Fachadas solares adoptadas por edificios

La integración de paneles solares en las fachadas permite transformar la “piel” del edificio en un generador de electricidad para el autoconsumo, combinando ahorro, diseño y cuidado del medioambiente
La integración de paneles solares en las fachadas permite transformar la “piel” del edificio en un generador de electricidad para el autoconsumo, combinando ahorro, diseño y cuidado del medioambiente

Las instalaciones solares integradas en las fachadas de los edificios son sistemas cada vez más frecuentes en la arquitectura a nivel mundial, que comienzan a incorporarse en Argentina ofreciendo al mismo tiempo una solución innovadora desde el punto de vista del diseño y una opción energética sustentable desde lo ambiental, tal es el caso del proyecto Solar One 1.

La fachada es uno de los elementos críticos que condicionan el consumo energético final de todo edificio, pero también es muy importante desde el punto de vista del diseño arquitectónico, porque nos brinda la primera impresión exterior de la obra y es un espacio de diálogo entre la construcción, la experiencia del usuario y el entorno.

Sin duda, la evolución de las tecnologías constructivas ofrece cada vez más posibilidades orientadas y requeridas por un consumidor responsable, centradas en sistemas cada vez más eficientes, seguros e inteligentes. En ese sentido la integración de paneles solares en las fachadas permite transformar la “piel” del edificio en un generador de electricidad para el autoconsumo, combinando ahorro, diseño y cuidado del medioambiente.

En nuestro país, con el auge de las energías renovables, comienzan a desarrollarse los primeros proyectos de este tipo que se conocen como BIPV, Sistemas Solares Fotovoltaicos Integrados en Edificios (por sus siglas en inglés, Building Integrated Photovoltaics). Consisten en la integración de paneles fotovoltaicos como cubierta o fachada del edificio, generando ahorro tanto en materiales como en los costos de la energía eléctrica, reduciendo el uso de combustibles fósiles y de emisiones de gas de efecto invernadero. Todo ello atendiendo a una estética innovadora, a un diseño moderno y sustentable.

Por otro lado, es posible también combinar la colocación de los paneles solares fotovoltaicos -los que producen la energía eléctrica- con sistemas solares térmicos, para agua caliente sanitaria y calefacción, generando un mayor ahorro aún y también mejorando el beneficio para el medioambiente.

“Para Argentina es un concepto de edificio novedoso, que combina la arquitectura con los sistemas de ahorro energético. Nosotros lo estamos desarrollando en el proyecto Solar One 1, en el barrio de Belgrano (ciudad de Buenos Aires), trabajando con lo que se denomina BIPV. La idea era darle una fachada que capture la energía del sol para producir energía renovable y, a su vez, utilizar los techos para colocar termotanques solares”, explicó el licenciado Pablo Greco, CEO de Hissuma Solar.

“De esta forma, cada uno de los cinco departamentos que conforman el proyecto tendrá agua caliente sanitaria solar y un sistema fotovoltaico propietario. Dentro de ese sistema se van a utilizar inversores híbridos, que permiten tener, además del ahorro energético, estabilización de red y respaldo en el caso de cortes y micro cortes de energía. Van a estar instalados en cada uno de los departamentos, teniendo en cuenta el sistema de fachada general de donde se va a tomar la energía para el ahorro”, describió el directivo de Hissuma.

“La idea es considerar al recurso energético de forma completa, es por ello que se va a utilizar un sistema de domótica en cada uno de los departamentos, los cuales van a estar integrados también al sistema solar fotovoltaico, para darles estabilidad. Entonces, en el proyecto Solar One 1, tenemos acoplados sistemas de primera línea en un tipo de desarrollo no convencional. Es decir, entendemos la palabra eficiencia energética como: primero, ahorro; segundo, generación sustentable y tercero, control de la eficiencia a través de sistemas automáticos, en un tipo de casa inteligente, Algo que podría llegar a mostrarse como tendencia en un futuro próximo en lo que es la arquitectura de Argentina”, resumió Greco.

“Por último es importante resaltar que desde el punto de vista del desarrollador que ofrece un edificio con un sistema solar integrado, está haciendo algo novedoso y moderno, pero que también puede ser un punto de valoración a futuro. Este es un punto diferencial respecto de lo que es el mercado común. ¿Por qué? Porque a lo que se tiende en un proceso posterior, es a poder trazar la eficiencia energética de las casas. En otros países ya se utiliza un código de clasificación de eficiencia energética de los hogares, donde las casas de mayor eficiencia son las que menores impuestos pagan y por lo tanto las más buscadas, por tener un mayor valor de reventa. Entonces, además de ofrecer sistemas tangencialmente superiores estás, al mismo tiempo, valorizando la propiedad”, finalizó el director de Hissuma Solar.

 

Beneficios

Económicos: permite la autogeneración de energía y por lo tanto disminuye el monto de la factura de electricidad. Además, se tiene una menor dependencia de la variación de precios de la energía en el tiempo y una vez implementada la recientemente sancionada Ley de Generación Distribuida, posibilitará también la inyección del excedente en la red.

Ambientales: permite un mayor ahorro y eficiencia energética, es una solución sustentable en cuanto a energía y climatización, que no produce emisiones nocivas para el ambiente al generar electricidad.

Constructivos: mayor capacidad de aislamiento y aumento del confort térmico. Reducción de la contaminación acústica y protección de la cubierta exterior del edificio. Integra técnica y estética en un diseño atractivo y novedoso.

 

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