OPINIONES - CARTAS

El fallo contra Cristina Fernández de Kirchner, un llamado a identificarse

viernes, 13 de junio de 2025 · 09:55

Señor director:

La indisimulada sonrisa complaciente de los periodistas de los medios de comunicación hegemónicos de Argentina frente a la condena e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos de Cristina Fernández de Kirchner nos muestra a los verdaderos vencedores de esta batalla.

Un jalón más del enfrentamiento histórico, que no resulta nuevo en nuestra historia.

De un lado, quienes derrocaron al radicalismo yrigoyenista en 1930, bombardearon, fusilaron, encarcelaron al peronismo en 1955 y hoy vuelven a proscribir a quienes llevaron a los trabajadores a participar en el 50 por ciento de la renta de su trabajo.

Pero aquí estamos de nuevo, peleando otra vez contra los que utilizan la “justicia” (así, con minúscula) para quedarse con lo que no les pertenece, los que desfinancian las universidades donde estudian nuestrxs pibxs, los que evaden impuestos y esconden sus fortunas mal habidas en paraísos fiscales.

O contra quienes nos endeudan de manera serial con el Fondo Monetario Internacional, con el Banco Mundial y otros organismos internacionales para que terminemos pagándolo con el sacrificio de todxs y la entrega de nuestras empresas públicas y riquezas naturales. 

Contra los que imponen paupérrimas condiciones salariales y laborales despidiéndote si se te rebelás ante tamaña injusticia, o determinan qué remedio podrás comprar y cuáles deberás dejar de tomar por no poder pagarlos. 

De eso se trata esta condena y proscripción. De una pelea entre ellos y nosotros.

Un nuevo capítulo entre quienes pretendemos generar oportunidades para quienes viven de su trabajo, reconociendo derechos y restituyendo dignidad, y ese pequeño grupo, cada vez más chico y poderoso, con nombres y apellidos ya conocidos, que pretenden seguir enriqueciéndose a costa del sacrificio de todo un pueblo, que muchas veces, sin embargo, reniega de su propia condición popular.

El peronismo fue, es y será el intérprete de la salvación que el Pueblo (así, con mayúscula) se prodigue cíclicamente.

Lo fue en 1945, lo volvió a ser en 1973 y, a partir de año 2003, dio lugar a que florecieran nuevamente 1.000 flores en los puños de los jóvenes.

Esto nos obliga a los peronistas a cerrar filas detrás de la conducción del Partido Justicialista y del Movimiento Nacional Justicialista, y si no se quiere o puede, correrse de ese lugar y asumirse como otro sujeto político.

Desde ya, muchas gracias, señores de la Cooperativa Comunicar, editora de elDiario del centro del país, por la publicación de la presente.

Atentamente,

Gerardo A. Russo (DNI 13.972.579)

Otto C. Wester (DNI 13.457.853)

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