El Diario del centro del país

“Los dirigentes tendrían que mirar un poco más para el país y no tanto para ellos”

MANO A MANIO con Carlos Belfanti

Nació en Villa María, el 12 de febrero de 1956. Casado, dos hijos. Es escritor, investigador, diplomado en Historia Argentina y Latinoamericana y en Política y Partidos Políticos. A los 14 años inició su militancia en el peronismo. Estuvo detenido a disposición del Poder Ejecutivo en la dictadura militar del 76 y fue sometido a torturas. En 2006 se unió a Raúl Costa y su estructura. Fue vicepresidente del Tiro Federal. En 2014 y 2015 fue uno de los referentes locales del Frente Renovador liderado por Sergio Massa. Hoy, preside las áreas de trabajo del Partido Villamariense

Escribe Nancy Musa
De nuestra Redacción

Es un apasionado de la historia y de la toponimia (estudio del origen y el significado de los nombres propios de los lugares). Dedicó parte de su vida a la militancia política, no aspiró a cargos, su mayor deseo es enseñar a la juventud la importancia de la participación para transformar la vida de las personas. Escribió un libro con el significado de los nombres propios de los pueblos de la provincia y está a punto de publicar otro, con la misma temática, relacionado con las localidades turísticas del país.

Peronista de los de antes, de los que pegaban carteles para la campaña con el fervor militante, de los que se emocionaban al cantar la marcha, de los que hoy siguen esperando un país con mayor justicia social.

 

Sergio Massa estuvo en la provincia de Córdoba en los últimos días, ¿tienen pensado armar nuevamente el Frente Renovador en el Departamento San Martín?

-Sí, se está hablando de un armado en la provincia de Córdoba, como lo teníamos antes, con un director en toda la provincia y referentes en los distintos lugares y en la capital cordobesa. Creo que Sergio va a jugar con el Frente Renovador. Porque Juan Manuel Urtubey ya se abrió por su lado y por ahora quedan muy pocos en lo que es el armado del peronismo federal.

Y pienso que Massa va ir con el Frente Renovador.

 

En Córdoba las elecciones están fijadas en mayo, no hay mucho tiempo si quieren armar algo a nivel provincial.

-No, hay muy poco tiempo para esta elección, pero pensando en la presidencial tenemos más meses para trabajar. Sergio, a diferencia de lo que hizo en la otra elección de 2015, está comenzando a caminar el país.

 

¿Las elecciones a gobernador no serían prioridad para Massa?

-No, creemos que Sergio va a jugar directamente en la presidencial.

 

¿Qué mirada tiene sobre el peronismo en este contexto?

-Si queremos hablar de peronismo, yo hablaría hasta el año 1987. Después vinieron todos los ismos, el menemismo, el kirchnerismo. Si bien es cierto que debemos ponernos al día, estar con las ideas de la juventud, pero no es el peronismo que uno mamó desde chico.

No es el peronismo en que uno militó, participó, la bandera de la justicia social hoy en día prácticamente ha desaparecido.

Los gobiernos no llegan al pueblo, al trabajador, hay que luchar por los pobres, por los que más necesitan, no puede ser que tengamos un país con un alto índice de desocupación y con gente con hambre.

La pobreza en este país, durante el peronismo de la década del 70, era mucho menor a un dígito. No puede ser lo que estamos viviendo.

 

¿La dirigencia es la mayor responsable de la situación?

-No te quepa la menor duda. Lo que estamos viviendo es responsabilidad de los dirigentes que se preocupan más por no perder la próxima elección y se olvidan de nosotros. Nosotros somos los que movemos el país, no hay mirada social para el obrero, para la clase media, bueno, ya sabemos lo que es la derecha.

El pobre sigue estando cada día peor y eso no se justifica para nada en este país.

 

En la mayoría de las medidas que ha tomado este Gobierno, una parte del peronismo parece anestesiada. ¿Usted qué piensa?

-Sí, es lo que te comentaba antes. El peronismo no llega adonde tiene que llegar, hoy prima trabajar para la próxima elección. Se han perdido tantas cosas en este país, se ha perdido la ética moral de un político, se han perdido las ganas de armar otro sistema.

Tenemos una política que da pena, tenemos políticos corruptos, somos uno de los países más corruptos del mundo.

Cómo puede ser que algunos países vecinos tengan un PBI mayor que el nuestro. Nos faltan a nosotros dos cosas fundamentales, que son orden y justicia.

