“No vengan a clases porque van a fumigar”

El frente de la escuela que tiene campos pegados al predio (foto captura Google Street View)

ARROYO CABRAL – Escuela rural “Tomás Godoy Cruz”

Pasó el día anterior al comienzo de las vacaciones de julio, luego que la empresa “Lorenzatti” diera aviso a la maestra. Habla el presidente de la comisión de padres y la docente a cargo de la institución

Mientras algunos municipios de la región aprueban ordenanzas “verdes”, sus textos hacen agua o, mejor, se inundan en los líquidos que siguen aplicando en lugares donde viven personas.

Lo sucedido el viernes último en la escuela rural Tomás Godoy Cruz (ubicada en la jurisprudencia de Arroyo Cabral) deja en evidencia que hay mucho por hacer en el camino hacia un ambiente sano que garantice la vida de esta sociedad.

“No vengan a clases porque van a fumigar los campos” fue el mensaje que les dio la maestra a los padres de los niños que asisten a ese centro educativo, según lo afirmó a EL DIARIO el presidente de la Comisión de Padres, Kay Robles.

El hombre tiene un hijo que asiste hace unos tres años a la escuela y se mostró preocupado por la aplicación de glifosato (así lo especificaron) en las tierras aledañas a la Godoy Cruz.

“Es un tema delicado, porque muchos de los papás de los chicos trabajan arriba del tractor para esos campos”, expresó.

Robles desconoce si cuentan con la correspondiente autorización y si la aplicación se realizó bajo las normas reglamentarias, pero aseguró que planteó “la posibilidad de hacer una denuncia” para saber si es posible fumigar con glifosato al lado de una escuela.

“Se dió justo que coincidió con las vacaciones de julio y ahora los chicos no vuelven por unas semanas, pero no se va a evitar nada con que no haya clases los días que fumigan”, afirmó.

Luego contó que circularon, entre los padres de la Comisión, distintos testimonios de trabajadores rurales que aseguraron sufrir desmayos al trabajar con el mismo líquido que aplicaron el viernes en la escuela ubicada sobre la ruta 2, camino a Villa Fiusa.

Este medio pudo acceder a hablar con Gabriela Robledo, directora de la institución, quien confirmó que el día anterior al hecho “se presentó un señor en una camioneta de la firma Lorenzatti a avisarme que  iban a estar fumigando los campos con glifosato al día siguiente”.

“Ellos me recomendaron que no estuviéramos en la escuela. Después charlando con las familias coincidimos en no ir porque ellos cuando están en sus casas y fumigan ahí cerca se sienten mal al respirar eso”, confirmó la maestra.

“No puedo estar ahí con los niños cuando están fumigando a 20 metros”, indicó.

Robledo, consultada por este medio, señaló que nunca antes habían recibido una advertencia de este tipo.

 

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