Día del Médico - Ignacio Negrini - El cirujano y traumatólogo, especializado en Artroscopia, llegó a esta profesión de de la mano del deporte, especialmente del fútbol, su otra gran pasión

“No debe perderse la vocación de servicio ni la empatía”

El profesional de la salud es de los más destacados en su área médica y, a pesar de ser muy joven, ya tiene una amplia y reconocida trayectoria, sobre todo dentro del ámbito de los deportistas, al que él también pertenece
miércoles, 3 de diciembre de 2025 · 07:45

Se podría comenzar contando que el médico traumatólogo y ortopedista Ignacio “Nacho” Negrini (45), hoy un connotado cirujano especializado en Artroscopia, es villamariense, y que desde chico tuvo pasión por la pelota, el fútbol, y ni se diga por el club de sus amores, Unión Central –su hermano es actualmente el presidente y él uno de sus dirigentes–, que quedaba justo frente a su casa. Ahí jugó al básquet y también al deporte más popular del mundo, donde comenzó a forjar una importante carrera futbolística que, si no fuera por sus estudios de Medicina, probablemente lo hubiera llevado a debutar en Primera Nacional, e incluso así, estuvo a punto de hacerlo.

El talentoso médico cuando jugaba en las inferiores de Talleres

“Jugué primero al Baby en All Boys y luego en las inferiores en Unión Central, cuando mi papá era técnico. Después pasé a Alumni y de ahí a Talleres, justo cuando me fui a estudiar Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), donde casi debuto y a la par que estudiaba. Al tiempo regresé a Alumni, pero me era difícil ir y venir a Córdoba por el tema de la carrera. Y además de jugar en Hipólito Yrigoyen de Tío Pujio dos años, me fui a Atlético Ticino, donde logramos el primer campeonato para este club, que fue un hito. Además, luego fui campeón provincial con Unión, otra enorme alegría”, contó el médico, que llegó a ser un gran volante que jugaba  libre por todo el mediocampo y con gran visión de juego.

Hijo de un odontólogo y una docente, y el más chico de cinco hermanos, Negrini también ha forjado una hermosa familia con su mujer, ticinense, a quien conoció en los tiempos en que jugó en Ticino, con quien tiene dos hijos y una hija, que son un pilar fundamental para que el médico traumatólogo tenga hoy la tranquilidad absoluta para seguir forjando una carrera que crece y se afianza día con día.

 

¿Por qué la medicina?

Ignacio Negrini recordó que, cuando era chico, su futuro profesional estaba entre “estudiar Educación Física o Medicina; esta última siempre me atrajo. Y creo que decidirme por esta última tiene que ver mucho con mi vínculo con el deporte, especialmente el fútbol, Porque yo lo relacionaba mucho con la traumatología, más que con la medicina en sí. Y es que acudí muchas veces al traumatólogo, siempre por lesiones leves,  que por suerte nunca  fueron graves, y ver a los médicos hacer su trabajo en el consultorio y todo lo que hay ahí, me atrajo”.

“Obviamente, yo tenía una idea incompleta de lo que significa la traumatología, pero la realidad es que tanto en la carrera como en la profesión en sí misma, era muy distinto a lo que en esos tiempos pensaba. De hecho, nunca me imaginé lo que vino después, que me iba a convertir en cirujano, a operar y todo eso, mucho más complejo que solo hacer una consulta con un deportista y ponerle un yeso o hacer tratamientos”, indicó.

Sin embargo, su test vocacional, que hizo en el Colegio San Antonio donde estudió, en el mismo barrio que su casa y el club de su corazón, no se equivocó. Y fue así que egresó de Medicina de la UNC en 2005. Al salir hizo un año de cirugía en el Hospital de Urgencias, que se exigía para lo siguiente: la especialización en Traumatología en el Hospital Italiano.

“Acá fui jefe de Residentes un año, y después mi suegro, el doctor Oscar Savino, de Ticino, me contactó con el doctor Carlos Poncio, quien es una eminencia en Villa María en traumatología, y como necesitaban a alguien que hiciera artroscopia, cirugía por video, me vinculó mucho con los deportistas y las lesiones de ligamento cruzado. Así que comencé a trabajar algunos días por semana junto a él, yendo y viniendo de Córdoba”, recordó.

 

Regreso a la Villa

Tanto comenzó a trabajar junto a Poncio que, tras casarse, decidió regresar a vivir a su ciudad natal.

