El Diario del centro del país

Los edificios por los que pasó la Municipalidad

Segunda parte – En la entrega anterior sobre los edificios que ocupó la Municipalidad a lo largo de los años contamos que comenzó a funcionar en una pieza en la casa del primer jefe comunal Pedro Viñas, para luego trasladarse a otra pieza de una casona en la calle Paraguay (hoy Mitre), a la altura del 23, la que ya fue demolida. De allí a Mendoza 852, mucho más tarde al espacio del antiguo Mercado Mitre (Estados Unidos 111)… Hasta llegar al “Palacio”

 

Escribe: Augusto López, de la Dirección de Patrimonio Histórico

El histórico Palace Hotel de Villa María constituye actualmente la sede del Departamento Ejecutivo Municipal. A partir de eso el edificio se conoce fundamentalmente como “Palacio Municipal”.

El monumental inmueble, en virtud de su valor histórico-arquitectónico, fue Declarado Patrimonio Villamariense a través del Decreto Nº 1.029 del Departamento Ejecutivo, el 5 de noviembre de 1998).

En 2017, los estudiantes de la Escuela Superior de Bellas Artes Emiliano Gómez Clara Feliciano Barrera y Florencia Gonzáles lo denominaron “Maravilla Arquitectónica”, mientras que Sofía Cardozo y Lucía Cañas lo definieron como “El Soberano Patrimonial”, tras investigar su arquitectura.

 

Eclecticismo

Los estudiantes consideraron que se enmarca dentro de un eclecticismo europeo que armoniza el “pináculo gótico” (siglos XII-XIV), el “estuco barroco” (siglos XVII-XVIII), la “columna corintia” (siglo IV), la “pilastra barroca” (siglos XVI-XVII), el “pedestal renacentista” (siglos XV-XVI), la “columna barroca” (siglos XVII-XVIII), el “arco romano” (siglos II-IV), la “balaustra barroca” (siglos XVII-XVIII) y el “coquille rococó” (siglos XVIII-XIX).

 

Neo Plateresco

En cambio, la Comisión de Patrimonio Histórico (creada mediante Ordenanza Nº 3.122 y conformada por Decreto Nº 607/93), ubicó el estilo en el Neo Plateresco”.

El Neo Plateresco fue una tendencia arquitectónica española que se desenvolvió en un contexto atravesado por la “decadencia imperial” (en 1898, España perdía los dominios coloniales de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam; completando su declive como Imperio).

“… se produce (entonces) en la arquitectura española una reacción que podía tacharse de nacionalista por cuanto vuelve a formas muy arraigadas y significativas que se dieron en nuestra historia edilicia. Es primero el Plateresco y después, en menor escala, el Barroco…” (Navascues Palacio, 1973: 312).

Consecuentemente, el estilo Neo Plateresco reivindica el “esplendor hispano”; rescatando aspectos de un “pasado virtuoso” constitutivos de la “identidad nacional”, como las formas platerescas y barrocas.

Se consolida a partir de 1900, cuando el arquitecto José Urioste presentó un “pabellón real” en la Exposición Universal de París: “…en el cual se recordó el florido período del arte español en la época del Renacimiento…” (Navascues Palacio, 1973: 314).

Como movimiento nacionalista, busca la recuperación moral de un pueblo que se visualiza en el “ocaso” de su “momento imperial”.

“…los productores y artistas españoles deben concurrir en gran número a París […] y ya que perdimos colonias y prestigios políticos, que el arte y la industria, allí dignamente representadas, levanten nuestro decaído espíritu en presencia de las demás cultas naciones…” (Navascues Palacio, 1973: 315).

Así, el Neo Plateresco es un estilo que se sustenta en el “historicismo” (reivindica una arquitectura representativa de un pasado virtuoso -el plateresco se desenvolvió en el siglo XVI-), se construye como movimiento de “reacción nacionalista” (vuelve al plateresco como aspecto evocador de la identidad nacional) y deviene en un “regionalismo” (la abundancia de ornamentos responde a la intensión de mostrar particularismos regionales).

 

El Gran Hotel

El Palace Hotel se construyó entre 1928 y 1930, en una coyuntura caracterizada por la consolidación del modelo agroexportador argentino, concebido para ubicar la economía nacional en el mercado mundial; como productora de materias primas y alimentos y consumidora de manufacturas.

Ese sistema, cimentado en la “tierra”, el “trabajo” y el “capital”, implicó privatizar sectores productivos, conseguir inversiones de capitales extranjeros (esencialmente, para crear una estructura de comunicaciones y transportes que, convergente en Buenos Aires, vinculara campos, ciudades y “puertos) y estimular un mayor asentamiento de inmigrantes (para de alguna manera compensar la “falta” de población nacional).

