“Nos obliga a levantar el nivel”

Debieras Pitar, una banda local que ya subió cinco veces al Hernán Figueroa Reyes (foto, gentileza Anahí Anzotegui)

Entrevista – Debieras Pitar, un balance de la banda local tras su presentación en el Anfiteatro la noche del rock

Manteniendo el bajo perfil, la frente en alto, las ganas intactas y los sueños en buen estado de salud, los músicos dejaron caer algunos compases de reflexión tras haber pasado por el Hernán Figueroa Reyes en la tercera noche del Anfi

 

Después de “mostrar los dientes” sobre el Hernán Figueroa Reyes en la tercera noche del Festival de Peñas, la noche del rock, cada uno de los integrantes de Debieras Pitar volvió a su rancho y a su vida cotidiana de laburo, de amistad, de sueños compartidos. Así son ellos: gente de perfil bajo, tranqui, sin fanfarrias ni luces de colores, pero llenos de música. Gente del palo de la música de toda su vida.

Acá, un balance, luego de brillar con esa luz tan de ellos, luz de acá, que “no se come ningún viaje”.

Un poco de historia:

“La banda tiene más de 10 años, tenemos un disco en la calle: “Mostrame los dientes” (tal es el título) y varios temas grabados así, sueltos, que algún día juntaremos. Este 2018 estaremos sacando el próximo CD, del que aún no tenemos título. También tenemos un videoclip, con el corte de “Hey”, uno de los temas de mostrame… Los integrantes de la banda son: Alexis Alassia en voz y guitarra, Fredy Godoy en guitarra y coros, Juan Carranza en batería, César Toderi en bajo, Pablo Balduzzi en teclados, y Anahí Anzotegui, quien es la mánager y representante artística. Cabe aclarar que en estas últimas presentaciones colaboró Iván Stubing remplazando a Juancito en la batería, quien estuvo ausente por razones de fuerza mayor”.

Vale mencionar que   Alexis (dueño de una gran voz, una de las mejores de la escena local) y Fredy (tanto feeling sobre las cuerdas) ya venían tocando juntos de una banda anterior y que tanto Juan como Pablo han tenido y tienen proyectos musicales en paralelo. Un largo camino de fusas y corcheas recorrido.

Gente agradecida:

“Queremos agradecer a la organización del Festival y a su jurado por elegirnos entre tantos participantes: eran 48, si no recordamos mal. También a Anahí Anzotegui por estar al frente en casi todo, en la presentación del material y en la organización de la banda, y no solamente en el Anfi, sino durante todo el año 2017. Y, por supuesto, a la gente por los aplausos. Y ya que estamos agradeciendo públicamente, no queremos olvidarnos de todos los que durante el año nos van a escuchar y pagan sus entradas”.

Sin tantos bombos y platillos, pese a que Juan, el baterista, no le escatima palos a los parches, no es la primera vez que los Debieras pisan el Anfi:

“En realidad con éste tenemos dos Festivales de Peñas de Villa María. Uno en 2015 y este último. En 2014 estuvimos en ese escenario en el Argentina Canta, con grosos como Pedro Aznar, La Bersuit, Javier Calamaro y otros; en 2016 con Abel Pintos y en 2017 con La Beriso: O sea, cinco veces: y la verdad es que cada vez que nos avisan que tocamos en ese escenario, por el que pasan tantos artistas grosos nacionales e internacionales, nos llena de alegría porque tocar ahí es otra cosa. Es como mágico, por todo: sonido luces, técnica, la gente… es maravilloso”.

-Es distinto a los pubs, a los encuentros de motos e incluso a los teatros ¿no? Y ustedes tienen muchas experiencias de ese tipo, mucho escenario…

-Sentimos que la banda es otra, y lo disfrutamos a pleno porque cuando terminamos de hacer los temas la gente aplaude y grita. Seguramente estarán esperando a su artista o banda consagrada, pero al ver que nos entregamos a pleno nos respetan con sus aplausos.

-¿Sienten que el tocar en el Anfi los proyecta artísticamente de otra manera?

-Sí, seguro… además nos obliga cada vez más a levantar el nivel de lo que hacemos, a mejorar nuestro trabajo, y eso hace que salgan cosas muy interesantes. Y, además, a veces con decir que hemos tocado en ese escenario nos han abierto la posibilidad de tocar más.

-Entonces, no se para… la música sigue sonando…

-Sí. Este año queremos prepararnos para tocar el año que viene en Cosquín y en algún otro festival importante.

-¿Cómo se conjuga el hecho de ser gente de trabajo que se entrega a la música con cuerpo y alma, pero que no son músicos profesionales a full, que no viven de la música; como armonizan eso con el hecho de mantenerse vigentes y tocando durante 10 años?

(Estallan las risas)

-Creemos que la música es una necesidad. Y sirve para descargar todo lo bueno y lo malo del día, de la semana, del mes y del año en la sala de ensayo. El secreto es escucharnos, respetarnos y aprender uno del otro. El grupo humano prevalece ante todo y eso hace que sigamos tocando. También está el plus del asado (risas). A veces hasta salen letras de esas juntadas.

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