CARTA DESDE EL CONICET

La ciencia argentina, en peligro

miércoles, 6 de agosto de 2025 · 08:30

Señores de elDiario:

Quienes firmamos este documento, Investigadores Superiores del Conicet en Córdoba, sentimos la responsabilidad de manifestar nuestra profunda preocupación ante el grave deterioro del sistema científico y tecnológico nacional. Nuestra trayectoria científica ha sido posible gracias al apoyo sostenido del Estado y del pueblo argentino. Hoy, ante la crítica situación del sistema científico, necesitamos advertir las consecuencias negativas que esta falta de política científica nacional está teniendo y  tendrá sobre toda la población en el corto y largo plazo.

El bienestar de los habitantes de Argentina, las posibilidades de actuar adecuadamente frente a contingencias imprevisibles y las posibilidades de desarrollo están estrechamente ligadas a la inversión en ciencia, tecnología e innovación. Argentina cuenta con recursos humanos de excelencia y muy buenas capacidades científicas construidas durante décadas, que hoy están en riesgo. El desfinanciamiento progresivo, la suspensión de fondos para investigaciones científicas y desarrollos tecnológicos, la reducción de las posibilidades de formación de jóvenes investigadores, la paralización de nuevos ingresos a la carrera de científico/a profesional, la imposibilidad de cubrir vacantes por jubilaciones y renuncias, y la depreciación salarial sostenida de investigadores profesionales  (del 36%, desde noviembre de 2023) generan un escenario de emergencia en el sistema científico. La calidad de vida del personal científico se ha visto drásticamente afectada, provocando angustia, deserción y el éxodo de numerosos jóvenes investigadores que acreditan capacitación de excelencia científica.

Numerosos grupos de investigación, muchos de ellos con fuerte proyección aplicada, se están desarticulando. Este proceso amenaza el conocimiento genuino que necesita un país, ya que constituye la base para ser más independiente y soberano, para poder decidir estrategias de desarrollo tecnológico y generar valor agregado en su producción. Al mismo tiempo que se desacredita socialmente el trabajo de científicos y científicas, se deslegitima su función y se promueve una narrativa que erosiona el vínculo de confianza entre ciencia y sociedad.

Mientras se transita este deterioro progresivo del sistema científico nacional, resulta imperioso recordar que detrás de cada recorte hay proyectos que han transformado vidas. Los numerosos logros, ampliamente conocidos, demuestran que la ciencia y la tecnología desarrolladas en nuestro país no representan un gasto, sino una inversión estratégica con múltiples impactos en el conocimiento y un beneficio directo para toda la sociedad.

Es importante dejarlo claro: no hace falta cerrar las instituciones científicas para que dejen de funcionar, basta con asfixiarlas económicamente. Hoy, el financiamiento real para ciencia y tecnología ha caído a un alarmante 0,15% del PBI, cuando la Ley de Financiamiento de CyT (27.614) establece un horizonte del 1% del PBI para 2030. Una ciencia soberana solo es posible con inversión estratégica y sostenida. Sin una ciencia concebida y realizada desde Argentina no hay posibilidad de construir un futuro propio.

En este contexto, reafirmamos nuestro compromiso con las nuevas generaciones de quienes aspiran a trabajar en ciencia para el bienestar socioambiental y el desarrollo de su país. Las y los jóvenes científicos no deben abandonar su vocación ni sus sueños. A pesar de las dificultades, seguimos enseñando, acompañando y sosteniendo los procesos de formación de excelencia que caracterizan al sistema científico argentino. Quienes hoy se forman y trabajan con entusiasmo y creatividad son quienes permitirán reconstruir un sistema más fuerte, inclusivo y resiliente.

Rechazamos toda forma de desvalorización de la ciencia argentina e instamos a defender el trabajo y la formación de investigadores, así como a las universidades, porque es en su seno donde se alojan la mayoría de los institutos de investigación. Hacemos un llamado urgente a los responsables del Gobierno, representantes provinciales en el Congreso y a toda la sociedad para que se reflexione y actúe de inmediato para poder revertir el desfinanciamiento que impacta muy negativamente sobre el sistema científico-tecnológico nacional.

Nos ponemos a disposición para el diálogo, el trabajo conjunto y la construcción de una agenda común que recupere y potencie las capacidades científicas del país. Concluimos consensuando ampliamente que: ¡Defender la ciencia es defender el futuro del país!

Investigadores Superiores del Conicet Córdoba en orden alfabético:

Elizabeth Agostini, Nicolás Andruskiewitsch, Ricardo Astini, Mónica Balzarini, Juan Luis Benedetto, José Luis Bocco, Enrique Bucher, Alfredo Cáceres, Raúl Carbonio, Andrea Cocucci, Mariano Correa,

Sofía Noemí Chulze, Sandra Díaz, Edgardo Durantini y siguen las firmas

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