El Diario del centro del país

Mujeres en la historia de Villa Nueva

Siempre se vinculó a la ciudad de Villa Nueva con la idea de una aldea rica, señorial, patriarcal, conservadora, clerical, tradicionalista, sobreviviente de grandes tragedias como inundaciones, ciclones, pestes o malones. En la presente investigación intentaremos visibilizar el rol de la mujer en la historia local

 

Escribe Luciano Pereyra

Durante el proceso fundacional desarrollado entre 1826 y 1857, el censo provincial de 1840 nos muestra la importancia de la mujer en el sostenimiento de las actividades económicas de la Villa Nueva del Rosario y la región. Entre la mujeres protagonistas de la vida social y económica del incipiente poblado podemos mencionar a Petrona Bustamante, viuda de Manuel Correa de 59 años y sus hijos, Doña Isabel Calderón, viuda de Martín Freites, padres del primer intendente, sus hijos, Luisa, Fernando, Sinforosa, Nieves y Trifona. Junto a sus sirvientes y esclavos.

Feliciana Gaona de 37 años, viuda, propietaria de su vivienda y casa comercial, Pilar Rosales, viuda (parda libre), Luisa Barrera 48 años, viuda chacarera en la banda norte del río (hoy, Villa María), Valeriana, parda libre, viuda, chacarera en la banda norte del río. Antonia Freites de 58 años, estanciera; Andrea Vázquez, dueña de hacienda; María de las Nieves Pajón, chacarera en la Herradura; Patricia Lazos, estanciera, hacienda de ovejas; Marcelina Abaca, criadora de ovejas; Juana Pabla Rosales, viuda, lavandera.

Estos datos nos permiten conocer la sociedad villanovense en 1840, interpretar prácticas y costumbres cotidianas de la población, especialmente, el rol de la mujer en el siglo XIX, como protagonista central en las actividades productivas.

Rosa Puente, viuda de Sebastián Plaza, sumó su riqueza patrimonial con la de Fernando Freytes, primer intendente. Ambos mueren durante la epidemia de cólera en 1868. Cenobia Sandes, bautizada por Silvestre Ceballos en 1863 con el nombre de Isabel Mercedes Cenaida Sandes, fue la hija del sanguinario coronel mitrista Ambrosio Sandes y de Antonia Freites, hija del primer intendente de nuestra ciudad Fernando Freites. Casada con Macario Casas, intendente, jefe político y destacado actor social de la Villa, realizó una destacada labor como dama de beneficencia, recibiendo el reconocimiento de toda la población. Fue una de las mujeres más destacadas de los últimos años del siglo XIX. Junto a Emilia Gordón, una de las primeras maestras de nuestro pueblo, esposa de José Victorio López, de origen inglés, llegó a Villa Nueva durante la etapa rosista y vivió hasta sus últimos días en Villa Nueva, tuvo una destacada actuación en la escuela fiscal de niñas, actual Escuela República de Bolivia. Si hacemos referencia al aspecto educativo podríamos recordar también a las Hermanas Franciscanas, entre ellas a la hermana Juana Bailone, maestras particulares como Elba Varas Alonso, María Luisa Crembil, quien fue la primera maestra de Sanabria, Norma Vogler pionera en la fundación del Instituto Pío Ceballos, Regina Piedecasas o Luciana Vaudagnotto, entre muchas profesionales de la docencia.

 

Con respecto a la cultura podemos mencionar a Gladys de Maldonado primera secretaria de Cultura durante el retorno a la democracia en 1983, Rina Actis en Artes Plásticas, Geroma Prado en poesía. Las integrantes del Ateneo la Posta, entre ellas Ana María Cabrera, Pocha Pedrazzani, María Eva Senn y Carlota Molina, quienes participaron de innumerables actividades culturales, dieron vida a la junta de historia, dueñas y difusoras de un interminable anecdotario personal y protectoras del patrimonio histórico al recuperar la histórica fuente de la plaza principal de Villa Nueva. También María Abertengo, como símbolo de los Carnavales locales y que actualmente se encuentra en plena actividad.

 

Opiniones de época

En el año 1932 encontramos algunos testimonios en relación a debates del momento. En España se sancionó la ley del divorcio y esto repercutió en la Argentina donde la colonia hispana era numerosa, también aparecen las primigenias discusiones sobre el voto femenino que se sancionó 15 años después durante la coyuntura peronista.

Con respecto al divorcio, Paz Villasuso de Pereyra, esposa de Juan Manuel Pereyra, evidencia claramente la mirada conservadora y clerical de la mujer de principios de siglo, también llama la atención la aclaración de que es ciudadana española y no argentina, denotando el sentido de pertenencia a la Madre Patria. Están presentes las cuestiones de clase y tabúes propios del contexto social e histórico.

“…el divorcio aun prescindiendo de mi calidad de católica, tengo que considerarlo una verdadera desgracia ya que solo es el fruto del crudo materialismo que mina la humanidad y que con ese proyecto de ley quiere conquistar el más fuerte reducto contra el desborde del mar de las pasiones: el hogar.