La justicia tiene que ser independiente, no partidaria.

Y el tema de Bolsonaro en Brasil es preocupante, da miedo que se produzca un efecto dominó. Hoy, el Gobierno argentino compró 300 pistolas Taser que paralizan. Eso va a dar mucho que hablar.

 

¿Quiere decir que volvemos hacia atrás en relación con el respeto a los derechos humanos?

-Por supuesto, acá se van a atropellar los derechos humanos, se va atropellar a la gente que se quiera expresar libremente en la calle. Se va a llevar por delante a todo lo que es el derecho de la mujer cuando sale a protestar, el derecho del obrero, el derecho del estudiante, lamentablemente apuntamos a eso.

 

¿Qué le pasó a Latinoamérica para que de pronto tuviéramos un Bolsonaro en un país como Brasil?

-Pienso que la política es cíclica. Cuando tuvimos el infausto Plan Cóndor se sumaron todos los países. Toda Latinoamérica sufrió el Plan Cóndor, con miles de desaparecidos, muertos, torturados, y después viene la democracia.

Y a la democracia, en distintos países le cuesta arrancar porque venía de un militarismo total. El socialismo en el Brasil de Lula pasa de pronto a un militar. Veníamos de 12 años de kirchnerismo y de golpe y porrazo Macri se choca con la elección. Porque pienso que ni tenía pensado ganar.

La pregunta es: si se pierde una elección es porque algo mal se hizo.

Estamos pasando los argentinos por un momento totalmente nefasto, con un gobierno que no pegó una, no tiró como quien dice ningún centro ni para el obrero ni para el jubilado, ni para el docente ni para la clase social que menos tiene.

Tendrían que mirar un poco más para el país y no tanto para ellos.

 

¿Qué esperanza tiene para este año?

-Lo que tiene de bueno es que podemos pensar en la renovación. Creo que hay que darle oportunidades a la juventud, no siempre deben estar los mismos dirigentes, eso a la gente no le gusta.

Tuve oportunidad de estudiar en la Universidad de Villa María y ver la cantidad de jóvenes que se están preparando para la política. De todos los partidos políticos. Y el Partido Villamariense, mi partido, tiene jóvenes espectaculares, formados, que esperan una oportunidad.

Ojalá el intendente Martín Gill vea un poco más allá y llame a la juventud de otros partidos para trabajar, que venga un recambio generacional, se da en todos los países.

Gente que aporta nuevas ideas.

 

¿El Consejo de Partidos Políticos está trabajando actualmente o están en un impás?

-Estamos en un impás. Se va a empezar a discutir y trabajar sobre la reforma de la Carta Orgánica, por lo que se dijo anteriormente.

 

¿Por qué piensa que Sergio Massa representaría un peronismo diferente?

-Massa representaría un peronismo diferente por la calidad dirigencial que tiene atrás de él. Es una persona que lo han dado vuelta como una media y no le encontraron ningún grado de corrupción, tiene un equipo de lujo, Lavagna, Daniel Arroyo, Angel Pignanelli, el Vasco Mendiguren, Graciela Camaño.

Pienso que Massa tiene una importante proyección, falta mucho todavía y vos ves el estancamiento de la polarización entre Macri y Cristina. Habrá que ver lo que pasa, pero tengo casi seguridad de que Massa va a llegar a octubre con un buen porcentaje de aprobación.

 

¿Usted cree en la unidad del peronismo, que a medida que se acerquen las elecciones van a juntarse?

-Los peronistas mientras más nos peleamos, más nos reproducimos (risas). Creo que va a ir unido, vos fijate lo que pasa en la provincia de Córdoba, sí creo que va a ir unido.

 

¿Por qué se inclinó por el peronismo siendo un adolescente?

-Vengo de una familia peronista, pero no ese hecho tengo que ser peronista. He leído mucho a Perón, he visto lo que ha dado el peronismo, una realidad que nadie puede negar, he mamado de chico el peronismo, te digo más, cuando trabajé para la campaña del doctor Pizzorno, nunca podía terminar de cantar la marcha peronista porque me emocionaba tanto (sonríe) que me largaba a llorar.

Ahora ya no se canta con el fervor que se cantaba antes, pero el peronismo va a existir siempre.

 

¿Al igual que el antiperonismo?

