Marcharon por segunda vez en el mes con consignas de educación

Vecinos que integran diversas organizaciones sociales y comunitarias volvieron a movilizarse hasta la sede que el Estado provincial tiene en calle Mendoza al 1100, en pleno microcentro villamariense

Esperan la entrega de 500 pack de útiles escolares por parte de la Provincia

La movilización se produjo un día después de la fecha que se había fijado para recibir útiles escolares, lo que no se concretó. Reclamaron también por la exigencia de pago de cuotas e inscripciones en establecimientos educativos

Nuevamente organizaciones sociales llegaron hasta la puerta de la sede villamariense del Gobierno de la provincia de Córdoba para demandar la entrega de útiles escolares.

Ya lo habían solicitado mediante una movilización similar el miércoles 7 y la historia se repitió ayer, cuando decenas de personas se concentraron frente al Centro Integral de Atención al Ciudadano, la boca del Estado provincial en la ciudad.

“Nos habían asegurado que tendríamos los útiles ayer, pero no ocurrió”, dijo a EL DIARIO una de las manifestantes, haciendo referencia al día martes.

Lo que las organizaciones solicitan son 500 pack de útiles. “Están confirmadas las mochilas y las cartucheras porque las hacen las compañeras del Encuentro de Organizaciones en Córdoba”, apuntó una voz.

También indicaron que no tienen dudas que recibirán la cantidad pedida. “En 5 años nunca nos hicieron ningún planteo respecto a la cantidad”, recordó  el dirigente social Tito Godoy, quien subrayó que en esta oportunidad se necesita “el doble que el año pasado”.

“En la ciudad de Córdoba también se requiere el doble, porque de 5 o 6 mil se pasó a 10 mil”, precisó.

En este contexto, en la mañana de la víspera se produjo una reunión que abrió una mesa de negociación con el Gobierno cordobés en que se trató también “el cobro compulsivo de inscripciones y cuotas” por parte de los colegios.

“Ellos dicen que no se está cobrando, pero nosotros decimos que sí. Nos plantearon que presentáramos los casos particulares y es lo que estamos haciendo”, señaló una de las consultadas.

“No toda la gente se anima a contar esto, porque algunos tienen miedo de tener problemas en la escuela con los directivos”, añadió.

En este marco, los impulsores de la marcha hicieron foco en una nota firmada por el secretario de Educación donde queda de relieve que los establecimientos educativos no tienen que cobrar. Copias de ese texto se llevaron madres para presentar en colegios en donde se les exige el pago como condición para que niños y niñas puedan iniciar el ciclo lectivo.

La marcha reunió a grupos como La Poderosa, La Casita Requena, comedor comunitario Caritas Felices, Potrerito Malvinas, barrio La Estrellita y miembros de organizaciones de barrios de Villa Nueva.

Se desarrolló desde las 9.30 de  ayer sin sobresaltos, en consonancia con una movilización que se concretó durante varias horas en la capital cordobesa.

Además de la demanda de útiles escolares y de la solicitud en torno al cobro de inscripciones y cuotas, también se habló del Paicor.

 

“Sería buenísimo que las propias madres hicieran la comida”

El Paicor fue uno de los temas de los que se habló ayer en la movilización y en el vínculo de ciudadanos con representantes del Estado provincial.

Lo que denuncian vecinos es que algunos niños quedan fuera de dicho programa de asistencia alimentaria a pesar de que por sus situaciones socioeconómicas lo necesitan.

“Evidentemente esto ocurre porque desde el Gobierno han puesto un límite”, cuestionó Tito Godoy en diálogo con EL DIARIO.

“A través de la movilización logramos un canal de negociación individual, aunque en realidad quisiéramos que sea una política general tanto la gratuidad educativa como el acceso al Paicor”, declaró.

Y en consonancia con otras voces que se escucharon durante la concentración de la víspera, dijo que observan “un servicio de mucha deficiencia en cuanto a la comida en sí y la nutrición”.

Agregó que “muchos chicos necesitan una dieta especial, pero no son contemplados” por la iniciativa oficial.

Además, destacó que “en barrio La Calera hay una cocina hecha por la Cooperadora para que la misma gente llevara adelante el Paicor, pero todos sabemos que está tercerizado y hoy por hoy esa idea no es posible”.

“Sería buenísimo que las propias madres hicieran la comida. Es un fin a largo plazo”, expresó el dirigente gremialista e integrante del comedor comunitario Caritas Felices.

 

Print Friendly, PDF & Email
Facebooktwittergoogle_plusFacebooktwittergoogle_plus