El modelo, solamente ventajoso para una minoría inclinada a vivir ostentosamente, hizo contrastar el crecimiento económico con la desigualdad social.

Así, frente a una elite que recolectaba las bondades de una “economía virtuosa” (la riqueza derivada de la producción-exportación de carnes y granos) se vertebraba una multitud que padecía las injusticias de un “proyecto excluyente”.

En esa Argentina se concibió el Palace Hotel, un monumental proyecto arquitectónico a pedido del comerciante de Buenos Aires Santiago Balerdi, destinado a sectores acomodados de la economía agro-exportadora.

Se erigió en Villa María tomando en cuenta su estratégica ubicación (entre Córdoba y Rosario, en el corazón del sector productivo argentino); una urbe atravesada por medios de comunicación y transporte (en 1930, por ejemplo, por el centro urbano pasaban las formaciones de los ferrocarriles Central Argentino, Andino, Pacífico y Francés).

El hotel, inaugurado en 1930, se construyó en un solar que pertenecía a Antonio Maggi.

“…don Santiago Balerdi, hombre de negocios y de clara visión, fijó sus ojos en Villa María y le compró la propiedad a don Antonio Maggi, quien se mudó a su estancia, La Negrita, donde había construido su nueva casa […] Por ese entonces se comentó que su construcción se debía a que en la Estancia La Negrita se instalaría un Casino y en el hotel se hospedarían los jugadores que vendrían de todo el país…” (Benítez, 2013:145).

Fue proyectado por el ingeniero-arquitecto cordobés Angel Lo Celso y construido por la firma Ambrosio Bruno y Hnos, también de la capital provincial. En tanto, R. Glickman e Hijo proveyó los mostradores y estanterías; Carello Hermanos la herrería y Angeleri Jacuzzi & Cía los sanitarios. (El Diario, 8 de noviembre de 2012).

Por su parte, Francisco Schiavone, procedente de Buenos Aires, fue contratado para la pintura y la ornamentación. (Benítez, 2013:146).

 

La estructura y el interior

La estructura comprende cuatro plantas conectadas por dos escaleras revestidas con mármol. La escalera que usaban los huéspedes es más ancha que la otra (reservada para el personal).

Complementando las escaleras se instalaron dos ascensores.

Según el relevamiento practicado por la Comisión de Patrimonio Histórico, el inmueble tiene muros de ladrillos comunes, revoques calcáreos, techos de hormigón cubiertos con baldosas cerámicas y pisos de baldosas graníticas en los espacios comunes y de pinotea en las habitaciones.

Su carpintería es de madera.

En la planta baja, en el sector de la entrada (contorneando el hall), estaban la Recepción, Contaduría, Gerencia y Caja; posteriormente, sobre la calle Mendoza, dónde está el Registro Civil, se ubicaba la Confitería-Comedor.

En tanto, en calle Sobral (anteriormente Balerdi), estaba el Salón Dorado, usado para actividades como banquetes y bailes. Seguidamente, se presentaba otro salón, más chico que el anterior aunque no menos suntuoso. Continuando la calle Sobral, se entraba al Garaje.

 

Máquina para lavar platos, calefacción, suites…

Finalmente, en la planta baja también se encontraba la Cocina. “…entre los novedosos elementos que se instalaron estaban las máquinas para lavar platos y copas de marca Crescent; las mezcladoras, picadoras y molinos marca Hobart, las cortadoras de fiambre Berkell; todos elementos que fueron suministrados por la firma Van Berkell de la ciudad de Buenos Aires…” (El Diario, 8 de noviembre de 2012).

Tanto en la Confitería-Comedor como en el Salón Dorado había plataformas que eran usadas para que actuaran orquestas.

El Hotel Palace tenía 120 habitaciones (provistas de calefacción) y 92 baños (con agua caliente y bañera) distribuidos en las plantas superiores (el tercer piso presentaba un aspecto más sobrio que los anteriores).

Las “suites principales” llevaban los números 228 y 328.

En el primer piso se ubicó Salón Blanco, reservado para reuniones y ceremonias.

El inmueble poseía panadería, sótano (aún se conserva una parte de las estanterías), barbería-peluquería y lavandería (en proximidades del Garaje) “…con grandes lavadoras mecánicas, un secadero totalmente cerrado con circulación de aire caliente y grandes planchas a vapor…” (Benítez, 2013:146).

Retomando la calle Mendoza, dónde termina el inmueble, se construyó un portón vehicular. Siguiendo esa entrada podían visitarse las calderas.

El personal trabajaba uniformado y se movía por un sector particular. “…la ropa blanca, vajilla y platería tenía la inscripción Palace Hotel…” (Benítez, 2013: 146).

