OPINIÓN

En el Día de la Independencia: nuestra democracia mutilada

miércoles, 9 de julio de 2025 · 09:44

El 9 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán, integrado por representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata, declaró la Independencia. Este fue un acontecimiento fundamental para legitimar la libertad individual y la igualdad jurídica de los argentinos. Además, reafirmó la multiculturalidad de la Nación y destacó la importancia del respeto mutuo entre todas las provincias.

Pero hoy, en 2025, las políticas de Gobierno del presidente Javier Milei nos afectan a todos. Desde que asumió su mandato el corrimiento del Estado es un hecho. Vivimos en un país donde la extrema crueldad se materializa  en acciones concretas de ataques permanentes a los derechos humanos y la democracia.

Democracia que tanto nos costó conseguir con un saldo de 30 mil personas desaparecidas y cientos de conciudadanos asesinados por la última dictadura cívico-militar-eclesiástica-empresarial (que se extendió entre 1976 y 1983). La motosierra mutila, desfinancia, desguaza instituciones y políticas de derechos humanos.

La administración de Milei ha socavado los cimientos mismos del contrato social de Argentina en torno a los derechos, tanto laborales como civiles.

Al recortar el gasto público, criminalizar la disidencia y empoderar los intereses corporativos, su gestión gubernamental ha exacerbado la desigualdad.

Mientras el Gobierno afirma progresos en la reducción de la inflación, la realidad para los trabajadores es diferente. La inflación sigue siendo una carga diaria, especialmente en los alimentos y los servicios esenciales.

El experimento económico de Milei representa un cambio drástico respecto a las tradiciones de solidaridad social, compromiso con los derechos humanos y empoderamiento de los trabajadores en Argentina. Sus políticas desmantelan los mecanismos que alguna vez permitieron un crecimiento inclusivo y los remplazan con un enfoque estrecho en la eficiencia impulsada por el mercado, mientras se elogia a los monopolios como “héroes”. ¿Pero eficiencia para quién? ¿Para los trabajadores que luchan por alimentar a sus familias? ¿Para los jubilados cuyos ahorros de toda la vida valen una fracción de lo que alguna vez fueron? ¿Para los jóvenes que ingresan a un mercado laboral sin oportunidades?

Nos persiguen, y las mujeres no son la excepción. La comunidad LGTBIQN+, las infancias, adolescencias y los adultos mayores son las comunidades más afectadas de este genocidio por goteo al que nos vemos sometidos.

Vivimos en agonía y el daño es a largo plazo.

Luchar es la única salida.

Frente a esta realidad ¿qué hacemos?: los derechos no se entregan ni se resignan, se defienden.

Somos lo que somos y no lo que los otros pretenden. Tenemos la decisión y la capacidad de construir una Patria justa para todos.

Tenemos que reconstruir nuestro tejido social, unirnos a los demás a través de un diálogo franco, para encontrar estrategias de resistencia y transformación nuevas  para evolucionar hacia una sociedad más justa y solidaria.

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos

Regional Villa María

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