Hacia el control definitivo de la esclerosis múltiple

Edgardo Cristiano, especialista argentino en EM
Edgardo Cristiano, especialista argentino en EM

Escribe José María Oribe
JM Oribe Comunicaciones

Nuevos desarrollos estarán disponibles tanto para el tratamiento de las formas más frecuentes de esclerosis múltiple, denominadas “con recaídas y remisiones”, que representan el 90% del total, como para las “primarias progresivas”, que si bien corresponden al otro 10%, son muy agresivas y hasta el momento no hay terapia específica disponible para su abordaje.

No obstante, los especialistas destacan la importancia de un diagnóstico temprano, ya que es en esa instancia donde las medicaciones son más efectivas.

El anuncio fue realizado en el Segundo Simposio Internacional Charcot Latam 2017, la reunión científica regional más importante sobre la especialidad, que reunió en Buenos Aires a más de 150 neurólogos latinoamericanos expertos en esclerosis múltiple (EM) e investigadores de máximo renombre mundial.

“En los próximos años contaremos con nuevas alternativas terapéuticas que nos permitirán alcanzar el control definitivo de la esclerosis múltiple”, afirmó Edgardo Cristiano, director del Centro de Esclerosis Múltiple del Hospital Italiano. “Son medicamentos nuevos, actualmente en proceso o en vías de aprobación, que están demostrando ser más efectivos y seguros y que, sumados a un diagnóstico más temprano de la enfermedad, nos permitirán un abordaje mucho más exitoso y podremos disminuir también de manera notable el desarrollo de discapacidades de largo plazo en nuestros pacientes”, añadió.

“Algunos individuos, cuando se sienten bien, dejan de pincharse o de tomar las medicaciones disponibles y esto atenta contra la efectividad de la terapia, muchas veces interrumpida también por demoras en la provisión de las drogas por parte de los financiadores”, advirtió Liliana Patrucco, del citado centro. “Cuando no son utilizadas en la posología que corresponde, con las dosis y periodicidad recomendadas, las medicaciones lamentablemente pierden eficacia y los pacientes pueden llegar a notar retrocesos que los desalientan en su adherencia”, insistió.

Entre las opciones mencionadas por Cristiano, se destaca una terapia por vía oral muy efectiva para las formas recaída y remisiones (cladribina), que ya tuvo un visto bueno por parte de la autoridad regulatoria europea y que se caracteriza por su amplio rango de efectividad y por su amigable forma de administración que favorece la adherencia al tratamiento: sólo 10 comprimidos por vía oral durante el primer año y un esquema similar para el año siguiente, con un total de 20 comprimidos en todo el tratamiento. Otros de los destacados fueron un anticuerpo monoclonal inyectable para la forma recidivante -con recaídas y remisiones- (daclizumab), ya aprobado por las autoridades sanitarias de Estados Unidos y de Europa, y otro anticuerpo monoclonal, también inyectable, para el tratamiento de las formas progresivas primarias, hasta la fecha huérfanas de tratamiento (ocrelizumab).

Uno de los principales temas que forman parte del simposio es el de la “inequidad”, básicamente debida a la falta de acceso por parte de muchos pacientes de nuestra región. “Cuando hablamos de falta de acceso no solo nos referimos a los medicamentos, que por supuesto son la piedra angular en el manejo de la enfermedad, sino también a la disponibilidad de terapias de apoyo como fisioterapia y terapia ocupacional, kinesiología, fonoaudiología, psicología, rehabilitación y todo un conjunto de disciplinas que complementan el esquema de tratamiento en estos pacientes”, advirtió Cristiano.

Durante el encuentro, los expertos de todos los países coincidieron en que la gran mayoría de los pacientes debe enfrentar una “odisea diagnóstica” similar, que consiste en visitar distintos especialistas durante 2 o 3 años hasta alcanzar el diagnóstico preciso. “Todo médico clínico o de los centros de atención primaria de la salud que vea un cuadro de afectación del sistema nervioso central en personas jóvenes o la referencia por parte del paciente de síntomas neurológicos, debe considerar la posibilidad de estar frente a un cuadro de esclerosis múltiple y no tiene que atribuir los síntomas a una situación de estrés”, sostuvo el italiano Giancarlo Comi, uno de los principales oradores del encuentro. “Es imperiosa la derivación a un neurólogo, preferentemente a uno especializado en esta patología”, completó.

En paralelo, los especialistas convinieron en que la cantidad de tratamientos disponibles, sus potenciales efectos adversos, la permanente ecuación riesgo-beneficio que implica la administración de cada opción terapéutica y la gran complejidad de la enfermedad y de la disciplina, hacen que un paciente con diagnóstico de esclerosis múltiple deba ser atendido como mínimo en conjunto entre el médico de cabecera o neurólogo general y el especialista en EM.

La EM es una enfermedad inmunológica crónica y discapacitante, que afecta al sistema nervioso central y se diagnostica fundamentalmente en mujeres jóvenes, entre los 18 y los 40 años. El tipo más común de esta enfermedad es la remitente-recurrente, también llamada “con recaídas y remisiones”, en la que los pacientes tienen períodos de bienestar y ocasionalmente presentan episodios de reincidencias.

 

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