A Santiago Rivata ni por asomo le pasaba por su cabeza modelar, pero en un viaje a Brasil con amigos un buscador de talentos lo vio en la playa y ¡pum!: su vida dio un giro de 180º para bien
De simple chico villamariense a modelo top
Lo que le sucedió a este joven local es como de película, y es que sin buscarlo, y ni siquiera imaginarlo, de la nada, desde hace 8 meses recorre las mejores pasarelas del mundo y sus fotos salen en las revistas de moda más conocidas del planetaAbre a:
1. Ext. Día. Playa en Brasil
Un grupo de chicos villamarienses disfrutan de la arena, el sol y el mar. Entre ellos está Santiago Rivata (20), como uno más, con sus amigos de toda la vida. Y mientras sale del agua, o después de tomar un trago de cerveza o de jugar a la pelota, un hombre desconocido (Darío Fattore) se le acerca de la nada. Y comienzan a charlar.
Esta podría ser la escena inicial si algún día alguien escribiera el guion de una vida que podría catalogarse como de película. Que comenzó a través de una charla entre Santiago y el italiano Darío, quien dijo ser aquel día un descubridor de talentos y mánager de modelos top mundiales. Una charla que duró dos o tres meses, y de la que Santi cuenta más detalles: “Fui con mis amigos a Brasil, creo que fue a finales de 2024. Ahí se me acercó en la playa esta persona, de apellido Fattore, y me preguntó si no quería ser modelo. Obvio, en un principio no creí nada, pero charlamos y charlamos, ese día, a distancia y luego en Milan, donde lo vi un mes después cuando fui a hacer un viaje que había comprado a Europa y para el que había ahorrado para hacerlo con mi hermana, Valentina. Y me encontré de nuevo con Darío, quien volvió a insistirme si no quería modelar. No le di respuesta y seguí viaje, y en un momento me habló y me ofreció pagarme un tren de vuelta para que me viera una agencia, pero dudé, no estaba seguro, y regresé a la Argentina”.
Mánager de verdad
Resulta que una conocida de la familia Rivata, que es de Arroyo Cabral y que vive en italia diseñando ropa y conoce el medio de la moda, conoció y averiguó sobre esta persona, y las referencias que dio no pudieron ser mejores.
“Pues sí, lo que me decía Darío Fattore era verdad. Así que nos comunicamos nuevamente, y me conectó con varias agencias, y a través de videollamadas me hicieron como especie de audiciones y quedé nomás. Pocos meses después, por ahí de junio del año pasado, ya estaba en Milán trabajando tras firmar contrato con la agencia de modelo Monster, una de las más reconocidas de Europa y el mundo, además de firmar otro contrato con Darío, obvio, quien es mi mánager”, señaló desde París, donde está modelando por estos días.
Y así que de la nada, Santi se convirtió en modelo, y comenzó a hacer pasarela para marcas como Versace, Armani y otras más, y sesiones fotográficas para revistas del nivel de GQ -una de las publicaciones de moda masculinas más famosas del mundo- “sin capacitarme ni nada, me mandaron nomás y lo hice, naturalmente”, confiesa casi riendo este chico de una familia muy unida, que viven del campo, donde él trabajó un año tras terminar su escuela en el Trinitarios, donde cursó toda la escuela, hasta decidir qué estudiar (ahora lo hace, Comercio Internacional), quien tiene otro hermano (Bautista) y a su mamá -Gisella, quien tiene una carnicería tras criar a sus hijos- y a su papá (Juan Manuel) juntos, y que jugó 10 años al básquet en el Club Sparta.
Viajando y modelando
El hecho de que Santiago se maneje bien con el inglés le ha facilitado insertarse en este mundo en el que, como él afirma “jamás imaginé estar, pero ahora me gusta y lo disfruto”.
Y sí: más allá de hacer diferentes shows (pasarelas) en varias ciudades de Europa y Estados Unidos, sesiones de fotos para revistas y catálogos, Rivata, de la noche a la mañana, se la pasa viajando de un lado al otro, de una ciudad de Europa a otra, de este continente a América del Norte una y otra vez, y todo en apenas 8 o 9 meses, máximo.