-Los gorilas, perdón por la expresión, estuvieron siempre. Existieron, existen y existirán siempre, es el contrapeso que no deja hacer al peronismo. Pero ya conocemos quiénes son.

 

¿Por qué lo detuvieron en 1976?

-En el año 1976 con un gran amigo mío, lamentablemente fallecido, Miguel Angel Gea estábamos recorriendo Brasil y decidimos ir a Paraguay. Y perdimos un colectivo que iba de Formosa al Chaco. Nos fuimos a hacer dedo a la ruta, imaginate, pelo largo, mochila y hacía poco que se había dado el ataque al Regimiento de Monte, en octubre de 1975.

Al estar haciendo dedo en la ruta vino un Unimog de Gendarmería y un camión del Ejército y sin mediar palabra alguna, cuando me descuidé estaba esposado y con una capucha en la cabeza.

Pasé por 13 centros clandestinos de detención, en Monte, en Chaco y ahí se aprende a conocer la miseria humana.

Conocés al hombre, y pensás cómo puede llegar a tanto, cómo puede llegar a torturar y hasta gozar de lo que estaban haciendo.

 

¿El día del golpe usted estaba detenido?

-Sí, me tocó pasar el baile allí adentro. Me acuerdo que para ellos fue una noche de festejo total. Los militares estaban en su salsa y después pasó lo que pasó. Sufrimos mucho, fue una generación que sufrió mucho.

 

¿Nació en Villa María?

-Sí, nací en esta bendita ciudad, en el viejo y querido Policlínico Ferroviario. Mi padre era ferroviario y viví siempre en Santiago del Estero 1128, en el centro. Los hermanos Alessio que tenían la orquesta de tango, ensayaban y yo estaba metido ahí. Por eso me gusta tanto el tango (risas).

La casa de ellos daba al patio de mi casa y ahí ensayaban. Y al lado de mi casa vivía don José Pedernera, el que escribió el primer libro de la historia de Villa María, yo me pasaba horas aprendiendo de él. Me enseñó mucho.

 

¿Desde niño le interesó la historia?

-Sí, la historia argentina es tan rica, tiene tantos bemoles, las muertes inútiles que hubo, el fusilamiento de Dorrego, la muerte del Chacho, la muerte sin razón de Laprida o de Camila O’Gorman y el sacerdote Ladislao Gutiérrez.

Las guerras intestinas entre unitarios y federales, las historias de amor que hubo. Cómo podemos olvidar el romance entre Delfina y Pancho Ramírez, entre San Martín y la moza de Perú que fue el amor de su vida, Rosa Campuzano.

La historia argentina me atrapó desde chico, sus personajes.

 

¿Cuál de los personajes de nuestra historia es el que más lo atrapó?

-Sacando San Martín y Belgrano, después de esos dos para mí el más grande de todos, el que San Martín le dijo “me voy y cuidame la frontera”, fue Martín Miguel de Güemes.

Siete ataques realistas repelió, lamentablemente tuvo una muerte tonta, murió desangrado a los 36 años. El y sus gauchos infernales los volvieron locos a los españoles.

Después hay que destacar lo de Juana Azurduy, ella perdió cuatro hijos y teniendo ocho meses de embarazo se subía el caballo e iba a pelear.

Por eso uno lee la historia argentina y tiene tanta gente importante, mujeres importantes y con roles fundamentales. Gente que dio su vida por defender nuestro territorio.

 

¿Por qué tenemos tan mala memoria como pueblo, por qué por momentos parecemos ajenos a nuestra historia y cometemos los mismos errores?

-Tenemos que empezar por ver los primeros siglos de nuestro país. El aborigen con su implicancia, la venida de los inmigrantes que nos convirtió en un crisol de razas. Los pueblos que pierden la memoria pierden su autonomía, su propia esencia, su idiosincrasia.

Qué nos pasa hoy en día, que no salimos todos a la calle, estamos sufriendo un gobierno nefasto y uno se pregunta adónde vamos a parar.

No puede ser que un jubilado esté cobrando migajas cuando trabajó toda su vida para hacer el país, un docente que nos enseña, un policía que arriesga su vida, un médico de hospital, no puede ser que estén ganando lo que están ganando.

Hay que ver muchas cosas. Un país sin educación no va a ningún lado. Los países que fueron devastados se levantaron gracias a la educación.

Pero nos mata la corrupción.

