“Pecas” Soriano, el triunfo de “todos”

“Pecas” Soriano atendiendo a los medios en el lugar donde permaneció durante 19 días en huelga de hambre

Ganó el reclamo contra la Administración Provincial de Seguridad Social (Apross). Horas antes de conocerse la decisión favorable al médico y poeta para que le restituyan mitad del costo de la operación de urgencia a la que se sometió en 2016, un periodista villamariense lo entrevistó para EL DIARIO

“Pecas” Soriano atendiendo a los medios en el lugar donde permaneció durante 19 días en huelga de hambre

El Ministerio de Salud de la Provincia aceptó un acuerdo que incluye la restitución del 50% del costo de una intervención quirúrgica (unos $80 mil) que pagó el médico Carlos “Pecas” Soriano tras una infección ocular, pero además el compromiso de resolución de otros 14 casos similares de otros afiliados, expresó Soriano. Los fondos para efectuar la restitución del dinero serían del Ministerio de Desarrollo Social.

“Ganamos, estoy muy contento. El Ministerio reconoció que nuestro pedido era justo y eso es muy importante”, dijo. Y agregó que “sobre los 14 casos que presentamos, van a informar públicamente en el plazo de un mes la resolución de cada uno de ellos”.

“Fue un triunfo de la gente, es maravilloso. Esto marca un antes y un después en Apross”, añadió.

Horas antes de ese triunfo, el periodista Beto Arce tuvo la inquietud de viajar desde Villa María a Córdoba para conocer sobre este hombre y su lucha. El que sigue es el texto que surgió del encuentro, pensado entonces para esta edición de domingo de EL DIARIO. Y sirve para conocer el pensamiento del profesional:

“Pecas” Soriano sobrevive a líquidos y lleva casi tres semanas acampando frente a Apross sin probar un bocado de comida. El sigue ahí, esperando que lo atiendan…

Sonríe, está predispuesto, agradece la visita y nos invita a pasar al tráiler donde duerme durante las noches. No tiene baño, utiliza el de Apross cuando los horarios se lo permiten y si no, va de un amigo a un par de cuadras. Está viviendo a líquidos y él conoce más que nadie cuánto puede soportar una persona una huelga de hambre. Se mueve despacito, porque cada poquito de energía que pueda ahorrar es fundamental en la lucha. Tiene los labios secos y partidos por el frío, el cuerpo medio acurrucado, la piel se le nota gastada, el rostro muestra su cansancio, indudablemente está débil, pero resiste y lucha… por todos.

Carlos “Pecas” Soriano, de 64 años, médico jubilado (especialista en Emergentología) con cuatro décadas al servicio de la comunidad. Poeta. Referente en la salud, la docencia (profesor de Bioética) y el palo artístico. Decidió tomar esta medida a partir de un reclamo: el reintegro de parte de lo que pagó por una operación en un ojo. Acampa en la puerta de Apross, lugar que está plagado de carteles de aliento y fuerza, información sobre el funcionamiento de esta empresa recaudadora, como así también de escraches a las autoridades por la falta de respuestas ante este abandono de persona, al igual que sufren y padecen cientos de miles de cordobeses.

En la entrevista “Pecas” lo deja todo, como si fuera el primer día de lucha. Cada gota de saliva es vital, por lo que cada palabra que emite es un tesoro y una situación incómoda para quien pregunta, sabiendo el valor que tiene esa saliva, en todo sentido. Antes de comenzar y al finalizar la entrevista, Soriano evacuó las dudas sobre lo que muchos tienen temor a consultarle. ¿Cuánto puede aguantar?: “Una huelga de hambre no puede durar más de 40 días, y estaremos hasta que el cuerpo aguante”… mientras sonríe. Con José Haidar (periodista de una radio comunitaria con quien compartimos el encuentro junto a “Pecas”) nos miramos y tragamos saliva, con algo de culpa por haberlo hecho hablar tanto…

¿Estado?: “Abandono de persona”. Dieciocho días sin respuestas es una vergüenza, una canallada, un silencioso olvido por parte de quienes tienen facultades y obligaciones de asegurar derechos y garantías en la salud. Un claro ejemplo del momento que vivimos, donde el desprecio y la inhumanidad definen las políticas y acciones de gobierno. Sálvese quien pueda, como pueda…

-Lleva 18 días sin comer, ¿cómo se encuentra?

-Bien, bien. Con algunos kilos menos, con frío, pero sin hambre y con mucha moral, la moral que me dan las y los cientos de compañeros que pasan por acá a saludarme: desde personalidades grandes como Sonia Torres (titular de Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba) o el cura Mariani, hasta los más ignotos ciudadanos que no son famosos, pero que son personas con nombres y valen igual. Y además tenemos la fuerza que nos da la verdad de saber que estamos luchando por algo justo, por todos los afiliados que no tienen la salud que se merecen y fundamentalmente por hacer visibilizar al pueblo de Córdoba que Apross no es una obra social.

-Entonces, ¿qué es?

-Es una administradora provincial de seguros de salud, por lo tanto, no se rige con la Ley Nacional de Obras Sociales, la cual protege a personas con discapacidad o diabetes, por citar ejemplos, con 100% de cobertura como debería ser. Entonces cuando llegan estos casos, aquí (en Apross) les dicen ‘nosotros no somos una obra social y no tenemos por qué cubrirlos’. El que tiene algo de plata puede presentar un recurso de amparo y otros se mueren en la más absoluta soledad, en la más absoluta oscuridad. Para graficar la impunidad con la que se mueven está el ejemplo de Irene, una chica de 14 años que tiene discapacidad y espera desde 2014. En este caso se presentó un recurso de amparo, se llegó al Tribunal Superior, a la Corte Suprema de Justicia y a la CIDH (Corte Internacional de Derechos Humanos) que dio un fallo favorable en 2016 y les ordena a Argentina y al Apross brindarle el tratamiento a Irene. Pero esta gente se niega a cumplirlo, trabajan con la más absoluta impunidad.

