OPINIÓN
Entre el viejo artilugio de arruinar para privatizar y las tragedias viales
Dejarlas abandonadas para luego privatizarlas, el cuento de siempre. Esto es lo primero que retumba cuando se observan las rutas nacionales.
De otra manera, no se explica por qué el Gobierno nacional “congeló”?el dinero que tiene a disposición para arreglarlas.
La secretaria general del Sindicato Trabajadores Viales y Afines (STVyARA), Graciela Aleñá, dijo días atrás que solo el año pasado, por el impuesto al combustible, le ingresaron al Estado casi 400 mil millones de pesos. Pero no se tapó un bache.
En ese contexto, surgen las ansias de privatización, una palabra que, en el caso de rutas y peajes, no tiene buenos antecedentes, pero que se asocia a los viejos negocios de Argentina:?los gobiernos apuestan al abandono (como sucedió con los trenes) y luego aducen que la única solución es barajar y dar de nuevo, pero a los amigos del poder.
Mientras, la Justicia no actúa.
El juez Daniel Rafecas avisó días atrás que no pudo avanzar en la “causa peajes” contra el expresidente Mauricio Macri.
En esa causa, el propio exministro de Transporte de su Gobierno, Guillermo Dietrich, no tuvo argumentos para explicar el aumento de tarifas de los peajes que, en 2016 y 2017, favoreció la suba de las acciones que la familia Macri tenía en Autopistas del Sol SA (Ausol) y que les permitió venderlas a un precio cuatro veces superior a su valor inicial.
La parte compradora fue una empresa cuyo accionista mayoritario es el español Florentino Pérez, presidente de Real Madrid.
“Casualmente”, durante esa negociación se trasladó la final de la Copa Libertadores, River - Boca, al estadio del club de Pérez, tras un hecho de violencia en CABA?(tiraron piedras contra el micro del plantel xeneize).
En ese momento, la Prefectura Nacional no actuó cuando había recibido un aviso, un hecho gravísimo que negaba la ministra de Seguridad de la Nación de entonces, Patricia Bullrich.
Se enfrió todo y luego Macri le permitió a los nuevos dueños dolarizar las tarifas de los peajes.
Los vaivenes de la historia tienen siempre las mismas víctimas:?los argentinos.
En los últimos tres días hubo once personas que murieron en rutas nacionales. Y en 2024 se registraron casi 10 muertes cada 100.000 habitantes. Y,?lamentablemente, acelerar hoy con el coche en las rutas nacionales es poner en riesgo la vida.
