La pedagogía Waldorf se abre camino en la educación local

Paula y Sonia, dos de los integrantes del grupo que promueve esta visión en la ciudad

Alternativas a la formación tradicional

El año que viene finalizan la capacitación 13 adultos que pasarán a ser docentes y un grupo de padres tiene la intención de abrir un centro recreativo. Al mismo tiempo, otro equipo comenzó el trayecto en abril y promueve charlas abiertas a la comunidad para que se conozca esta forma de educar. El respeto por los tiempos de cada niño y la importancia del alma, el cuerpo y el espíritu son sus características principales

 

En plena crisis del sistema oficial que se implementa en las escuelas para educar a chicos, la pedagogía Waldorf aparece como una de las alternativas más difundidas, aceptadas y desarrolladas en el país.

En Villa María un grupo de personas viene trabajando hace tiempo, a tal punto que el próximo año egresarán 13 adultos que se encuentran en un proceso de capacitación y que estarán en condiciones de ser docentes bajo esta pedagogía, siempre y cuando completen el magisterio exigido por el Estado para que luego se puedan validar los exámenes que rindan los estudiantes.

Sin embargo, la formación Waldorf no es excluyente para quienes persiguen ese fin, porque hay distintos roles dentro de una escuela y además esta pedagogía “es de autoconocimiento, entonces le sirve a cualquier ser, a cualquier individuo”.

Así lo expresaron Paula Pesce y Sonia Grosso, dos de las personas que integran los grupos en la ciudad, quienes brindaron detalles a EL DIARIO sobre esta visión de la vida.

“Sirve como herramienta para trabajar sobre una misma; todo el tiempo el docente Waldorf se esta autoconociendo. Es una mirada del hombre en su concepción física, anímica y espiritual”, comentó Sonia.

En su caso, es una de las 13 personas que el próximo año culminarán un proceso formativo. Mientras esto sucede, un grupo de padres está impulsando la apertura de un centro recreativo, para lo cual ya organizaron un evento para recaudar fondos.

Esto tiene que ver con que la autogestión es otra de las claves de esta propuesta: “Se gestionan los viáticos, los sueldos docentes, los lugares para hacer los encuentros, todo de manera autogestiva”, aclaró Paula.

Según comentaron las mujeres, suele suceder que cuando sale el tema en una conversación varias personas piensan que se trata de un “libertinaje” dentro del aula, cuestión que es meramente un mito.

“Hay muchísimo ritmo y orden”, afirmó Sonia y su compañera agregó que los niños que atraviesan por una formación con esta filosofía “son auténticos, tienen mucha seguridad y se muestran sumamente interesados en la naturaleza y el entorno”.

El arte es transversal a todo lo que sucede en este camino alternativo a los exámenes evaluadores, al timbre para salir corriendo al recreo o a los castigos que quedaron obsoletos, tal como continúa siendo la educación “tradicional”.

No es necesario ser educador ni estar interesado en la docencia para sumarse a los talleres que se dictan en la ciudad sobre pedagogía Waldorf.

“Las charlas son de fácil escucha y te llevas herramientas para trabajar inmediatamente con el niño”, aseguraron las entrevistadas.

 

Foto ilustrativa, Waldorf Córdoba

Cómo es la enseñanza bajo esta pedagogía y qué la diferencia de la modalidad tradicional

Cuesta imaginarse a un grupo de estudiantes aprendiendo matemáticas cantando o haciendo danza en una clase de lengua, pero sucede.

En los centros educativos Waldorf  “no importa el tiempo, sino la calidad de ese tiempo”, comentaron Paula y Sonia  a este medio.

El “respeto por la niñez” es supremo, como así también los tiempos que cada niño y niña necesita para desarrollarse.

Esta visión tuvo su origen en 1919 por parte de Rudolf Steiner, un filósofo, pensador y dramaturgo austríaco que vio   la necesidad de “construir una nueva visión del ser humano, después de la primera guerra mundial”, refrescaron las entrevistadas.

“No es una pedagogía centrada solamente en la razón, sino que busca acompañar al niño en su proceso, en su desarrollo”, señalaron.

El arte, la espiritualidad, la creatividad y la libertad con responsabilidad son  ejes fundamentales del sistema Waldorf, que está centrado “en una idea de aprendizaje donde el niño descubre y construye su aprendizaje”.

Si bien hay instituciones más establecidas y reconocidas -en Córdoba capital, por ejemplo- que tienen aulas que se asemejan a las de la escuela tradicional, los centros Waldorf suelen “adaptarse a las realidades de las familias”, ya que siempre surge de la necesidad de los adultos de “brindarle una educación distinta a sus hijos”, según indicaron Paula y Sonia.

“Es armónico desde el espacio, los colores que se utilizan, los materiales nobles, el clima sereno, como es la niñez en sí”, contó Paula. “Por ahí asistimos a cumpleaños de tres que parecen miniboliches, que en realidad es la ansiedad de los padres proyectada en un evento, pero no es lo que necesitan los chicos”, ejemplificó Paula.

Esta filosofía divide la vida de las personas en septenios (períodos de siete años), donde se van desarrollando aspectos relacionados al cuerpo, al alma y al espíritu.

“De ahí la humanidad entera tienen grandes rasgos que, respetando la individualidad, pasa por procesos muy comparables”, detalló Sonia.

En cuanto a la currícula aseguran que “es la misma” que exige el Estado, “lo que cambia es la forma”, detallaron.

Es por eso que cuando llegan a la edad donde deberían estar finalizando la primaria rinden un examen en una escuela pública donde deben demostrar ciertos conocimientos, pero aseguraron que “no es para nada traumática esa etapa”.

Eso en el caso que el estudiante decida comenzar el secundario en un centro educativo regular, pero si continua en uno Waldorf no es necesario rendir. Lo mismo ocurre para entrar a la universidad.

“El desarrollo de la voluntad” es fundamental para “descubrirse juntos”, comentaron las mujeres que integran dos grupos que se están formando para la docencia dentro de la pedagogía.

“Es importante ver que tiene el niño para brindar y cómo mejorarlo, no ponerle conocimientos en la cabeza sin que tenga conexión con nada”, sumó Paula.

Consultada sobre el uso que se hace de la tecnología en el aula, Sonia respondió que “no se prohíbe, pero se usa en momentos puntuales, para acceder a la información que llega por añadidura después de haber hecho un proceso donde se vivencia y se experimenta”.

Los movimientos son centrales en la forma de trabajar y hay dinámicas que apuntan a imitar el proceso de respiración humana: “Hay momentos de inhalación y exhalación”.

Waldorf es “una pedagogía viva” que suma adeptos en Villa María. Invitaron a todos los interesados a acercarse a los talleres.

 

El sábado: Charla abierta

El próximo sábado 16, desde las 18, habrá una charla abierta con Mónica Oddino sobre la pedagogía Waldorf como fuente de salud de la infancia, “sugerencias para el acompañamiento de los niños”.

Será en El Globo Rojo (Mitre 633 ) con cupos limitado. Las reservas se realizan en waldorfvvm@gmail.com .

En tanto los días 16 y 17 de este mes se desarrollará un nuevo encuentro con formadores, a los que invitan a sumarse a padres, madres, educadores y cualquier interesado en la pedagogía. Será en el Centro de Promoción Familiar de Salta y La Quiaca. Más información llamando al 3512299520.

 

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