Carlos Gardel visitó el Palace Hotel cuando (1933) se presentó en la Sociedad Italiana de Villa María. También estuvieron en el suntuoso hotel Jacinto Benavente, Arturo Jauretche, Raúl Barón Biza, Ernesto Sábato y Arturo Capdevila.

Actualmente, una calle villamariense conmemora el nombre del primer dueño del Palace Hotel, Santiago Balerdi, más allá de que lo habría vendido por falta de recursos antes de que estuviera completamente terminado. Años después, Balerdi decidiría poner fin a su vida ante la pérdida de la visión como consecuencia de una diabetes.

 

Palacio Municipal “27 de Septiembre Miguel Veglia”

El hotel (cuya propiedad ostentaron el citado Balerdi, Blas De Santos y las familias Blanco y Bencich, procedentes de Buenos Aires, paulatinamente, se constituyó en un caracterizado centro social que reunía a los villamarienses en banquetes, reuniones, ceremonias y bailes.

La Municipalidad adquirió el inmueble en 1987 (durante la intendencia de Miguel Angel Veglia), para instalar las dependencias del Departamento Ejecutivo Municipal; que habían sido ubicadas en el histórico Mercado Mitre a partir de 1980.

El Palace Hotel fue comprado en el transcurso de un proceso judicial caratulado “Frieboes de Bencich Emilia Irma s/ Quiebra s/Incidente de Co- administración comercial referente al Palace Hotel” (MVM. HCD. Ordenanza Nº 2460. 13 de diciembre de 1987).

Así, el 14 de diciembre de 1987, el Departamento Ejecutivo Municipal se presentó con la finalidad de adquirir el bien, en virtud de una autorización concedida por el Concejo Deliberante Municipal mediante la Ord. Nº 2.460, sancionada 13 de diciembre de 1987.

 

Comisión de traslado

Cumplido el trámite, se constituyó una Comisión de Estudio para el Traslado de la Administración Municipal al Palace Hotel, que se formaría por “…un representante del Colegio de Arquitectos, uno del Centro de Ingenieros y Arquitectos, uno del Suoem, dos del Departamento Ejecutivo, dos profesionales de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, dos concejales por la mayoría y uno por la minoría…” (MVM. HCD. Ord. Nº 2.476. 22 de enero de 1988).

Finalmente, el Concejo Deliberante convalidó lo actuado por el Ejecutivo, aceptando la adjudicación del Palace Hotel (MVM. DEM. Ordenanza Nº 2489. 15 de febrero de 1988).

Dentro de esa operación, se concretó el traspaso de una parte del personal hotelero a la Municipalidad.

A partir de 2014, con Eduardo Accastello en la intendencia y a raíz del fallecimiento de Veglia, el inmueble se llama “Palacio 27 de Septiembre – Miguel Veglia” (MVM. HCD. Ordenanza Nº 4.171. 17 de julio de 2014).

 

Referencias

-Archivo Histórico Municipal de Villa María (AHMVM). Caja Nº 236 (F3). Foto Nº 187: Palace Hotel de Villa María (1930), Caja Nº 305 (F8). Foto Nº 1160: Palace Hotel (1932) y Caja Nº 305 (F8). Foto Nº 1037: Palace Hotel (1948)

-Municipalidad de Villa María. Departamento Ejecutivo. Decreto Nº 1.029. Villa María, 5 de noviembre de 1998.

-Municipalidad de Villa María (MVM). Honorable Concejo Deliberante (HCD). Ordenanza Nº 2.460. Villa María, 13 de diciembre de 1987, Ordenanza Nº 2.476. Villa María, 22 de enero de 1988, Ordenanza Nº 2.489. Villa María, 15 de febrero de 1988, Ordenanza Nº 4171. Villa María, 17 de julio de 2014.

-Barrera, Feliciano y Gonzáles, Florencia. “Maravilla Arquitectónica” (infografía). Escuela de Bellas Artes. Y Cañas, Lucía y Cardozo, Sofía. “El Soberano Patrimonial” (infog.). Escuela de Bellas Artes. Villa María, 2017

-Benítez, Julio. “Tiempos Viejos ¿Te acordás hermano?” Parte II. Villa María, 2013

-El Diario. Villa María, 8 de noviembre de 2012.

-Navascues Palacio, Pedro. “Arquitectura y arquitectos madrileños del siglo XIX”. Instituto de Estudios Madrileños. Madrid, 1973, Turletti, Agustín. Entrevista, 30 de octubre de 2018.

Print Friendly, PDF & Email

En la misma categoría

Vivienda semilla

Mercedes Dagna

Actividades en la Regional 5

Daniel Rocha

Trabajo de jóvenes villamarienses elegido entre 587 del mundo

Mercedes Dagna