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La portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, luce una remera con la inscripción “Liberen a Milagro” al saludar al presidente Macri y luego, al hablar ante el pleno del Congreso
La portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, luce una remera con la inscripción “Liberen a Milagro” al saludar al presidente Macri y luego, al hablar ante el pleno del Congreso

Un villamariense y la visita de Macri, desde España

Hoy visitó España el presidente de Argentina, Mauricio Macri, quien fue recibido con todos los honores por un Gobierno que, al igual que el suyo, se encuentra rodeado de corrupción, con ministros que tienen que dimitir por los llamados Papeles de Panamá (motivo por el cual, no se me escapa, también debería haber dejado su cargo el actual mandatario de nuestro país que llegó aquí en visita oficial).

Y, es cierto, entre bueyes no hay cornadas.

Los gobernantes actuales y algún expresidente de España, como Felipe González, aparecen pidiendo por los presos políticos de Venezuela, cosa que hacen reiteradamente, pero, sin embargo, no mencionan jamás a los presos políticos de Argentina, como es el caso de Milagro Sala.

Son los diputados del Partido Unidos Podemos (quienes se refirieron al presidente Macri en el mismo Congreso como “presidente offshore”) los que reclamaron por los presos políticos de Argentina, en particular por Milagro Sala, llevando remeras con inscripciones alusivas a este reclamo, como podéis ver en las fotos que os envío de la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero.

Como villamariense, como cordobés, como argentino, residiendo en España, me avergüenza que se prive de la libertad a una persona injustamente, durante más de un año, sin que haya sentencia alguna en su contra y por motivos políticos, contrariando toda la legislación vigente y los tratados internacionales de los cuales Argentina es signataria y desoyendo los reclamos de organismos de las Nacionales Unidas, así como los de Amnistía Internacional, por citar solamente algunos organismos y organizaciones no gubernamentales de reconocida trayectoria.

Esta situación y otras que también son importantes me entristecen dado que por lo que leo, me doy cuenta de que estamos involucionando en lo que respecta a los derechos relacionados con la libertad de expresión, entre otros derechos constitucionales (que tanto sacrificio, tantos muertos y desaparecidos nos costaron para conseguirlos).

Esos derechos que, al parecer, ahora se están perdiendo, me habían hecho sentir orgulloso de ser ciudadano argentino.

Un fuerte abrazo.

José Ignacio Córdoba, Santa Pola, Alicante, Comunidad Valenciana, España

 

¿Qué está pasando en la Patagonia?

Necesitamos evitar que se aprueben más permisos de salmonicultura en la Patagonia.

Las compañías que se dedican a esta actividad crían a los salmones en jaulas que permanecen bajo el mar. Pensemos en toneladas y toneladas de estos peces. Tienen plagas, reciben antibióticos y se mantienen encerrados por mucho tiempo. Por supuesto, los efectos en el océano son inevitables: pérdida de biodiversidad, impacto sobre la fauna marina, mayor probabilidad de marea roja, contaminación y más.

Para prevenir más daño, tenemos que lograr que la corporación Mitsubishi, que ingresó a esta industria, retire el pedido de 13 proyectos de salmonicultura para la Región de Magallanes, al sur de Chile.

Y hay algo peor: 10 de ellos, se ser aprobados, estarían sobre reservas nacionales.

Hoy ya son más de 80 mil las personas que están defendiendo los mares del fin del mundo.

La salmonicultura no es sólo lo que se ve, sus consecuencias también se esconden debajo del mar. Como quien barre la basura debajo de la alfombra.

Es hora de frenar la destrucción de nuestros océanos antes de que sea demasiado tarde.

Para todos aquellos lectores de EL DIARIO que quieran acompañar ésta y otras campañas en las que trabajamos, estamos disponibles en socios@infogreenpeace.org.ar

Un abrazo.

Leonel Mingo, Unidad de Campañas Greenpeace Argentina

José Naselli le responde a Belloccio

A través de una carta dirigida a EL DIARIO, el extribuno de Cuentas de Villa María, José Naselli, recordó una serie de hechos que incorpora en la nota como respuesta a declaraciones de Eduardo Belloccio. Este es el texto de la misiva: “He leído las declaraciones que ayer vertió en vuestro medio gráfico el dirigente gremial Eduardo Belloccio respecto a opiniones del legislador Darío Capitani.

Desde ya aclaro que ninguna de las versiones de esta estéril polémica me llega en absoluto. Ninguno de los sectores políticos involucrados me representa.

Pero resulta que cuando leo la defensa que Belloccio hace de un ‘pasado’, que me repulsa tanto como este ‘presente’, y menciona la palabra ‘corrupción’, viene a mi memoria algo que sucedió hace unos años, tantos que ya los hechos se desdibujan y se olvidan, pero que vamos a reverdecer.

Capítulo 1º. El 5 de octubre de 2010 llegó al Tribunal de Cuentas un acta acuerdo del 27 de octubre de 2008, por la cual Luciano Di Tella, presidente de ATGE SA, cedía a Federación Mercantil de Villa María los derechos licitatorios de explotación del sistema de estacionamiento medido y tarifado.

Dicha acta acuerdo estaba firmada por (Eduardo) Accastello (autorizando la cesión), y Héctor Maccarini (por la cesionaria Federación Mercantil), pero, curiosamente, faltaba la firma del cedente, esto es, la de Di Tella. Por ello, era evidente que la cesión nunca se había consumado

Capítulo 2. Para mi sorpresa, el 7 de octubre de 2010 apareció en los medios (consultar EL DIARIO de esa fecha) un comunicado firmado por Héctor Maccarini, Eduardo Belloccio y Sergio Cabrera cuestionando mi conducta como tribuno, al tiempo que exhibían un facsímil del acta acuerdo, con una leyenda ratificatoria de la cesión y una firma que, aseveraban, era de Di Tella. La explicación de Bellocio-Maccarini-Cabrera fue la siguiente: ‘En fin, ingresó otra documentación después de la nota que les hizo publicar Naselli, del 27 de octubre de 2008, y es la que lleva la firma de Di Tella, del 6 de noviembre del mismo año’ (sic).

Capítulo 3º. El 14 de octubre de 2010 llega al Tribunal nota de Accastello insistiendo en la validez del acuerdo, alegando, respecto a la falta de la firma del cedente, de que se trataba de ‘un error de tipeo’, (entre otros varios argumentos), pero que el 6 de noviembre de 2008, Di Tella había ‘…ratificado todo lo actuado… conforme surge de la nota Nº 5.432 presentada por Federación Mercantil con fecha 18 de noviembre de 2008, nota que involuntariamente se omitió incorporar en tiempo en las actuaciones administrativas y que en copia certificada también acompaño’ (sic).

Con su nota, Accastello acompañaba un ejemplar del acta acuerdo que sí llevaba la firma de Di Tella (la misma exhibida siete días antes en la prensa). Cuando los tribunos preguntaron la razón de no haber sido agregada antes, el entonces secretario legal y técnico del municipio (abogado Mauro Beltrami), explicó que el acta que sí contenía la firma de Di Tella había sido ingresada por mesa de entradas, pero no la encontraban porque estaba arrumbada ¡al fondo de un cajón del escritorio del entonces secretario de Gobierno, Héctor Muñoz!

Capítulo 4º. Un año después, el 30 de agosto de 2011, Luciano Di Tella compareció ante un escribano y dejó sentado por escrito ¡¡¡que él nunca había estampado firma alguna en el acta acuerdo!

Nota: todo lo expuesto está documentado en los protocolos del Tribunal de Cuentas”.

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