“La Agencia Monster, que dirige Sven Melzer, apenas me vio, me dijo que sí. Esta agencia maneja modelos de Italia, España y Francia. Y desde mediados del año pasado comencé de inmediato a trabajar. Me enseñaron muy por arriba y un poco de cómo hay que moverse y me lancé. Y ahora siento que es algo que vengo haciendo hace años”, confesó Santi.
En este sentido, explicó que “como es algo que nunca pensé hacer, desde que llegué a la agencia, donde tienen un estudio increíble, comencé a ver todo detalladamente, aprendiendo desde la vista y la experiencia”, y sobre si le parecía que todo aquello es irreal, afirmó: “No, la verdad que no. Por ejemplo, muchos de los modelos con lo que estoy es como que desde hace muchos años querían estar ahí, y les vuela la cabeza, pero como yo no, para mí es diferente, lo veo más con curiosidad. Y ahora todo va muy bien, y tengo muy buena relación con mis compañeros”.
Muchísimo trabajo
Su primer trabajo fue haciendo fotos para QG en los Alpes. Luego empezó a hacer desfiles, el primero con Versace en Milán. Y le siguieron otros con marcas top como Lacoste, Casablanca, Westwood y Armani.
“Hice muchas cosas en el segundo semestre del año pasado. Donde además me llevaron por primera vez a Nueva York (ya fui otras veces y también trabajé en Aspen), para una campaña de fotos para Versace también”, detalló.
Santi contó que aunque está viajando todo el tiempo, su base es Milán, aunque hace unas semanas vino a la Argentina, para volver a irse a Europa, y ahora está trabajando en París.
“Parte del pago de la agencia es que me alquilan un AirBnb en Milán y cuando viajo me pagan los hoteles. Y sí, me están pagando bastante bien. Aunque todavía no estoy haciendo trabajos de mucha cantidad de plata, que probablemente pronto se me van a dar. Yo mientras tanto vivo esta increíble experiencia y sigo aprendiendo con entusiasmo”, expresó.
Un futuro increíble
Santiago Rivata contó que solo este año, es decir, en dos meses, hizo diez shows en Aspen, en París, Milán, “y ahora también con firmas como Montcler y Dolce&Gabbana”.
“En Nueva York, además de los desfiles que hice, me junté con varias agencias para ver cuál me representaba ahí y en Estados Unidos, sobre todo para entrar en el mercado de ahí a full. Y estoy viendo de entrar al mercado inglés”, y explicó: “Mi agencia madre es la de Milán, como se le llama en este mundo de la moda, pero no tiene la exclusiva en otros mercados. Creo que estoy cerca de estar en los más top de esta profesión, y aunque he hecho cosas que jamás pensé que haría, aún falta para estar del todo ahí. Ahora, por ejemplo, estoy por firmar con una de las mejores agencias de Nueva York, The Lions, que no tiene modelo hombres, solo mujeres, así que sería el primer varón que ellos representan, lo que sería un gran logro”, dijo.
Y mientras espera hacer sus dos próximos shows, uno de Armani y otra marca importante, en Milán, contó que pronto estará en Villa María para luego volver a viajar, además de contar que su familia y sus amigos están muy asombrados.
“La verdad que estoy muy contento con lo que estoy haciendo. Me cambió radicalmente la vida y para bien. Yo no tenía ni idea de que podía ser modelo. Igual sigo estudiando mi carrera de Comercio Internacional, en Córdoba, y ahora un poco a distancia, y tengo mi novia en Villa María a la que quiero traer pronto conmigo para que vea un poco de todo esto. Mis amigos y mi familia no se la creen, pero todos me han apoyado muchísimo, y sin sus consejos y apoyo hubiera sido difícil el haber tomado esta decisión, que fue, sin duda, la correcta”, concluyó.