Acá hay una muerte silenciosa, una muerte bajo la alfombra de una supuesta obra social. Abajo solo hay basura, abajo hay ignominia, abajo hay desidia, abajo hay inoperancia, abajo hay un crimen encubierto de miles y miles de afiliados que no tienen dónde secar la tristeza, que no tienen voz y que están oscurecidos por este sistema perverso de salud. ¿Las autoridades? Un contador que es el presidente y abogados ocupando los principales lugares del Directorio, decidiendo administrativamente sobre la salud de los cordobeses. ¿En manos de quiénes estamos? Fijate lo que dice el artículo 22 del Estatuto de Apross (nos muestra). “El Directorio podrá deliberar y resolver toda clase de asuntos con la presencia del presidente y de al menos dos de sus miembros. Las resoluciones se adoptarán por mayoría de votos y en todos los casos deberán contar con la rúbrica del presidente” ¿Cómo se designa el Directorio y adónde va la plata de los miles de afiliados? Bueno, esa pregunta se la tendría que contestar Schiaretti.

-A través de algunos medios de comunicación intentaron ensuciar su nombre luego de que instalara públicamente el reclamo y desviar el foco del mismo, ¿qué puede decir al respecto sobre la manipulación de la información?

-El primer mensaje es que no estoy aquí por un reclamo personal. La cuestión personal la podría haber arreglado. Conozco, no sé… (saca cuentas y piensa) 15 abogados muy grosos, de peso, amigos y de muchos años. Hace cuatro décadas que estoy en la faz pública y eso te hace conocer a gente muy importante. Tranquilamente podría haberle encomendado la tarea a alguno de ellos, que me lo hiciera gratis y yo me quedaba en casa. Entonces la primera cuestión es que había tantos afiliados que merecían ser atendidos, que visibilicé esta forma como la única para que la prensa le diera importancia a la situación. Y el segundo mensaje es en cuanto al desprestigio hacia mi persona, con esa calumnia de informar que yo había presentado facturas apócrifas. Eso fue desmentido completamente cuando inmediatamente presenté las mismas. Mirá si con todo lo que pasé voy a presentar facturas apócrifas y hacerlas públicas. (A Soriano tuvieron que eviscerarle un ojo, porque la infección que tenía en la córnea estaba a punto de pasar al cerebro y podría haberle producido la muerte. La familia tuvo pedir 140 mil pesos para afrontar los gastos y reclama 85 mil pesos por la operación y prótesis con las facturas correspondientes). Realmente son patéticos, y esta gente funciona así: con amenazas, con maniobras de denuncias y demandas penales, con intimidación, con calumnias y falacias. Pero bueno, acá estamos…

-Como referente en su profesión, ¿qué nos puede decir sobre el sistema de salud?

-Desde Carrillo hasta la fecha no hay un plan. El sistema de salud es perverso, nefasto, maquiavélico, como lo fue el gerenciamiento del IPAM allá por 2000, donde también miles vidas se quedaron en el camino, porque cinco gerenciadoras se llevaban la plata de los afiliados. Esos son los únicos planes que se les ocurren, pero un plan solidario, equitativo, democrático, eficiente o una obra social manejada por sus afiliados, jamás. Esto es parte de las políticas neoliberales que priorizan a la mercancía y al dinero por sobre el hombre y la salud es considerada una mercancía más. La salud no es un gasto, es una inversión. Uno invierte en salud para tener a la población sana, para tener una población productiva y además porque es un derecho humano básico. Me genera mucha preocupación la discapacidad en Apross, teniendo en cuenta la desprotección por parte del Gobierno nacional a través de sus medidas con recortes y quita de pensiones.

-¿Qué sensación le produce que la ciudad y la Provincia omitan y pasen por alto una huelga de hambre de 16 días que lleva adelante un médico que durante tantos años sirvió a la comunidad? ¿Será cuestión de que el caso tome más dimensión nacional?

-Creo que esta situación ya se nacionalizó. Salió en Página/12, en Crónica, en La Nación, en C5N y varias radios de Buenos Aires. Y acá… parece ser que esta gente es insensible a todo. Nosotros vamos a seguir aquí hasta que reaccionen y despierten. De todos modos, ya está instalado en la Provincia lo que sucede en Apross. Siempre hay un momento para decir basta y creo que Córdoba le empieza a decir basta a Apross, a algo que verdaderamente no es una obra social.

-¿Por qué y hasta dónde llega la huelga de hambre?

-Porque estaban agotadas todas las otras instancias y yo solo no me iba a poner a cortar una calle. La huelga de hambre significa un tipo de estrategia para reunir a miles de voluntades por una misma causa. ¿Y hasta dónde? Hasta que aparezcan respuestas… o hasta que el cuerpo aguante.

Recibe abrazos de todos. Fuerza, lágrimas, más abrazos, fotos, dedicatorias, cartelitos, más fotos, más carteles… Pero luego se van y allí queda él, con su lucha, la de todos, la de los que nos fuimos, la de los que no están, la de los que no son escuchados… La paradoja que protagoniza un médico, olvidado por la salud de su provincia a la que tanto sirvió durante cuatro décadas. Si esta es la situación del doctor “Pecas” Soriano, imagínese el resto…

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