Sueños de una noche de verano - Samanta Arteta, enfermera

“Para mí un sueño cumplido fue poder estudiar, realmente”

Nació en Las Varillas y vino a Villa María a estudiar enfermería en las Rosarinas. Apenas se recibió, en 2006, comenzó a trabajar en dos clínicas privadas de la ciudad y hoy, desde hace siete años, ejerce su profesión en el Hospital Regional Pasteur, en el área de Terapia Intensiva
martes, 18 de enero de 2022 · 08:39

Hace dos años que Samanta “Sami” Arteta (36) duerme poco y cuando puede, porque su profesión de enfermera, hoy al borde de las exigencias, así lo requiere. Sin embargo, sonríe y esa sonrisa consigue borrar por completa la leve sombra que el cansancio acumulado pinta debajo de sus ojos. “Gracias, esa palabra”, dice, “cuando nos dicen ‘gracias’, es lo mejor que nos puede pasar. Estamos dando lo mejor, aunque a veces la gente se enoje. Hay gente que no entiende que somos seres humanos”. Trabajó hasta hace poco en el área Covid, pero “por mi salud mental, pedí salir. Estuve los primeros 11 meses de la pandemia yendo de mi casa al Hospital y del Hospital a mi casa, sin ver a nadie. Y todos los días lo mismo. Por supuesto, acompañada con la ayuda del psicólogo ¿no?, y con el sueño recurrente de envolver los fallecidos, porque nosotros envolvíamos a los fallecidos víctimas del Covid. Es un sueño que aún hoy me vuelve”, cuenta Sami.

“¿Por qué estudié Enfermería? Mi idea era estudiar Medicina. Siempre quise hacer algo relacionado con la salud, y como mi familia no podía mandarme a Córdoba a estudiar Medicina y apareció la idea de Enfermería y me dije ‘¿por qué no? Es una carrera paralela a Medicina, algo relacionado a la salud, y todos los test vocacionales me daban por el lado de la salud. Vi Ingeniería Química, Ingeniería de la Alimentación y le planteé a mi papa que si no me gustaba Enfermería, dejaba. Y él estuvo de acuerdo.  Y así me vine a Villa María, que era la opción, a estudiar Enfermería. Y acá estoy, 16 años ejerciendo la enfermería. Y realmente no me veo haciendo otra cosa. En Enfermería, al igual que en Medicina, tenés que estás constantemente renovando conocimientos, capacitándote. Porque la enfermera no solo revisa los signos vitales o higieniza al paciente, la enfermera valora al paciente, es quien avisa al médico si ve que el paciente no está bien y le dice qué ve ella que está mal. No es muy distinto… Hay cosas muy finas, claro, que maneja el médico, pero hoy en día estamos muy a la par. El que valora al paciente es el quien está ocho horas con él. Ha cambiando mucho el concepto de la enfermería y en la actualidad es una profesión que se ejerce en paralelo con la medicina. Hoy, una enfermera toma muchas decisiones y es una profesión que tiene diagnóstico propio. No medicamos, pero resolvemos muchas situaciones. Yo trabajo en terapia intensiva y tomamos muchas decisiones. Y en la salud pública, vemos de todo, todo el tiempo. Y todos los días se aprende algo nuevo”

Emociones
“¿Emocionalmente…? A veces necesitamos ayuda profesional. Llega un punto que una colapsa.  Yo tengo una vecina que me dice ‘ustedes son todas muy frías’. Y yo le contesto: ‘¿usted nos ve las veces que nos vamos a cambiar?’  Porque una sabe que no hay que generar vínculos con los pacientes, pero, quieras o no quieras, a la larga o a la corta, generás un vínculo. Hay pacientes que están hasta 40 días internados. Es imposible no generar un vínculo. Y a veces, lamentablemente, perdemos un paciente y, como tengo 12 pacientes más que atender, no puedo estar llorando, necesito estar íntegra para seguir trabajando con los demás, pero eso no quiere decir que no esté destrozada por dentro. Pero le tengo que tirar la mejor onda a los que quedan internados, porque es muy feo estar en terapia intensiva, solo, sin ver a tus familiares más que un ratito. La gente no sabe las veces que llego a mi casa y me largo a llorar… o en los mismos vestuarios… pero una aprende a convivir, entre la vida y la muerte, una aprende a convivir con eso”. 

Esa meta
“Un sueño cumplido fue poder estudiar, realmente. Haber podido venirme a Villa María a estudiar. Un sueño que no toda la gente puede cumplir, más allá de que tengamos universidades públicas, no todas las personas puede viajar o mudarse. Otro sueño cumplido es haber conocido algunos lugares. Hoy por hoy creo que se complica un poco, económicamente poder cumplir algunos sueños y hay algunos sueños que una va postergando. No son imposibles, pero cuesta un poco más cumplirlos hoy en día. Sin embargo, no hay sueños imposibles. Yo siempre digo que si las cosas no se dan, por algo es. Mis amigas se ríen de ese dicho, dicen que es antiguo. Yo contesto que vengo de una generación antigua. Pienso que las cosas se dan en un tiempo y en un momento. ¡Hoy es el momento!, Hoy mi sueño es poder terminar la licenciatura; recibirme, tener un título más”.

Pesadillas
“Una pesadilla, recurrente en estos últimos tiempos, desde que comenzó la pandemia, era la de no contagiar a nadie. Porque yo estaba expuesta todo el tiempo. No salí por 11 meses. Yo no tenía miedo de contagiarme. Si me contagio, me contagio, estoy en esta profesión, y perdura hasta el día de hoy”.

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