Las negociaciones comenzarán en Islamabad el viernes

Trump: “Accedo a suspender los bombardeos por dos semanas”

Estados Unidos canceló las operaciones militares contra Teherán a cambio de la reapertura segura del estrecho de Ormuz
miércoles, 8 de abril de 2026 · 09:24

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó ayer la suspensión de los ataques previstos contra Irán por un período de dos semanas.

La decisión se hizo pública menos de dos horas antes de que venciera el ultimátum dado a Teherán para garantizar la apertura “completa, inmediata y segura” del estrecho de Ormuz. Según informó el mandatario, el acuerdo, calificado como un “alto el fuego recíproco” se alcanzó tras la mediación del primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor de ese país, Asim Munir. En este marco, Trump aseguró que la medida responde a que “ya han cumplido y superado todos los objetivos militares” y que las bases para un acuerdo definitivo están avanzadas.

Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní ratificó la aceptación de la tregua y anunció que las conversaciones formales comenzarán el próximo viernes en Islamabad (capital de Pakistán). No obstante, el organismo advirtió en un comunicado que “esto no significa el fin de la guerra”, manteniendo una postura de cautela sobre el futuro del conflicto.

El presidente estadounidense informó que las bases para la negociación se apoyan en una propuesta de diez puntos presentada por Irán que incluye protocolos de navegación segura y el levantamiento de sanciones económicas, puntos sobre los cuales Trump afirmó que existe consenso en casi todos los términos.

 

Impacto internacional

El anuncio de la tregua ocurre tras una jornada de alta tensión en la que se registraron bombardeos estadounidenses contra infraestructura logística y petroquímica en Irán, así como respuestas militares de Teherán contra objetivos en Arabia Saudí.

Estas acciones habían generado una fuerte condena de organismos internacionales. El secretario general de la ONU, António Guterres, y el Papa León XIV expresaron su rechazo a las amenazas contra la población civil, calificándolas de “inaceptables”. Además, desde Naciones Unidas se subrayó que “no hay ningún objetivo militar que justifique la destrucción total de la infraestructura de una sociedad”.

La noticia tuvo un efecto inmediato en los mercados energéticos globales. Tras el anuncio del cese al fuego, el precio del petróleo registró una marcada volatilidad: el barril de West Texas Intermediate (WTI) experimentó una caída de hasta el 11%, situándose por debajo de los 101 dólares, mientras que el Brent estabilizó su cierre en torno a los 109 dólares.

Aunque el acuerdo representa un descenso en la escalada bélica, la comunidad internacional mantiene el escepticismo debido a los sucesivos aplazamientos de plazos militares que han caracterizado la gestión del conflicto hasta la fecha.