Película villamariense fue estrenada mundialmente en el Festival de Berlín

Arriba: imagen de “Mochila de plomo”.

El domingo pasado – Se trata de “Mochila de plomo”, el segundo largometraje de Darío Mascambroni

 

El filme fue rodado el año pasado en gran parte en nuestra ciudad y cuenta con niños no actores como protagonistas. El año pasado, Darío había presentado en Berlín su ópera prima

 

El domingo pasado se llevó a cabo el estreno mundial de “Mochila de plomo”, el segundo largometraje del joven villamariense Darío Mascambroni, en el marco del prestigioso Festival Internacional de Berlín, Alemania, conocido como “La Berlinale”.

El filme, que fuera rodado el año pasado en gran parte en nuestra ciudad, se exhibió dentro de la sección “Generation Kplus”, dedicada a las temáticas infantiles y juveniles. En febrero de 2017, casualmente, se había proyectado en el mismo festival y en la misma sección la ópera prima de Mascambroni titulada “Primero enero”, que había arribado al país europeo con laureles por haber sido elegida como mejor película en la competencia argentina del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici).

Darío Mascambroni, el director

En diálogo con EL DIARIO, el realizador comentó acerca de la esperada proyección y de la película que lo tuvo nuevamente en la consideración del complejo y selecto ambiente cinematográfico internacional.

“Se exhibió en una sala que es una de las favoritas por el público porque es tremendamente grande -como para más de 800 butacas- y tiene una técnica superlativa. El sonido, el color, la imagen que tiene… No sé si hay otro lugar con tanta calidad técnica. Y por suerte estuvo repleta”, comentó.

-¿Hubo una instancia de preguntas y respuestas?

-Sí, la “peli” se presentó con un moderador. A mí me interesaba saber cómo iba a ser recibida por el público, pero también por parte del equipo que todavía no la había visto y la vi ahí por primera vez. Fue una muy buena experiencia y sí, un momento de puro nervio, pero se disfrutó igual.

-¿Qué comentarios recibiste?

-En general los comentarios fueron muy positivos. Sobre todo hacían hincapié en la naturalidad de las actuaciones, especialmente se referían al trabajo con los niños  y la experiencia de haber grabado con no actores.

-¿Ya han recibido propuestas para otros festivales?

-Ha surgido el interés, pero todavía no nada que se pueda confirmar. Ahora, lo que más deseamos es que se pueda estrenar en Argentina y en Villa María, donde estará seguramente el equipo y el casting completos. Creemos que en mayo se podría estrenar en Villa María. A la vez estamos a la búsqueda de agentes de venta nacionales e internacionales para ver si se puede lograr insertarla en otros mercados y si no, lo haremos por el camino independiente, como hicimos con el anterior filme.

 

“Ver a los actores en estado puro”

-¿Qué se siente haber presentado tus dos películas, en forma consecutiva, en un festival como el de Berlín?

-Es algo increíble y muy importante. Pensar que los rodajes de una y otra “peli” los separan cuatro años, pero proyección y proyección solo se distancian en un año. Es algo raro e inesperado que no se da todos los días. De todos modos, lo importante en este caso es compartir la experiencia con gente que ya estuvo el año pasado y con gente que vino por primera vez. Aquí nos recibieron muy bien. Y algo que me sorprendió realmente fueron los espectadores que vinieron a contarme que habían leído mi nombre en el catálogo, que se acordaban de mi película, que les había gustado y querían ver la nueva. Eso fue muy loco.

-¿De qué manera el filme recibió financiamiento por parte de la Provincia de Córdoba?

-La Provincia trabaja, desde hace tiempo, con el otorgamiento de un crédito reintegrable para aquellas películas que cuenten con la preclasificación del Instituto (el INCAA). Luego también recibimos apoyo por parte de los municipios de Villa María, Villa Nueva y hasta de Ballesteros Sud, donde hicimos algunas escenas. Aunque al principio no fue sencillo, se pudo lograr. También recibimos mucha ayuda de la UNVM, a través de Roberto Caturegli.

-¿Ya estás en próximos proyectos en marcha?

-Por lo pronto, como te decía, estamos en búsqueda de distribuidores. Pero sí estoy embarcado en nuevos proyectos. La tarea de la escritura es de las cosas que más disfruto y trato de hacerlo cuando puedo. Creo que para prosperar en esto hay que estar todo el tiempo en marcha. Hay que hacer como una cadena: tener un proyecto filmado, uno en desarrollo, una idea dando vueltas para más adelante. Por ejemplo, estoy trabajando en un guión propio y en otro filme que es de mi novia, Florencia Wehbe (asistente de Dirección en el filme de Darío), donde no voy a dirigir, pero sí a colaborar. Ella también ganó el concurso de proyectos de largometraje “Raymundo Gleyzer”, el cual antes habíamos ganado con “Mochila de plomo”.

-Por último, ¿estás satisfecho con el resultado de la película?

-Veo un gran trabajo de todas las áreas que se ven unificadas. Se ve que trabajamos bien en equipo y que en la pantalla no se note por separado. Es muy importante cómo se aprecia la ciudad porque hay una buena cantidad de locaciones en exteriores donde se ve a Villa María como ese fondo. También lo que más me gusta es ver a los actores en estado puro (los roles principales son los niños Facundo Underwood y Gerardo Pascual, seleccionados mediante un casting en escuelas), están libres de prejuicios, no se limitan a jugar, a actuar y ellos mismos y se desafían para dar más. Por supuesto que es más demandante en relación al trabajo de adultos. Porque, por un lado, uno desea conseguir lo que quiere con ese personaje y, por el otro, uno tiene que brindar la contención necesaria para no lo sobrepase ni lo agote haber estado en una película. Que sea un aprendizaje esa experiencia porque sabemos que no es el mismo niño el de antes de la “peli” y el de después. Además, nosotros armamos el equipo alrededor de los chicos.

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