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Cartas, opiniones, debates – Situación desagradable

Una vecina asegura indignada que policías se colocaron guantes de látex para detener a una persona… Además, cuestiona “el circo” que se monta para estos operativos, poniendo el ojo en la utilización de los recursos municipales

Señores de El Diario, me dirijo a ustedes para contarles una situación muy desagradable que observé días atrás y que involucra a la Policía de la Provincia y los recursos municipales utilizados en Seguridad Ciudadana para un megaoperativo con ningún resultado más que la humillación a otro ser humano.

Un gran circo se volvió a montar en la esquina de bulevar Cárcano y Dante Alighieri, para detener a una persona que, leo en vuestro medio, estaba “molestando a la gente que circulaba por el lugar”.

Como vecina del lugar les cuento que intervinieron un auto de la Policía con dos uniformados (un hombre y una mujer), más tres autos, una camioneta y dos motos de Seguridad Ciudadana que se dedicaron a montar un show para llevarse a Ojito, el limpiavidrios de 42 años tratado como “sospechoso”. Fui a consultar al habitué del zeppelin y me contó que, como siempre, pudo haberse excedido en pedir en tono alto “una colaboración”, pero cuando llegaron los policías la mujer le pidió “que dejara de hacer lo que hacía”, lo que para Ojito es trabajar. Nada más y nada menos. Frente a esto, él le habría contestado que entonces ella lo llevara a comer a su casa, lo que habría provocado la reacción de los uniformados, que determinaron demorarlo, montando todo un circo. Y vale mencionar que a El Diario informaron que “el sospechoso hizo caso omiso y comenzó a amenazar a un efectivo policial, quedando finalmente detenido”. No fue así, se lo aseguro porque no éramos pocos mirando esta situación.

Sin embargo, lo más denigrante, repudiable y asqueroso llegó en el final, cuando todavía casi sin comprender a qué se debía tanto operativo, los policías se colocaron guantes de látex. Otro vecino del lugar comentó al pasar que pensaba que se llevarían algún perro (muerto o enfermo), pero no. Se colocaron guantes de látex para detener a una persona. Nunca lo había visto. Me causó indignación y postergué por varios días este comentario, pero debo contarlo y los jefes policiales brindarán explicaciones.

A tal punto llega el absurdo que esto sucedió alrededor de las 21.40 de un día y al otro, temprano, Ojito ya estaba otra vez en la esquina (solo habría pasado dos horas detenido), pero sin su zeppelin, el que asegura no se lo devolvieron.

Por último, me gustaría sugerir dos cosas: una es el relevamiento de las personas en situación de calle, más allá de artistas o limpiavidrios que intervienen en las esquinas, muchos de ellos pasajeros, ya que existen situaciones muy particulares, y, por otro lado, revisar la utilización de los recursos municipales, ya que tanto circo para llevarse a Ojito deja a las claras que el enfoque no es óptimo y se contrapone con el caótico tránsito en la ciudad.

Amigos, muchas gracias por este espacio. Guantes de látex, la verdad que un horror asqueroso.

Saludos.

  1. B.
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