 

Volvamos a su infancia, ¿qué le gustaba de niño, a qué jugaba?

-Tuve una infancia muy feliz, los amigos del barrio, los del colegio, del club. Empecé a jugar al fútbol en River de Villa María, jugué en la zona, en Córdoba y seis meses en San Lorenzo de Almagro.

Pero mi deporte favorito fue siempre el tiro al blanco. Mi papá, Pablo, fue 20 años presidente del Tiro Federal, fue uno de los tiradores más destacados con fusil Mauser en el país.

Imaginate la alegría mía cuando mi papá me llevaba al Tiro. Tenía 11 años cuando hice mi primer tiro con fusil (risas). Eso para mí era la felicidad más grande.

 

¿Y cómo nace su interés por la toponimia?

-Cuando mi papá iba a los campeonatos de tiro con Simonetta, los hermanos Vaquero, mi papá me llevaba; yo era su único hijo varón, tengo tres hermanas Tatiana, Graciela y soy mellizo de Adriana.

Yo salía con mi papá y recuerdo como si fuera hoy que pasábamos por un pueblo, Chucul, y yo le preguntaba qué significaba la palabra Chucul.

 

Usted quería saber por qué se llamaban así los pueblos…

-Sí, quería saber y cuando fui visitador médico, en cada municipalidad que iba preguntaba por el origen del nombre del pueblo. Y te voy a contar algo, el disparador para empezar a escribir este libro fue una propaganda que sacaba El Diario del centro del país, que ustedes ponían los pueblos donde llegaban.

Entonces me puse a revisar los datos que tenía y los tenía a todos. Y ahí me entusiasmé y escribí el libro que me llevó cuatro años. Dos años investigando y dos años comprobando la veracidad de los datos.

Y ahora en mayo o junio saco la toponimia turística de nuestro país. Tengo la suerte de conocer todo el país.

 

Carlos, cuando empieza con la militancia política, ¿con qué dirigentes se relaciona?

-Imposible olvidarme del doctor Carlos Pizzorno, de Nelda Orsi, Zayas, Domínguez, el Bebe Musa. Con el Bebe una vez salimos a pegar carteles de la campaña de Pizzorno y cuando los terminamos de pegar, vinieron los radicales y nos arrancaron todo.

Así que esperamos que se fueran y los volvimos a pegar y nos quedamos vigilando un rato (risas).

 

Me imagino que esa elección la disfrutó, ganaron.

-Sí, fue maravilloso. Ya se palpitaba el regreso de Perón después de tantos años proscripto, creo que sabía que venía a morir en el país, junto a su pueblo.

 

¿En la recuperación de la democracia estaba militando todavía?

-No, estaba abocado a mi trabajo, viajaba mucho y no tenía tiempo. Y allá por el año 2006 Raúl Costa me invita a formar parte del Partido Villamariense, que no nos fue tan mal porque en 2007 estuvimos ahí en las elecciones municipales y ya en 2011 lo encontramos a Accastello con una billetera gorda y era imposible pelearle la Intendencia.

 

¿Pelear contra el poder municipal en 2007 fue un gran desafío?

-Sí, los votos hablan, la diferencia con Accastello fue exigua. Trabajamos muy bien, Raúl es una persona muy capaz, muy inteligente. Después en 2011 no fue tan bien, pero no te olvides que por ocho años fuimos la segunda fuerza política de Villa María.

Y tuvimos uno de los mejores, o el mejor, revisador de Cuentas, que es José Naselli. Que peleó contra todo, junto al radical Maristany.

 

¿El balance del Partido Villamariense fue muy positivo para usted?

-Sí, muy positivo. Y lo más importante es que siempre aparece gente joven, con un interés por estudiar, por formarse, por hacer política y el deseo de participar. Ojalá, como te decía, que Martín Gill los convoque, que no tengo duda que Martín va a repetir su gestión, que dicho sea de paso es muy buena.

La juventud tiene mucho para ofrecer hoy en día. En nuestro partido hay mucha gente capaz.

 

¿Siguen trabajando?

-Sí, tenemos reuniones mensuales, nos interesamos mucho por la problemática social, vamos a los barrios, pero no queremos pasar por sobre el trabajo de las áreas municipales. Y ahora el partido va a trabajar junto con Unión por Córdoba por supuesto para la de gobernador. Y para la local, me animo a decirte, es mi opinión personal, que nos vamos a poner la misma camiseta, la de Unión por Córdoba.

