El Diario del centro del país

La Plaza Ocampo

NOTA Nº 546, escribe Jesús Chirino

La Plaza Manuel Anselmo Ocampo, en la noche del pasado miércoles 26, víspera del cumpleaños de la ciudad quedó rodeada de ríos

a lluvia de 47 milímetros alcanzó para modificar el paisaje y dejarla como isla en medio de la correntada que bajaba por la calle Sabattini. Agua que había costeado el ferrocarril, al lado del cementerio; la esquina donde supo estar el almacén de Carpinteiro; cruzó el bulevar Vélez Sarsfield, pasó por la esquina del antiguo comedor Torino; la vieja usina, ahora guardia de EPEC; el aserradero Bermúdez y luego abrazó esa esquina tan cara para los sentimientos de cualquier villamarienses. Porque “la Placita”, “la canchita de ejercicios físicos” o como la denominemos, es un lugar de referencia para quienes vivimos en la ciudad.

 

Lugar de tanto

No solo se trata de una de las cuatro plazas demarcadas en el plano de la refundación de la localidad en 1883. Aunque recién en el año 1932 le fue impuesto, de manera formal, el nombre con el cual se la designa hasta la actualidad. Sino, también es el lugar donde funcionó un cine municipal, un comedor popular, se dictaron clases para adultos, acudieron necesitados al centro de salud que allí funcionó y tantas otras actividades que se dieron en el lugar expresando la vida comunitaria de la ciudad. Luego de que por años se ubicaran en el lugar carretas y carromatos cargados o esperando cargas que venían en el ferrocarril, en su campo de juego practicaron deportes miles de alumnos de las escuelas de la ciudad, se realizaron jineteadas, toreo de la vincha, proyecciones de cine al aire libre, acrobacias con motos, estudiantinas y, claro, los míticos encuentros futboleros que elevaron la presión de los hinchas que alentaron sus equipos. Pero como si no alcanzaran las pasiones desatadas en los partidos de los clubes locales, todos sabemos que allí, integrando Argentinos Juniors, jugó al fútbol Diego Armando Maradona que venía de ser campeón mundial con la selección Sub-20.

Pero cada hombre o mujer de la ciudad tiene su historia particular con “la Placita Ocampo”, la misma que hace algunos años quisieron vender. La ciudad ha reconocido la importancia que esta Plaza tiene para la comunidad local, es así que en 1988, mediante el Decreto municipal N°1.029, declaró parte de nuestro patrimonio cultural, los portales y tribuna de la Plaza Manuel Anselmo Ocampo.

 

El nombre y conmemoración de la fundación de la ciudad

Era conocida como la “Plaza de Ejercicios Físicos” y allí tenían clase de gimnasia alumnos de distintas escuelas de la ciudad. Fue en 1932 que se le asignó el nombre de quien sería reconocido como fundador de la ciudad, dado que era el propietario de las tierras del lugar cuando fue demarcado el plano de Villa María, que él mismo mandó a trazar. A los 14 días del mes de septiembre de ese año partió desde Villa María una nota con la rúbrica del entonces intendente municipal, Parajón Ortiz. Se trataba de una carta dirigida a María Luisa Ocampo de Urquiza, hija de Manuel Anselmo Ocampo.   Debe tenerse en cuenta que aún se discutía si a su padre le correspondía la categoría de fundador de la ciudad. En Villa María había interesados en la historia local que sostenían otras posiciones negando que la ciudad fuera fundada por este personaje de la política nacional. Conociendo esto es posible dimensionar la importancia que tuvo la designación de una de las plazas más importantes de la ciudad con el nombre de Ocampo para que el mismo fuera reconocido como fundador de la población.

María Luisa era la hija mayor de Manuel y, según sostienen algunos, a quien su padre honró poniéndole su nombre a esta localidad. Cuando recibió la nota, María Luisa vivía en la calle Oro 3074 de la ciudad de Buenos Aires. La carta del intendente Parajón Ortiz la invitaba a visitar esta ciudad porque en pocos días se “inauguraría” una “Plaza que llevará el nombre de su fundador don Manuel Anselmo Ocampo”, estando previsto el acto para el día 18 de ese mismo mes y consistiría “en la colocación de una placa de bronce con su nombre”. La elección del mes y la fecha no fue casual, se trataba de una suerte de festejo del aniversario de Villa María. La no coincidencia con la fecha en la que actualmente se conmemora la fundación tiene que ver con que la misma es fruto de una convención. Bernardino Calvo, en su obra “Historia de Villa María y sus barrios”, sostiene que en realidad el proceso de fundación de la ciudad “se había iniciado el 7 de junio de 1867 con la mensura y amojonamiento del terreno que Ocampo vendiera al Gobierno de la Nación”

El intendente Parajón Ortiz, no solo invitó a María Luisa para tan importante acto, también convocó a otros familiares de Manuel Ocampo, entre ellos a Ramona Aguirre de Ocampo, Raúl Ocampo, Saturnina Olazábal de Ocampo, Sebastián Ocampo, Isabel Snack de Ocampo. Todos residentes en la Capital Federal. Pero la planificación no parece haber sido el fuerte de esa Intendencia, pues las invitaciones fueron fechadas solo cuatro días antes del acto. Se trata del mismo intendente que culminó su mandato con algunos concejales oficialistas presos y él mismo pasó varias horas detenido por mal manejo de los dineros públicos.

 

Desde el Concejo Deliberante

En aquellos años de la década del ´30, el Poder Legislativo local, presidido por el médico Velo de Ipola, a iniciativa del concejal Barbiera, sancionó la ordenanza estableciendo que la plaza se denominara Manuel Anselmo Ocampo. Como se dijo antes, era conocida como “Plaza de Ejercicios Físicos”. En el libro de actas Nº 10 del Honorable Concejo Deliberante, en sus páginas registra el acta 273 donde consta entre los asuntos a tratar el 16 de julio de aquel año, se dice que “…la comisión de Obras Públicas y Seguridad en despacho que firma el señor Barbiera aconseja aprobar el proyecto dando el nombre de ‘Manuel Anselmo Ocampo’ a la Plaza de Ejercicios Físicos”.

 

También se aclara que a pedido del intendente municipal se modificó el tercer artículo y quedó aprobada la Ordenanza 294, luego promulgada por decreto fechado el 4 de agosto. La ordenanza, en su primer artículo dice: “Desde la promulgación de la presente ordenanza, la Plaza municipal de Ejercicios Físicos se denominará Plaza Manuel Anselmo Ocampo”.

También se estableció que se colocara una placa de bronce con el nuevo nombre del lugar, fijando la misma en uno de los pilares del establecimiento. Los concejales dejaron escrito en la norma legal que debía invitarse a los familiares de quien había sido el dueño de estas tierras para que asistieran al acto previsto para el día 21 de agosto. Pocos días después el intendente municipal Parajón Ortiz solicitó la modificación de la fecha del acto. Argumentó que lo hacía para ahorrar gastos al hacer coincidir el acto con otro previsto para la imposición del nombre de “Garibaldi” a la cortada que hasta entonces se denominaba “Santa Clara”. En el acto de imposición de nombre a la “Canchita” asistieron las autoridades y también familiares de Ocampo, aunque no María Luisa.

Actualmente los portales de la “Canchita”, que son parte del patrimonio de la ciudad, ven pasar las aguas y a los vecinos con sus vidas.

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