Jóvenes cordobeses condenados por un asalto en el Parque Norte

Se trata de Franco Tita y Maximiliano Pignato, quienes recibieron penas de cuatro años (el primero) y tres años y medio de prisión. Junto a otros dos delincuentes que lograron darse a la fuga, asaltaron a un vecino y se llevaron un “jugoso” botín

Maximiliano Pignato (izquierda) y Franco Tita, poco antes de ser condenados en la Cámara del Crimen local por el asalto perpetrado el 12 de febrero del año pasado en una vivienda de calle Juárez Celman 1800

Dos jóvenes radicados en la capital provincial fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen local, luego que admitieran haber participado en un asalto a mano armada perpetrado a mediados de febrero de 2016 en una vivienda de barrio Parque Norte de esta ciudad.

Franco Nicolás Tita (20) y Maximiliano Raúl Pignato (22), quienes están detenidos desde poco después del hecho, llegaron a juicio acusados como presuntos coautores de “robo calificado por uso de arma cuya operatividad no se pudo acreditar”, a tenor de lo establecido en el último párrafo del artículo 166 del Código Penal de la Nación (ver “Qué dice la ley”).

Lo llamativo del caso es que ambos convictos llegaron a Villa María a bordo de un Fiat Siena afectado al servicio de remises de la ciudad de Córdoba (los de color verde), acompañados por otros dos sujetos que lograron darse a la fuga y nunca fueron identificados.

 

El abogado villamariense Antonio Alarcos (izquierda) y el cordobés Ariel Merlini defendieron a los jóvenes cordobeses, en el marco de un juicio que se terminó abreviando gracias a las confesiones de los dos condenados

Vinieron a robar

Los cuatro malvivientes habían viajado especialmente desde la capital de la provincia para desarrollar su actividad delictiva y aquel viernes 12 de febrero del año pasado, a las 2.45 de la madrugada, eligieron “al boleo” a un vecino del Parque Norte, a quien atracaron en el momento en que se disponía a guardar su automóvil Chevrolet Agile gris en el garaje de la vivienda ubicada en Juárez Celman al 1800.

En efecto, Guillermo Civalero (34) fue sorprendido por los ladrones cuando estaba frente a su domicilio y, tras ser reducido bajo amenazas de muerte, lo desapoderaron de, aproximadamente, 10 mil pesos en efectivo, algunos euros, una notebook, una tablet, un monitor Samsung de 17 pulgadas, dos teléfonos celulares y hasta el Chevrolet, con el que escaparon junto al Fiat Siena en el que habían llegado.

Civalero dio aviso de lo sucedido a la Policía, tras lo cual se inició un importante operativo de búsqueda por toda la región que dio resultado positivo poco menos de una hora después de perpetrado el asalto.

Cuando los ladrones escapaban rumbo a Córdoba por la autopista, se inició una persecución de la que tomaron parte efectivos de la Subcomisaría de James Craik, a la que luego se sumaron móviles de la Patrulla Rural de Oliva y de la Policía Caminera.

Los sospechosos viajaban a alta velocidad y para evadir a los efectivos policiales, abandonaron el Chevrolet Agile entre Oliva y Oncativo y continuaron la huida en el remis. Sin embargo, la fuga terminó en inmediaciones de Laguna Larga, donde se logró la detención de Tita y Pignato, ya que los otros dos delincuentes lograron escapar.

Cabe señalar que en el coche de alquiler se encontraron casi todos los elementos robados.

 

Confesaron, pero…

A poco de comenzada la audiencia de debate, los dos jóvenes admitieron haber intervenido en el asalto, pero hicieron algunas salvedades. Tita dijo que el arma que había utilizado para amedrentar a Civalero era de juguete, mientras que Pignato aclaró que había sido el chofer del Siena y que no había entrado a la vivienda.

Con respecto a los dichos de Tita, cabe señalar que el arma secuestrada por la Policía en el Agile no coincidía con la descripción hecha por Civalero, lo que terminó beneficiando la situación procesal del acusado.

De todos modos, el joven cordobés fue declarado culpable de “robo calificado por uso de arma cuya operatividad no se pudo acreditar” y recibió una pena que está un año por encima del mínimo previsto por la legislación para ese delito.

En tanto, Pignato fue condenado como “partícipe secundario” del mismo delito y le impusieron tres años y seis meses de prisión, también de cumplimiento efectivo.

Ambos jóvenes están radicados en barrio Villa Bustos, en el sector sureste de la ciudad de Córdoba, pero pasan sus días de encierro lejos de casa: Tita en la cárcel de Río Cuarto y su cómplice en el Establecimiento Penitenciario Nº 5, en barrio Belgrano de esta ciudad.

 

Juez y partes

El juicio fue presidido por el camarista René Gandarillas y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez y de los abogados Antonio Alarcos (de Villa María) y Ariel Merlini (de Córdoba), quienes defendieron a Tita y a Pignato, respectivamente.

En tanto, el secretario actuante fue Guillermo Picco.

 

Qué dice la ley

El artículo 166 del Código Penal establece que “se aplicará prisión de cinco a 15 años… 2º) si el robo se cometiere con armas, o en despoblado y en banda”.

Sin embargo, el último párrafo de la misma norma legal precisa que “si se cometiere el robo con un arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudiera tenerse de ningún modo por acreditada, o con un arma de utilería, la pena será de tres a 10 años de prisión”.

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