Nacida y cendrada en un hogar que me modeló para hija, madre y esposa, con todas las abnegaciones y las legítimas satisfacciones que esos títulos llevan aparejadas, no puedo admitir siquiera un lazo cuyos nudos ata el amor, Dios, la ley y los hijos, pueda ser desatado por nada, ni por nadie.

La existencia de los hijos de un hogar deshecho por el divorcio debe ser más triste, mucho más triste, que la de aquellos sumidos en la orfandad por la pérdida de los autores de sus días. La virtud de los padres puede ser para los hijos huérfanos fuente de consuelo, que nunca podrán hallar los otros. El título de padres justifica plenamente la indisolubilidad del vínculo y el sacrificio por los hijos…”.

“…Por mi calidad de española omito opinar sobre el voto de la mujer argentina, pero cuando se pretende dictar leyes que la atañen en lo más sagrado de sus afectos y de su vida misma, quizá fuera justo que ella pudiera emitir su parecer por la emisión del voto en sufragio calificado…”.

Con respecto al voto femenino su hija, María de la Paz Pereyra (Maruja), nos dice:

“…si yo fuera argentina sería partidaria del voto a la mujer, no el voto del sufragio universal, sino para la mujer mayor de edad, alfabeta, y por lo tanto capaz de discernir sobre la importancia de la misión que representa el voto como el poder delegado a los encargados de legislar sobre tópicos que muchas veces afectan los más caros intereses de la mujer, sin que ella pueda hacer conocer su voluntad, ni siquiera su opinión al respecto…”.

“… ¿no le parece a usted que sería justo que la mujer tuviera el derecho de opinar en aquellas leyes que le afectan hasta en sus más caros sentimientos?…”.

En 1937 María Elina Delgado fue una de las primeras operarias del servicio telefónico en Villa Nueva. Durante este contexto también apareció la primera mujer fotógrafa, Ana Puente, quien plasmó imágenes de la vida cotidiana villanovense para la posteridad, muchas integran la colección del archivo histórico local.

Durante 1944 la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos incorporó las primeras mujeres en su proceso productivo, entre ellas María Luisa Montalvo de Kestli, quien preparaba las cargas de los cañones.

En 1947 se fundó el centro femenino “Eva Duarte”, por iniciativa de las obreras Orfidia Viera, Hipólita de Ferrari y Cándida de Troc. También el centro de ayuda social. En la misma década de 1940 por iniciativa de Modesto Moreno surgen las “Reservistas”, quienes participaron del desfile de mayo durante los primeros años del peronismo. Con la aprobación de la Ley del Voto Femenino en 1947, Asunción Paradella empadronó a las mujeres villanovenses en edad de sufragar. En el mes de julio de 1952 asume Clodoaldo Maestro como delegado municipal y creó la oficina de Prensa y Difusión municipal, la primera jefa fue Nolasca Haydeé Benítez. En octubre de 1957 la fábrica láctea Nestlé contrató más de un centenar de mujeres para el envasado en serie de leche en polvo.

Blanca Lasso fue una de las pioneras como funcionaria elegida popularmente tribuna de Cuentas durante la primera gestión de Carlos Waldo Zanotti en 1963 y elegida como concejala en 1973, desempeñándose en la banca del partido radical. En el seno del mismo partido también se destacó durante los primeros años del siglo XXI Sandra Bailone, que además de concejala fue la creadora de la revista local “La Vidriera”, además de su extensa participación cultural.

Sin lugar a dudas una de las mujeres más destacadas en la historia local fue Stella Cittadini, su historia merece un párrafo aparte en la recuperación de la memoria local. Fue concejala en 1991 hasta 1994 y de allí saltó al escenario provincial. Fue la primera mujer en ser diputada nacional, legisladora nacional, en el período 2003-2007, anteriormente fue diputada provincial en 1994, reelegida hasta el año 2000, luego senadora provincial y también constituyente para la reforma de la Constitución Provincial.

Cittadini en su testimonio reconoce a María Cristina Medina, quien fue legisladora provincial por el peronismo y que será necesariamente motivo de una próxima investigación histórica.

Es necesario recordar a muchas mujeres villanovenses que desde su anonimato lucharon por esta sociedad, amas y jefas de casa, obreras, empleadas domésticas, las lavanderas de la Villa, enfermeras y curanderas. En nuestro presente la mujer participa activamente en la vida social, política y económica de la ciudad, funcionarias, concejalas, dirigentes barriales, movimientos cooperativos o feministas, todas por la igualdad.

 

Fuentes Documentales.

Libro de Resoluciones 1946-1955. AHM VN.

Copiador de notas tomos XIV, XV, XVI. AHM VN.

Artículos Periodísticos

Diario Los Principios, 1931, 1950.

Diario Tercero Abajo, 1945, 1946, 1947, 1948, 1949, 1950, 1951, 1952, 1955, 1960.

Revista de la Asociación Española, año 1932.

Revista “Mujeres Villanovenses… presentes en todos los tiempos”. Dirección de Cultura, Municipalidad de Villa Nueva, año 2005.

 

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