 

¿Qué pasa si el peronismo va dividido en la ciudad o no hay posibilidades?

-Posibilidades hay, supongo que la pregunta viene relacionada con Accastello. Mirá, creo que el candidato oficial va a ser Martín Gill. Por supuesto que Eduardo tiene sus votos, su gente, pero no creo que llegue si va con otro partido.

 

El peronismo cumple 20 años en el poder de la provincia y la ciudad, pocos gobiernos permanecen por tantos mandatos.

-Cuando hacés las cosas bien, el resultado está en las urnas. Vos tenés a Schiaretti que es un excelente administrador, una excelente persona y con un compromiso social importantísimo. El peronismo llega a todos los rincones de la provincia, ayudando a los que más necesitan, se están haciendo obras en las rutas, la terminación de los ramales de los gasoductos, la autopista que se quiere hacer en el Valle de Punilla, el puente de Carlos Paz, acá en Villa María un nuevo puente, el Parque Pereira, el camino abierto a la Universidad, la red de desagües, son obras muy importantes que se están haciendo.

 

Al gobernador le pasan factura por estar pegado a Macri, ¿usted qué opina?

-Schiaretti es muy inteligente. Un político tiene que tener afinidad y políticas comunes con todos los partidos. Lo que está haciendo Schiaretti es trabajar con todos, por el país.

 

¿Se arriesga a apostar quién puede ser el candidato o la candidata a vice de la provincia?

-Sí. La fórmula va a ser Schiaretti – De la Sota. Natalia de la Sota, la mujer tiene que tomar mucho protagonismo y me encanta la participación de la mujer en política, es astuta, tiene una mirada diferente, transformadora.

 

Y a nivel nacional ¿será pesada la herencia para quien le toque asumir el próximo gobierno?

-Que no te quepa la menor duda, hay que ver qué se encuentra debajo de la alfombra. Va a ser realmente durísimo volver a enderezar esto. Venís de un gobierno que hizo las cosas más o menos bien y te encontrás con una derecha terrible. Porque estas personas no saben gobernar, se han chocado las elecciones y las políticas que están aplicando son lamentables, dan lástima.

Vos no le podés cobrar seis mil pesos de gas a un jubilado que gana ocho mil, por dar un ejemplo.

 

Usted militó la mayor parte de su vida, pero nunca tuvo cargos electivos, ¿nunca pidió nada?

-No, nunca pedí nada, a mí me gusta enseñarles a los jóvenes, ellos están ávidos de participar. Hay que darle oportunidad a la juventud.

 

¿Qué planes o aspiraciones tiene hoy para su vida?

-Planes, muchísimos. Hay que vivir activo, con planes, con proyectos. Me gusta mucho la investigación, la escritura, seguir viajando, seguir conociendo distintas culturas del mundo y alguna vez cuidar a los nietos (risas).

 

¿Cuáles fueron los momentos más gratos que vivió en su vida política y cuáles los más ingratos?

-Los más gratos cuando ganó Pizzorno en 1973, eso fue una de las grandes alegrías. Otra alegría fue poder participar y acompañarlo a Raúl Costa, una persona cálida, con carisma.

Y dolor, haber perdido con Raúl las dos elecciones en Villa María.

Y la juventud que trabaja en el peronismo hoy me llena de alegría y orgullo.

 

Opiniones

Mauricio Macri
Es lo más nefasto que le puede haber pasado al país en los últimos años, el Gobierno del PRO no tiene la más mínima idea de gobernar y lamentablemente lo estamos sufriendo todos los argentinos.

Juan Schiaretti
Un buen gobernador, un gran administrador, una persona con convicciones, con compromiso, trabajadora y un dirigente de lujo.

Martín Gill
Lo veo como un mix entre el académico y el político. No tengo duda de que va a ser reelecto por la calidad de gestión que está haciendo. Es una persona muy capaz, muy inteligente y honesta por sobre todas las cosas. Pienso que tiene un futuro muy interesante.

Me gusta
Leer, la música, la historia argentina.

Me encanta
Viajar.

Me divierte
Estar en familia, con mis hijos, mi señora. Los asados con los amigos.

Me entristece
La pérdida de un familiar, la pobreza, el sueldo de los jubilados, los políticos corruptos.

Me enoja
La mentira, la hipocresía, la soberbia.

 

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