El Diario del centro del país

Los cimientos para estar bien plantados

Los cimientos

Tan importante como abrir la tierra para sembrar o plantar un árbol es abrir la tierra para cimentar la vivienda tan soñada…

na buena construcción dependerá, como primera medida, de buenos cimientos. De ahí la importancia de conocer todo sobre cimentación.

 

Qué es

La colocación de los cimientos de una construcción es el nombre que recibe el conjunto de materiales colocados en el terreno sobre los que se asienta la estructura. Su misión es la de soportar las cargas y asegurar que la estructura reciba iguales presiones y fuerzas en todo su despliegue, transmitiendo las cargas de la tierra para su mejor distribución.

Como bien lo dice la frase, una buena construcción dependerá, como primera medida, de buenos cimientos. Estos son la base de la construcción: una mala o pobre cimentación es un augurio de un futuro poco promisorio para toda la estructura.

 

Para qué sirve

Además de asegurar una distribución pareja de las cargas y fuerzas, se trata de lograr una base nivelada a la perfección para que la estructura no se vea comprometida por pesos mal repartidos ni exigencias en pilares o en cualquiera de las partes de la obra. Para la existencia de una buena cimentación se debe contar con un terreno bien preparado.

La parcela de tierra sobre la que se construye ha de estar nivelado y bien asentado, contando con la composición correcta para evitar que los azotes meteorológicos y las condiciones climáticas y ambientales lo hagan ceder y perder estabilidad.

El suelo puede complementarse con rellenos, y también puede “pisarse” a fin de compactar sus componentes, haciéndolo así más firme.

 

Funciones

Ya se habló de sostener las cargas y distribuir las fuerzas de la estructura, por lo que los cimientos han de ser fuertes y resistentes para no romper por cortante. Esto es el resultado de tensiones mal divididas, dado que movimientos telúricos, sismos u otros similares podrían provocar tensiones y fuerzas que amenazan con trozar la base.

Otra de las funciones es la de permitir la flexión de toda la estructura: el cimiento, aunque sólido, debe “moverse” en conjunto con el terreno. Al acompañar al terreno en sus movimientos, en lugar de imponerse estático, se evita las rupturas y los quiebres estructurales.

También los cimientos procuran aislar a la construcción de las características propias del terreno, como las humedades, la circulación de aguas sub-superficiales y demás.

 

Tipos

Se reconocen la cimentación superficial, también llamada “directa”, que se apoya sobre la capa de terreno superficial (o apenas por debajo del nivel) creando una base plana a partir de la cual se erige la construcción. Es la elegida para construcciones rápidas en terrenos y climas más estables.

Se clasifican, asimismo, en cimentaciones ciclópeas (para terrenos cohesivos, formada con hormigón fortalecido con piedras), zapatas (para elementos puntuales, como pilares o muros portantes, en bloques independientes con encofrados) y losas de cimentación (placas flotantes que se apoyan en el terreno).

Existe la cimentación semiprofunda, los llamados “pozos de cimentación”, usadas a veces bajo agua, y son las elegidas para muros de contención, arcos, micropilotes y otras.

 

Print Friendly, PDF & Email

En la misma categoría

Una cátedra que experimenta con el… Espacio público

Alexis Loudet

Creatividad, tecnología y arquitectu

Juan Pablo Morre

Bienvenidos al tren

Daniel Rocha