizado con fines deportivos, sino que fue el Mercado Colón.

Mostró el decreto (1.029) en el que el exintendente Miguel Veglia declaró al inmueble de calle Corrientes de “interés histórico y arquitectónico”, no patrimonio, en una lista en la que hay 51 espacios, varios que “ya no están”.

No obstante, desde su visión, “esencialmente ese no es el punto, porque el patrimonio histórico -la fachada- está preservado en el proyecto”.

Cuando se le dijo que en la conferencia liderada por el Colegio de Arquitectos se señaló que los desarrollistas no tienen limitaciones en cuanto al destino del actual salón, De Falco lo negó, apuntando que justamente se trata de concretar un mercado. “Está en los papeles”, añadió.

Sobre el carácter del bien, el abogado describió que “todos los bienes del Estado son públicos” y en ese marco están los de dominio público y los de dominio privado. Por ejemplo, las calles son de dominio público.

“Una diferencia sustancial para distinguirlos es si tienen o no título, pero puede haber algo con título que haya sido declarado de dominio público, pero así como puede haber sucedido eso, a la inversa también es atribución del Concejo Deliberante quitarle esa calidad de dominio público. No es este el caso, de hecho, el salón tiene numerosos embargos (mostró documentación) y un bien de dominio público no puede ser embargado”, subrayó, dando la pauta de que es de dominio privado.

Al hacerle mención de que la presidenta del bloque de la minoría, Gisele Machicado, precisó que para avanzar en estos casos el edificio no debe revestir carácter especial y además tiene que haber una resolución de organismo competente, el concejal se preguntó: “¿Esto tiene carácter especial? ¿Sirve para algo? No es que estamos enajenando por nada, estamos mejorando el espacio deportivo. Si es el interés deportivo, el actual salón no lo cumple; si así lo fuera, lo estamos mejorando. No entiendo cuál es el agravio”.

“Y respecto al organismo, el organismo máximo es este Concejo. Nosotros somos la autoridad máxima para dictar las normas que rige el Estado”, enfatizó.

Cuando se le planteó si la propuesta no debió llegar al Legislativo ya con los términos que incorporó el Concejo, es decir, abriendo el juego a otros oferentes, dijo que con el Ejecutivo conforman “un equipo de trabajo”, explicó que hubo varias reuniones y que “de puño y letra, el intendente colaboró en la redacción” del despacho que tomó tratamiento.

Sí admitió, ante la pregunta, que así como lo envió Gill era “la ratificación de un convenio específico”, es decir, una contratación directa.

Luego ya hizo consideraciones más políticas. “Parece que acá tenemos dos varas, una para la ciudad, otra para la nación”, dijo sobre la oposición.

“La participación pública privada genera un desarrollo económico que a lo mejor el Estado no está en condiciones de lograrlo”, evaluó e ironizó que los ediles opositores “forman parte del Gobierno nacional y si traen el dinero con gusto hacemos el nuevo salón” sin desprenderse del actual.

“Acá hay una iniciativa y es legal. Dos personas que ni siquiera se han ocultado detrás de una sociedad, y que son villamarienses, invertirán dinero en la ciudad. Además no van a hacer un edificio, sino un mercado. Se soslaya el hecho de que la inversión es para Villa María. Significa ingreso en el producto bruto, genera actividad económica, podemos hacer torneos y cualquier cantidad de actividades que atraerán gente, lo que es atraer economía”, recalcó.

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