La desesperada lucha de una madre para poder ver a su hija

María Soledad Campetella persigue un solo objetivo: reencontrarse con su hija Lourdes

Desde hace cinco meses, María Soledad Campetella perdió el contacto cotidiano con su hija de 11 años tras una decisión de una dependencia provincial que hizo lugar a una denuncia que nunca pudo comprobarse. Ahora, la nena está alojada en una iglesia evangélica de Oliva, donde tampoco le permiten verla

María Soledad Campetella persigue un solo objetivo: reencontrarse con su hija Lourdes
María Soledad Campetella persigue un solo objetivo: reencontrarse con su hija Lourdes

Desesperación, confusión, tristeza, esos son los estados de ánimo que dominan a María Soledad Campetella, quien hace cinco meses fue separada de su hija Lourdes Stefanía Loza por cuenta y orden de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF) del Gobierno de la Provincia de Córdoba.

Cabe señalar que la dependencia provincial habría decidido aislar a la niña de 11 años y ponerla bajo la guarda de sus abuelos maternos, tras una denuncia que la misma Lourdes habría formulado ante la directora de la escuela primaria (Nicolás Avellaneda) a la que asistía como alumna, asegurando haber sido abusada sexualmente por su hermano y golpeada por su madre.

“Va a hacer cinco meses que me quitaron a mi hija más chica, me la retiró Griselda Esparza junto a la asistente social de la Municipalidad, María Emilia Calderón. No supe nada de cómo fue, me enteré cuando fui a buscarla a la salida del colegio”, indicó la entrevistada por este medio.

“Nadie me avisó nada, ni siquiera me anticiparon lo que iba a suceder. Fue una desagradable sorpresa”, expresó la mujer.

“En la sede de la SENAF no me la dejaron ver y directamente se la entregaron a sus abuelos, que viven en Tío Pujio”, agregó.

Después de una serie de análisis y controles médicos se determinó que la joven no presentaba signos de haber sido abusada o golpeada.

De todos modos y a pesar de haberse comprobado que no había acontecido nada de lo mencionado por la niña, su madre no pudo volver a obtener su guarda.

“Ella me confesó que su papá (actualmente con orden de restricción) la había presionado para culparnos. También me dijo que quería volver a vivir con nosotros”, explicó María Soledad.

Cuando todo estaba encaminado para volver a la normalidad, otra decisión de la dependencia provincial que lidera Esparza impactó de lleno en el seno familiar.

Luego de haber vivido con los padres de Campetella por tres meses, la SENAF, que habría negado la veracidad del estudio clínico, volvió a intervenir y esta vez remitió a la preadolescente a la iglesia Hogar del Niño Jesús, que se erige en Oliva.

 

Oscuro presente

En la iglesia evangélica olivense que sirve como espacio de contención para niños judicializados, o al menos esta función estaría cumpliendo en la actualidad, la calidad de vida de Lourdes empeoró.

“He ido a verla tres veces a mi hija y en todas estas visitas la encuentro golpeada. La maquillan como una persona adulta e inclusa la visten inadecuadamente”, sostuvo la reporteada por este matutino.

“Incluso, la semana pasada ya no me dejaron entrar para poder encontrarme con ella. Tuve que ir a la Defensoría del Pueblo para que me acompañaran, pero ni acompañada por ellos pude lograrlo”, afirmó afligida.

Las cantidad de irregularidades detectadas por María Soledad la impulsaron a efectuar una denuncia policial en la Departamental San Martín, apuntando todos los detalles de lo que observó y hasta su hija le contó vía telefónica.

Según asegura Campetella, además de los malos tratos, los responsables de la iglesia le estarían suministrando sedantes para mantenerlos en calma.

De inmediato y por el tenor de las acusaciones vertidas, desde la Unidad Judicial local contactaron a la Fiscalía de Oliva y, según pudo conocerse, ya se ha determinado una investigación al respecto.

“Hace cinco meses que estoy viviendo esto, me ocultan a mi hija y encima está en un lugar que es de terror. Quiero saber cómo está, si está bien de salud, necesito que me ayuden, quiero alguna solución”, concluyó diciendo.

 

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