“La vida me fue llevando de regreso acá nuevamente, incluso dejé de lado algunas oportunidades de salir a hacer alguna subespecialidad afuera del país. Y nada, muy contento de la decisión y de poder desarrollarme en esta profesión que me encanta y, sobre todo, especializado en Artroscopia, que es lo mío, y hoy trabajando  en conjunto con el doctor Germán Díaz”, expresó.

Sobre cómo está el rubro en el que él trabaja dentro de la Medicina, y consultado sobre si es real que ha habido un incremento de lesiones que él debe de tratar, debido a la cantidad de gente que hoy hace deporte, y haciéndolo con una exigencia importante, señaló: “Las razones son multifactoriales, pero me parece que una de ellas es el incremento de la intensidad del entrenamiento y la preparación. Antes, por ejemplo, la resonancia casi no existía, el diagnóstico por imagen no era tan preciso, como tampoco se había avanzado tanto en la cirugía. Así que a veces se lesionaban y quedaban así, y jugaban rotos, lo que les provocaba otro problema. O los subdiagnósticos capaz que no alertaban al deportista como debería y las lesiones empeoraban, sobre todo en lesiones meñiscales o las de ligamento cruzado. Pero igual hoy hay muchas lesiones porque sí, se incrementó el número de quienes hacen deportes y haciéndolo con un nivel de exigencia muy alto, sin ser profesionales”, dijo.

 

Gran descubrimiento

Sobre el tema del incremento de lesiones de ligamento cruzado sobre todo en futbolistas y rugbiers, el médico señala que por su experiencia como jugador y ahora como médico ha visto algo que quizás pocos sepan, y que es un factor que raya en algo tan insólito como hasta lógico.

“He visto, no una sino muchas veces, y cada vez más, que muchas lesiones de ligamento cruzado son provocadas por el cambio de botines, de los viejos a los nuevos. Porque en el fútbol y el  rugby, que son deportes de pívot, muchas veces el pie se traba, provocando un giro que provoca lo que se llama pívot, rompiéndose el ligamento. Y pasa porque al usar un botín nuevo, uno viene con la percepción del botón anterior, que tiene los tacos más gastados, y hace que la sensibilidad no sea la misma, por lo que se calcula mal, y ahí viene la lesión. De hecho, el doctor Jorge Pablo Batista, médico de Boca, ya lo ha nombrado como factor”, indicó.

Tanto se ve está situación que afirmó que “casi la mitad de estas lesiones de ligamento es por esta razón: y como también soy docente en la UNVM, tanto en Traumatología y Ortopedia, Biomecánica como Terapia Ocupacional, tengo un proyecto que quiero llevar adelante, un trabajo de concientización y prevención, dando charlas o conferencias, tanto con profesores de Educación Física como con los clubes. Y el tema son el uso de los botines y otros aspectos que los deportistas pueden tener en cuenta para prevenir y evitar lesiones graves. Es una oportunidad de que hacer más prevención dentro de mi área, porque en general los traumatólogos trabajamos ya cuando hay una lesión, y esta es una oportunidad de cambiar ese paradigma”.

 

Una profesión especial

“Como médico, no solo trato de curar a mis pacientes, sino que vivo junto a ellos su padecimiento, los sufro con ellos. Por eso sé que lo que hago es especial, teniendo empatía con  ellos, así que siempre trato de ponerme en su lugar y subirles el ánimo de que todo va a estar bien”, y sobre si le gusta más el consultorio que el quirófano no duda: “El quirófano, la cirugía me encanta, incluso con la exigencia, porque la experiencia me da la tranquilidad de hacerlo bien y con pasión. Y el consultorio bien, pero es más tedioso y cansador”, señaló.

Además, destacó que la tecnología cambió mucho la medicina, “con una robótica avanzada para varios tratamientos que ya se vienen, aunque todavía no llegan a Villa María”, y afirmó que “los médicos argentinos están al mejor  nivel del mundo, y siempre están al día y muy bien actualizados”.

 Y sobre su profesión, dijo: “Es muy gratificante ser médico, es una profesión que tomo con total responsabilidad. El mandato de todo médico es el servicio, algo que trato de inculcarle a los más jóvenes, sobre todo a los que empiezan. No se debe perder  la vocación de servicio ni la empatía hacia el prójimo, hay que ponerse en el lugar del otro. Y recordar que antes que recibir hay que dar”, indicó.

Por último, en este día tan especial, saludó a sus colegas: “A mis colegas y amigos, que son muchos,  les digo que nunca pierdan la alegría de profesar la medicina.  Un fuerte abrazo a todos, y espero que siempre sean retribuidos por esta gran profesión, que tanto ayuda a la gente”.

Más de

Comentarios